Martes, 22 de Mayo de 2018
El Tiempo

LABORAL

Amica se niega a cambiar unos guantes que ya han provocado 34 accidentes laborales

El comité de empresa de Amica ha presentado una denuncia ante la Inspección en materia de prevención de riesgos laborales.

La propia empresa realizó un estudio durante varios meses sobre los guantes y concluyó que "no pueden garantizar la protección frente a los pinchazos ni frente a los cortes".

Centro de Amica-Saema en Candina
Centro de Amica-Saema en Candina

El comité de empresa de Amica-Saema, a través del delegado de Prevención en Saema Empleo, ha denunciado a esta empresa ante la Inspección Provincial de Trabajo por exponer a sus trabajadores, todos ellos con discapacidad, "a graves riesgos para su salud" tras negarse a cambiar los guantes que se utilizan en la "cadena de triaje".

La denuncia, presentada el pasado 3 de mayo, señala un registro "extremadamente alto de accidentes laborales relacionados con esos guantes: 34 accidentes por corte, pinchazo o inoculación entre 2016 y los primeros meses de 2018".

Saema Empelo S.L. es la empresa que Amica creó en 2007 para "insertar" a personas con discapacidad en el mercado laboral dentro del sector ambiental y, entre otras actividades, gestiona una planta de recuperación y reciclaje de residuos en Santander, en la que trabajan alrededor de 130 personas.

"Por esto es aún más irracional que una empresa cuyo mandato es ayudar a personas con especiales dificultades para insertarse laboralmente, luego las mantenga con este alto riesgo a los accidentes laborales para ahorrarse unos euros", explica Isidoro Torre Laso, presidente del comité de empresa Amica-Saema y delegado de Prevención.

En un comunicado, el comité de empresa señala que, ante la petición de los delegados de prevención del Comité de Seguridad y Salud, la propia empresa realizó un estudio durante varios meses sobre los guantes y concluyó que "no pueden garantizar la protección frente a los pinchazos ni frente a los cortes".

Sin embargo, explica Torre, "la empresa decidió no cambiar los guantes con el argumento de que los necesarios son más caros que los que se utilizan en la actualidad". "La crisis está sirviendo de excusa para no invertir en nada y la inseguridad en el puesto de empleo es una forma extrema de precarizar el trabajo", concluye el presidente del comité de empresa.