Sábado, 03 de Diciembre de 2016
El Tiempo

ENTREVISTA

“Espero que la decisión de eliminar las deducciones por gastos en sanidad privada no se base en una demonización de lo privado”

El director general del Grupo Igualatorio, Pablo Corral, demanda una mayor colaboración del Gobierno regional que facilite la labor sanitaria y que sea “más continuada en el tiempo”.

El director general del Grupo Igualatorio, Pablo Corral
El director general del Grupo Igualatorio, Pablo Corral

El Gobierno de Cantabria anunciaba recientemente que pretendía eliminar del IRPF las deducciones por gastos en sanidad privada. Una decisión que el director general del Grupo Igualatorio, Pablo Corral, considera que no tiene una base económica clara, como de hecho demuestra un estudio realizado por la Universidad de Cantabria. El Grupo, que ofrece asistencia sanitaria desde hace más de 60 años, ha crecido hasta alcanzar un grado de excelencia que, en palabras de Corral, siempre se ha basado en sus propios recursos y en su forma de entender la sanidad. De hecho, considera que el crecimiento experimentado en los últimos años se debe sobre todo a la confianza generada en los pacientes, más que a la saturación de la sanidad pública. Asimismo, reclama una colaboración institucional que no es económica, sino de gestión. Como ha recordado Corral, “la Sanidad de Cantabria es una Sanidad”.

El crecimiento experimentado en los últimos años se debe sobre todo a la confianza generada en los pacientes, más que a la saturación de la sanidad pública

Esa excelencia ha sido, además, la que ha llevado al Grupo a modernizar sus instalaciones y a ofrecer nuevos servicios y productos, implementando una serie de acciones de Responsabilidad Social Corporativa que buscan, ante todo, “devolver a la sociedad de Cantabria lo que ha dado a Igualatorio Cantabria durante tantos años”.

El Gobierno considera que las deducciones por gastos en sanidad privada es una forma de subvencionar este tipo de servicio, pero un informe de la UC señala que permitiría ahorrar a Cantabria casi dos millones de euros al año. ¿No es una contradicción?

No es solo una contradicción, es una decisión del Gobierno sin una base económica clara. Es cierto que este estudio de la UC, a la que diferentes gobiernos han utilizado siempre para avalar algunas de sus decisiones, refuerza lo que nosotros pensábamos desde un inicio. Estas deducciones no solo ayudan a descongestionar el sistema sanitario público, sino que aportan cuestiones positivas a las arcas públicas.

Voy más allá. El ahorro de dos millones se produce si se mantienen las condiciones actuales. En Cantabria existe una penetración del seguro privado en torno al 10%, y un alto porcentaje de ciudadanos tiene doble cobertura, utilizando el seguro privado cuando lo creen necesario. Pero a medida que se vaya contratando más el ahorro para Cantabria será superior. Me gustaría saber en qué se basa la decisión del Gobierno, que espero que sea algo palpable y no una demonización de lo privado que se ha llevado en esta Comunidad Autónoma indistintamente bajo los dos signos políticos que han gobernado.

El Gobierno asegura que faltan recursos para financiar la sanidad pública, pero ¿cuáles son las demandas más inmediatas de la sanidad privada?

Lo que demandamos es colaboración, simplemente que nos pongan las cosas fáciles. Nos olvidamos de que la Sanidad en Cantabria es una Sanidad, de hecho, la consejera es responsable de las ‘dos sanidades’. Que tengamos una forma de gestión diferente, con unas expectativas y unos objetivos diferentes, no quiere decir que sean excluyentes. Echo en falta un acercamiento, pero más continuado en el tiempo. Hay que hacer planteamientos de futuro. La visión cortoplacista de nuestros gestores y la ausencia de responsabilidades son dos de las grandes lacras de nuestro país, a fecha de hoy nadie ha respondido por una mala gestión. Ante este hecho, al menos en mi empresa, alguien tiene, por lo menos, que ponerse rojo, y luego esperar a ver si su puesto de trabajo corre peligro. Sin duda, esto es una de las cosas que diferencia la sanidad privada de la pública.

Estas deducciones no solo ayudan a descongestionar el sistema sanitario público, sino que aportan cuestiones positivas a las arcas públicas

El peso de la sanidad privada en España ha crecido durante los últimos años, con la crisis. ¿A qué cree que se debe esta tendencia?

Sinceramente creo que estamos creciendo porque lo estamos haciendo bien. Estamos implementando los avances tecnológicos, generamos confianza para que los enfermos vuelvan a nosotros y respondemos siempre a sus necesidades. Lógicamente, los tiempos de espera prolongados de la sanidad pública muchas veces obliga al paciente a buscar alternativas. De hecho el propio Gobierno las ofrece con la Ley de Garantía de Demoras. Es cierto que existen limitaciones en el sistema sanitario privado, la gente vive más, todo es más caro y no se puede invertir en determinados aspectos de la sanidad. Además, el empobrecimiento del país es franco, lo que contribuye a que nos apretemos el cinturón.

Precisamente las listas de espera son una de las preocupaciones de la sanidad pública. ¿También de la privada?

Las listas de espera son algo inherente a cualquier sistema sanitario. En un altísimo porcentaje la lista es generada por el propio sistema. Otra cosa es la gestión que hagamos de ello, y en este caso sí entiendo que podemos aprender de lo que se hace en otras comunidades. En un gran número de ellas la sanidad privada es compañero de viaje de la pública. Nosotros también tenemos lista de espera, pero limitada a determinados profesionales. La libre elección de médicos produce en muchas ocasiones esta espera, pero en especialidades apenas tenemos.

Se habla mucho del tejido empresarial, de emprendedores, pero ¿no cree que luego no se cuenta con las empresas, sobre todo con las que ya tienen un peso importante? ¿Se puede cambiar esto?

Habría que cambiarlo. La planificación estratégica en cualquier empresa debe de ir acompañada de todas sus infraestructuras y posibles colaboradores. Planificar algo a corto o medio plazo sin contar con compañeros de viaje no está bien planteado. Creo que al final se contará con nosotros. Hace poco se publicó el dinero público invertido en los hospitales de Cantabria, y Mompía no aparecía por ningún lado. No es un reproche, es una demostración de que solos lo hacemos bien, y que si en algún momento solicitan colaboración seguiremos haciéndolo igual, siempre por el bien y la salud del ciudadano.

La visión cortoplacista de nuestros gestores y la ausencia de responsabilidades son dos de las grandes lacras de nuestro país, a fecha de hoy nadie ha respondido por una mala gestión

Recientemente se ha inaugurado el área de partos en la Clínica Mompía. ¿Se puede realizar un balance de su funcionamiento?

Este centro data de 1998, y todo lo que se hizo en su día necesita un replanteamiento, muchas veces simplemente para redimensionar las estancias de atención. En este sentido, la Clínica está realizando un esfuerzo importante, económico y organizativo, para adecuarnos a los modelos sanitarios actuales. El área de partos viene a mantener las estancias, pero se han modernizado, se han hecho más acogedoras y se han acortado distancias entre ellas, incorporando además al área un quirófano. Se ha diseñado en base a lo que han recomendado los profesionales, y las primeras voces, tanto de pacientes como de profesionales, son muy positivas. A día de hoy sigue habiendo pequeños desajustes que se siguen solucionando, pero podemos considerarlo un tremendo éxito.

El Grupo engloba Igualatorio Cantabria, Clínica Mompía y la Escuela Técnico Profesional en Ciencias de la Salud. ¿Qué novedades ofrecerán al futuro estudiante el próximo año?

La idea de crear un Grado de Enfermería es una respuesta a una demanda de la sociedad. Hay un alto número de futuros licenciados que tienen que salir de Cantabria para estudiar, y con esta puesta en marcha, contribuimos a que una pequeña parte pueda estudiar aquí. Nuestro valor añadido es un dispositivo formativo dentro de un dispositivo asistencial. No sé si en otro sitio estará tan imbricado como en Mompía, los estudiantes viven con su profesión desde el minuto uno. Además, pensamos incluir la implantación de tecnología para el día a día. Desaparecerá el papel en la medida de lo posible, y a través de tablets podrán acceder a todos los contenidos.

¿Se contempla ampliar la oferta en un futuro?

Lo que haremos será cerrar el círculo de lo que actualmente estamos impartiendo. Actualmente ofertamos dos Ciclos de Grado Superior de FP, para el próximo curso lectivo  vamos a incorporar el Grado de Enfermería y en un plazo corto de tiempo posiblemente, otro curso de FP de Auxiliar de Enfermería.

Se ha presentado una nueva póliza para la captación de nuevos abonados. ¿Responde esta iniciativa a las necesidades generadas en la sociedad o a necesidades empresariales?

Creo que responde a ambas. La póliza Esentia trata lo esencial del marco asegurador, que es la consulta, la prueba diagnóstica y las urgencias. Respondemos a una estrategia de mercado, pero también a una petición de la sociedad, que reclama algo más accesible económicamente hablando. También responde a un compromiso de acercarnos al ciudadano para que conozca la sanidad privada, los profesionales que tenemos en Cantabria, que pueda elegirlos libremente y que luego decida si sigue con nosotros o se va. Mucha gente está eligiendo esta póliza como primera opción, y a los que se iban a ir, al ofrecerle algo más económico, se quedan. No solo no perdemos un cliente, sino que lo ganamos. Da mucha satisfacción saber que solo es la cuestión económica la que hace a alguien separarse de nosotros, y con este producto conseguimos que se queden.

Queremos implicarnos en la sociedad

Otro de los aspectos importantes de Igualatorio Cantabria es el apoyo a equipos y deportistas individuales, así como su presencia en eventos como el Festival de las Letras. ¿Qué logros se buscan con esta Responsabilidad Social Corporativa?

Esto forma parte de una estrategia para devolver a la sociedad de Cantabria lo que ha dado al Igualatorio durante más de 60 años. Los ciudadanos están confiando en nosotros, y hay que devolverlo de una forma u otra. Es una deuda pendiente que queremos devolver de este modo, en muchas ocasiones de forma acertada, potenciando también la imagen de la mujer dentro del deporte. Para no encasillarnos en el deporte hemos apostado por áreas como la cultura con el patrocinio de Lluvias&Letras, que llevaba nuestro nombre como su patrocinador principal, y que ha sido un acierto. Vamos encaminados a reforzar nuestra marca, pues no solo nos tienen que conocer, sino tenernos cerca.

Queremos implicarnos en la sociedad. Empezamos años atrás con el nombre de la marca, y en ello estamos, no solo con los patrocinios, sino con los nuevos productos y unas reformas en nuestro hospital que esperemos se finalicen en primavera de 2017 para devolver el compromiso con creces.

¿Estas primeras dos décadas de funcionamiento han respondido a las expectativas que se generaron en su momento? ¿Hacia dónde va el Grupo como empresa?

Creo que se han cumplido ampliamente. En lugar de seguir alquilando clínicas, el Igualatorio apostó por crear una propia gracias a la visión de Juan Francisco Carral y a una voluntad de evolución tremenda. No ha quedado solo para lo que pudo ser creada hace años, sino que está mirando al futuro. De hecho, la reforma actual, con la incorporación de nuevos dispositivos, dos quirófanos, una ampliación del área de reanimación y UCI supone un salto cualitativo importante. Todo esto refuerza la seguridad clínica y la excelencia del trato al paciente, dos cosas que tenemos entre ceja y ceja. Al margen de esto y a futuro, ya hay planteados diferentes proyectos en varias áreas.

¿Cómo se siente al ver que empresas privadas destinan donaciones a la sanidad pública pero la privada parece quedar en el olvido?

Que lleguen fondos públicos o privados no es algo que haya ido nunca con este Igualatorio. Siempre ha sido una empresa capaz de cuidarse y crecer ella misma. Si son bien entendidas o no sería un largo debate, lo que sí es cierto es que el Grupo Igualatorio vive con lo que produce. No hemos recibido no solo ninguna ayuda económica, sino ninguna posibilidad de trabajo con un tercero que pudiera conllevar algún tipo de beneficio. Con el tiempo seguirá manteniéndose a sí mismo, con independencia de que en un momento dado pudiera haber algún tipo de colaboración.

¿Se contempla crear algún tipo de Fundación?

No hay nada contemplado. Es cierto que los ámbitos formativos de otras empresas se han dirigido a estas fundaciones, y es una puerta que está ahí, pero a corto plazo no hay nada pensado a ese respecto.

Cada vez hay una mayor esperanza de vida. ¿El Igualatorio se plantea trabajar con residencias o centros para personas mayores?

No es nuestro negocio, y hoy por hoy no sabríamos hacerlo. La gestión sociosanitaria tiene ciertos matices relacionados con la sanidad, pero son otro tipo de cuidados. Los pacientes que utilicen esos dispositivos son totalmente distintos a los que nosotros atendemos. No es descartable que en un futuro el Grupo Igualatorio se alinee con otros grupos para trabajar en este ámbito, pero hoy por hoy no es una de las líneas estratégicas.

La excelencia es una de las señas de identidad del Igualatorio. ¿Cómo se consigue día a día?

Lo primero que hicimos para alcanzar ese objetivo fue ponernos un reto, que era conseguir la certificación ISO, un estándar, al que una vez alcanzado, todos los que colaboran lo puedan palpar. Hemos llegado al detalle del desempeño de todos y cada uno de los profesionales para lograr esa certificación. Hace poco recibimos la visita del auditor y nos hemos dado cuenta de lo bien que hemos hecho las cosas. La norma nos ha permitido saber el camino a seguir.

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