Domingo, 17 de Diciembre de 2017
El Tiempo

LABORAL

El Grupo Vela reitera su apuesta por Fundinorte y afirma que los trabajadores "son lo primero"

La dirección del conglomerado empresarial ha querido aclarar a través de un comunicado que “nunca han querido cerrar Fundinorte” y que creen en este proyecto “que ha hipotecado su patrimonio familiar”.

Interior de la fábrica de Fundinorte
Interior de la fábrica de Fundinorte

El Grupo Vela ha querido aclarar a través de un comunicado que “nunca ha querido cerrar Fundinorte –antigua Greyco- y que la dirección cree en el proyecto “que ha hipotecado su patrimonio familiar”, en referencia a las informaciones publicadas esta semana y al comunicado que emitió este jueves la sociedad pública Sodercan.

Así, han explicado que han invertido cinco millones de euros en la fundición y sus trabajadores y solo hace falta que el Gobierno de Cantabria "dé el empujón final". "Esta situación se puede solucionar si se quiere, solo hace falta que el Gobierno de Cantabria dé el empujón final a Fundinorte para aflorar definitivamente".

Cuando se adquirió Greyco, recuerdan, el Grupo Vela quiso mantener el equipo humano, “de ahí el compromiso de mantener toda la plantilla, pero aplicando el convenio salarial de 2015 hasta finales de 2017 si antes no se producían beneficios”.

En este sentido, han manifestado que los trabajadores “son y serán siempre lo primero para el Grupo Vela, algo que se viene demostrando durante más de treinta años en el resto de empresas del conglomerado”.

La empresa ha manifestado que los trabajadores “son y serán siempre lo primero para el Grupo Vela"

Así, desmienten que se les haya bajado el sueldo. “No solo no se ha rebajado el salario de los trabajadores sino que además se asumió una deuda del FOGASA con los mismos por un importe de 89.432 euros”, señalan desde la directiva, quienes también recuerdan que decidieron “pagar toda la deuda a los cuatro meses de adquirir la fundición”, “conscientes de los apuros de los trabajadores y sus familias”.

En la nota enviada a los medios, también explican que las primeras inversiones realizadas estuvieron destinadas a reformar los vestuarios para mayor comodidad de los trabajadores, comedores y oficinas, con el bienestar de los empleados como prioridad.

Además, “desde la adquisición de la planta, solo en Seguridad Social, se han pagado más de 500.000 euros para asegurar las pensiones y cotizaciones de cada uno de los empleados”, afirman.

También alegan que “gracias a este importante esfuerzo económico, por delante de otras necesidades”, se han podido jubilar varias personas que antes de su llegada “temían por su futuro”. A la par, prosiguen, “se ha relevado a estas personas, con una nueva generación de jóvenes ingenieros cántabros”.

Por otro lado, en lo referente a las afirmaciones vertidas sobre los clientes de Fundinorte, la Dirección del Grupo Vela ha querido aclarar que “se han mantenido conversaciones durante el año de andadura con clientes italianos, alemanes, franceses y españoles. Actualmente, tras la modernización de sistema de moldes con nuevos hornos y tecnología punta, se tienen realizadas ofertas por diez millones de euros”. Además, han asegurado que antes de finalizar el año, y a octubre de 2017, la fundición de San Felices tiene pedidos por más de 80.000 piezas y 120.000 euros.

“Por todos estos compromisos es por lo que el Grupo Vela cree más que nunca en Fundinorte”, subrayan en el comunicado.

De esta manera, el grupo ha señalado que los cinco millones que ha invertido han sido utilizados "en exclusiva para convertir una fundición a punto de expirar en una competitiva y puntera", que tiene dos cucharas de plasma de última generación, hornos de inducción, una nueva máquina de moldes y "un sinfín de mejoras" en la fábrica.

"Hasta el último céntimo invertido ha sido en pro de la fundición y sus trabajadores; la empresa y sus cuentas están a disposición de quien quiera comprobarlas", ha asegurado la compañía, que ha afirmado que "confía plenamente" en el proyecto pero necesita del "refuerzo" al que se comprometió Sodercan porque "los bancos no dan préstamos a un proyecto que aún no tiene beneficios aunque ya tenga pedidos en marcha".