Martes, 12 de Diciembre de 2017
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URBANISMO

El Gobierno de Cantabria quiere recalificar los terrenos de la antigua Residencia La Pereda

Según publica la Cadena Ser, el Ejecutivo regional no descarta solicitar al Ayuntamiento de Santander la recalificación de los terrenos con el fin de poder ofertarlo como equipamiento privado.

Actualmente, el PGOU de Santander solo contempla destinar los terrenos a usos públicos, de manera que únicamente pueda utilizarse para una actividad social.

La Residencia La Pereda durante una de las manifestaciones para rehabilitarla
La Residencia La Pereda durante una de las manifestaciones para rehabilitarla

La venta directa de la antigua Residencia Pereda no ha suscitado el interés de ningún comprador, según informa este domingo la Cadena Ser.

Desde septiembre de 2016, cuando se abrió el plazo que marca la ley para le enajenación directa del inmueble, La Pereda ha salido a subasta hasta en tres ocasiones. La primera vez por un importe de 6’5 millones; la tercera por 4’7 millones. Pero nadie se ha interesado por ella.  

Ahora, un año después de que la última subasta quedara desierta, el Gobierno de Cantabria no se plantea bajar más el precio y no descarta solicitar al Ayuntamiento de Santander la recalificación de los terrenos con el fin de poder ofertarlo como equipamiento privado.

El cierre de La Pereda movilizó a usuarios, familias, políticos y colectivos ciudadanos

Actualmente, el PGOU de Santander solo contempla destinar los terrenos de La Pereda a usos públicos, incluso aunque se venda el edificio, de manera que únicamente pueda utilizarse para una actividad social.

El informe consultivo que ha remitido el servicio de Patrimonio a la Consejería de Economía, y al que ha tenido acceso la Cadena Ser, dice textualmente que “iniciarán el expediente de modificación puntual a fin de que pase a ser un equipamiento no público”. Este documento, además, fija un plazo de 15 meses para articularlo.

Hasta el momento el Ayuntamiento de Santander se ha negado a esta recalificación, muy atrayente para el sector turístico y urbanístico.

La Pereda lleva abandonada desde 2012, cuando el Gobierno de Ignacio Diego acordó cerrar la residencia en una decisión que suscitó la movilización de usuarios, familias, partidos políticos y colectivos ciudadanos, quienes desconfiaban de una posible estrategia especulativa.

Desde el PP siempre se alegaron motivos de seguridad, y los ancianos residentes tuvieron que ser reubicados en otros centros, muchos de ellos fuera de la ciudad.

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