Sábado, 17 de Febrero de 2018
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MEMORIA

Los grupos parlamentarios llegan a un acuerdo para cerrar el homenaje a las víctimas del caso Almería

Sólo tres de los 11 guardias civiles implicados en el caso fueron condenados por la tortura y el homicidio de tres jóvenes cántabros, en un proceso lleno de amenazas contra familiares y abogados de las víctimas.

Casal, Ordóñez y Gómez, junto a los tres representantes de Desmemoriados
Casal, Ordóñez y Gómez, junto a los tres representantes de Desmemoriados

Los portavoces de los grupos del Parlamento de Cantabria han llegado este martes a un acuerdo para cerrar el homenaje a las tres víctimas del caso Almería. Así lo ha anunciado Podemos Cantabria en su perfil de Twitter, que ha añadido que espera que el homenaje pueda realizarse el próximo 10 de mayo –coincidiendo con el 37 aniversario del caso Almería–, aunque la decisión final está pendiente de la disponibilidad del Parlamento, que previsiblemente se conocerá este miércoles, 14 de febrero.

A la reunión en la sede del Legislativo han asistido tres representantes de Desmemoriados –la asociación memorialista que organiza el acto–, los portavoces de PSOE, Víctor Casal; Podemos, Verónica Ordóñez, y grupo mixto, Rubén Gómez (Cs), y no han podido asistir los portavoces de PP y PRC, que han delegado su representación en el resto de portavoces.

Aunque la decisión final corresponderá a la Presidencia del Parlamento, la Junta de Portavoces ha acordado este martes –según ha podido saber este diario de fuentes presentes en la reunión– que el acto consista en una presentación a cargo de la presidenta del Legislativo, Dolores Gorostiaga (PSOE), o del presidente del Gobierno, Miguel Ángel Revilla (PRC), o incluso de los dos, una intervención de Francisco Mañas –hermano de uno de las tres víctimas del caso Almería–, la lectura de una declaración institucional, la proyección de parte del documental sobre el caso que está elaborando Desmemoriados e incluso algo de música si es posible.

Tres jóvenes –Juan Mañas, andaluz residente en Cantabria, y los cántabros Luis Montero y Luis Cobo– se dirigían a un pueblo de Almería el viernes 8 de mayo de 1981 para asistir a la comunión del hermano del primero de ellos, pero en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) un vecino les confundió con tres miembros de ETA cuyas fotos habían aparecido en televisión y que la víspera habrían intentado matar al jefe del Cuarto Militar del Rey, general Joaquín Valenzuela -que resultó herido- y matado a otras tres personas. Tras el aviso de ese vecino, la Guardia Civil se movilizó y en la madrugada del día 9 capturó en Roquetas de Mar (Almería) a los tres jóvenes, que nada sabían del atentado. El teniente coronel Carlos Castillo Quero y sus hombres trasladaron a Mañas, Montero y Cobo a un antiguo cuartel de la Guardia Civil abandonado, donde los torturaron salvajemente hasta la muerte, y después acribillaron sus cuerpos y los despeñaron en el coche, al que prendieron fuego. El domingo 10 de mayo de 1981 se anunció la muerte de los “tres terroristas” en un tiroteo. Posteriormente, sólo tres de los 11 guardias civiles implicados en el caso fueron condenados por tortura y homicidio, en un proceso lleno de amenazas contra familiares y abogados de las víctimas. La familia de Mañas ha intentado durante años que los tres jóvenes sean reconocidos como víctimas del terrorismo, y finalmente así han sido reconocidos por la Ley de Memoria Histórica de Andalucía.

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