Domingo, 24 de Septiembre de 2017
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MEDIO RURAL

Los ganaderos se rebelan contra la instalación de la mayor granja de Europa en un pueblo de Soria

El “monstruoso” proyecto prevé concentrar 20.000 vacas, que producirían más de 200 millones de litros de leche al año, y provocaría el cierre de cientos de granjas familiares de varias comunidades autónomas.

Detrás de la macrogranja estaría oficialmente la cooperativa navarra Valle de Odieta, aunque fuentes de COAG Castilla y León están convencidas de que tras ella se encuentran sectores “mucho más fuertes”.

Vacas de leche de raza frisona
Vacas de leche de raza frisona

Los pequeños y medianos ganaderos de la provincia de Soria, de la comunidad de Castilla y León y de la Cornisa Cantábrica se rebelan contra el “mastodóntico” y “monstruoso” proyecto de instalación, esta primavera, de una macrogranja –la mayor de Europa y una de las cuatro o cinco más grandes del mundo– en Noviercas, pueblo soriano de poco más de 150 habitantes ubicado en la Comarca del Moncayo. Según estos ganaderos, la instalación provocaría el cierre de cientos de granjas familiares de varias comunidades autónomas –principalmente, de la propia Castilla y León y de las de la Cornisa Cantábrica– y supondría un “vuelco” en el modelo de producción láctea del conjunto del Estado, que ya atraviesa una “situación límite” por la presión de la industria láctea sobre los pequeños y medianos ganaderos, a quienes impone precios “ruinosos”.

La macrogranja prevé concentrar, en 900 hectáreas de terreno, 20.000 vacas que producirían de 200 a 240 millones de litros de leche al año, es decir más de la cuarta parte de la actual producción de Castilla y León, que cuenta con 1.400 ganaderos agrupados en 19 cooperativas. Según el informe de impacto elaborado por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la instalación consumiría de 4 a 6,35 millones de litros de agua al día, generaría 2 millones de litros, 200 cisternas, de purines (residuos orgánicos contaminantes) diarios y provocaría el cierre de más de 400 granjas familiares y la destrucción de más de 700 empleos directos.

Los ganaderos han reclamado una comisión informativa para saber quién está detrás de la macrogranja

Detrás de la macrogranja estaría oficialmente la cooperativa navarra Valle de Odieta, aunque fuentes de COAG Castilla y León consultadas por este diario están convencidas de que Valle de Odieta es sólo la “cara visible” del proyecto por su “experiencia” en el sector lácteo, pero que tras ella se encuentran sectores “mucho más fuertes”, porque es “imposible” que “cuatro ganaderos o una cooperativa” afronten un proyecto de esta envergadura. Por ello, los ganaderos han reclamado a las Cortes de Castilla y León una “comisión informativa” para saber “quién está realmente detrás” de la macrogranja, “cómo pretende financiarla” y “qué ayudas públicas prevé recibir”. Por el momento, sin ninguna respuesta oficial –“no se quiere explicar las cosas con claridad, y si una cosa es buena, no hay por qué ocultarla”, han denunciado los ganaderos a este diario–, por lo que se extienden los rumores sobre el papel que en este proyecto podrían estar jugando el empresario soriano Emiliano Revilla –natural de Ólvega, pueblo vecino a Noviercas, y que ha pedido públicamente, incluso mediante anuncios en la prensa local, todo el apoyo posible a la macrogranja–, la empresa española Campofrío –propietaria de Chorizos Revilla–, la multinacional mexicana Sigma Alimentos –propietaria de Campofrío– o el conglomerado mexicano Alfa –propietario de Sigma Alimentos–, vinculado al multimillonario mexicano Carlos Slim.

Por su parte, COAG ha puesto en marcha este lunes una campaña de recogida de firmas para reclamar a las Administraciones la paralización inmediata de la macrogranja, y en las próximas semanas prevé reunirse con los grupos del Congreso de los Diputados y del Parlamento Europeo para exponerles los resultados del informe de impacto de un proyecto que vincula a un modelo “neoliberal” y “antisocial” que “destruye empleo, riqueza y calidad de vida y ahonda en el problema endémico del despoblamiento en el medio rural” y es más propio de Estados Unidos o de China que de Europa; en este sentido, Francia acaba de impedir la instalación en su territorio de una granja de ‘sólo’ 1.000 vacas.

Tanto COAG como la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) consideran “injustificable” que mientras sigue incentivándose el abandono de la producción láctea por un “exceso de leche” en el mercado, Administraciones como la Diputación de Soria (PSOE) o la Junta de Castilla y León (PP) apoyen macrogranjas como la de Noviercas, y han considerado que el sector lácteo debe protagonizar un giro “radical” que pasa por la defensa del ganadero y del medio rural frente a las “sociedades de producción” y frente a los “beneficios de los inversores del Ibex 35”.

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