Domingo, 21 de Enero de 2018
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ASTILLERO

Medio Ambiente recupera un área degradada de la ribera de la Ría de Solía

Los trabajos permitirán eliminar los plumeros y repoblar con seto del Cantábrico, entre otras mejoras.

Eva Díaz Tezanos, Miguel Ángel Palacio y Francisco Ortiz han visitado la zona
Eva Díaz Tezanos, Miguel Ángel Palacio y Francisco Ortiz han visitado la zona

La vicepresidenta regional, Eva Díaz Tezanos, ha visitado este viernes en El Astillero las obras de recuperación ambiental de un área degradada de dos hectáreas que, con una inversión de 36.000 euros de la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, permitirá al municipio incrementar su red de espacios naturales protegidos.

La visita forma parte de una reunión institucional que Díaz Tezanos, acompañada por el director general de Medio Ambiente, Miguel Ángel Palacio, ha mantenido con el alcalde, Francisco Ortiz, con quien ha tratado diferentes cuestiones en materia de medio ambiente y servicios sociales.

Díaz Tezanos ha mostrado su satisfacción por la puesta en marcha de un proyecto que permitirá "transformar un área degradada en un espacio para el disfrute de los vecinos". Coordinado por la asociación SEO/Birdlife, el proyecto forma parte del plan de restauración de áreas degradas de Cantabria.

Los primeros trabajos han consistido en el replanteo de terreno y el movimiento de tierras para la eliminación de maleza y plantas invasoras. El siguiente paso consiste en sustituir la vegetación invasora por vegetación autóctona y en la recuperación de hábitats potenciales que favorezcan el incremento de la biodiversidad y la presencia de especies silvestres, principalmente de aves y anfibios.

Así, tras erradicar la vegetación invasora, se prevé un perfilado del suelo con el fin de dirigir la escorrentía hacia dos cubetas en las que se crearán dos charcas artificiales. El objetivo del proyecto es generar un mosaico de ambientes artificiales para favorecer la presencia de anfibios, praderas floridas destinadas a beneficiar a las especies polinizadoras como abejas y mariposas y rodales arbustivos que proporcionen alimento y refugios a las aves.

Los trabajos permitirán eliminar los plumeros, repoblar con seto del Cantábrico y otras especies vegetativas autóctonas, además de integrar los huertos urbanos en una nueva área natural para el disfrute al aire libre, ha informado el Gobierno regional en nota de prensa.

MARISMAS NEGRAS

La vicepresidenta ha aprovechado su visita a El Astillero para anunciar al regidor la puesta en marcha a lo largo de este 2018 del proyecto de acondicionamiento del aliviadero de las Marismas Negras, en el que la Dirección General de Medio Ambiente invertirá 200.000 euros. "Es una obra muy importante porque dará solución a un problema de inundaciones que se localiza en una zona cercana a la estación de ADIF Ancho Métrico en la Avenida Chiclana".

Por su parte, el alcalde de El Astillero, Francisco Ortiz, ha mostrado su satisfacción por las obras de recuperación del área degradada de la ribera de la ría de Solía porque, "aunque es una pequeña cuantía, es reconocida por los vecinos al ser una zona transitada que estaba muy inundada por los plumeros".

PUENTE DE LOS INGLESES

Por otra parte, el regidor municipal ha aprovechado la visita de la vicepresidenta para plantearle la posibilidad de que el Gobierno regional colabore en la rehabilitación y consolidación del Cargadero de Orconera o Puente de los Ingleses, catalogado como Bien de Interés Local desde el año 2013.

El Ayuntamiento de El Astillero ha redactado un proyecto para consolidar este espacio, que actualmente está cerrado al público por seguridad. El presupuesto que se maneja ascendería a 454.000 euros, e incidiría en la sustitución de los elementos degradados de los cuatro castilletes que soportan el tablero de las antiguas vías de mineral, así como los tirantes de sustentación.

El Puente de los Ingleses fue diseñado por José MacLennan. Su construcción fue autorizada en el año 1891 y las obras concluyeron el 21 de abril de 1893. Estuvo en funcionamiento hasta 1986. Hasta el cargadero era transportado, en vagonetas, el mineral extraído de la sierra de Peña Cabarga y del entorno de la bahía de Santander y se cargaba en las bodegas de los barcos. Este cargadero ha sido el que más tiempo ha permanecido en funcionamiento en Cantabria.