Lunes, 18 de Diciembre de 2017
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GASTRONOMÍA

El mejor albariño del mundo se elabora en un pueblo de Cantabria

El vino ‘ViñaMar by Nates’, de Bodega Pago Casa del Blanco, ha ganado el gran premio internacional Albariño de Oro en un concurso internacional celebrado en Dublín y organizado por la Unión Española de Catadores.

Viñedos de Pago Casa del Blanco, en Nates. Foto: Bodega Pago Casa del Blanco
Viñedos de Pago Casa del Blanco, en Nates. Foto: Bodega Pago Casa del Blanco

El pueblo de Nates, en Voto, se ha convertido en el centro de todas las miradas de los aficionados al vino, en concreto al albariño. En una cita celebrada el pasado noviembre, el vino ‘ViñaMar by Nates’, cosecha 2016, ha obtenido el gran premio internacional Gran Albariño de Oro de la sexta edición del Concurso Internacional Albariños al Mundo, que tuvo lugar en Dublín (Irlanda). El evento, organizado por la Unión Española de Catadores (UEC), suele tener como habituales ganadores los caldos gallegos y portugueses, a los que tradicionalmente se asocia este tipo de vino.

Este año, sin embargo, ha sido un producto cántabro el que se ha hecho con el premio en una edición en la que han participado albariños procedentes de distintos países, y que han sido juzgados por catadores, sumilleres y directores de prensa especializada. Cabe señalar que este premio se suma al Baco de Oro obtenido por ‘ViñaMar by Nates’ el pasado mes de junio.

VITICULTURA HEROICA

Como señala la propia bodega en su página web, el vino ‘ViñaMar by Nates’ se produce bajo el sistema de viticultura heroica, cultivando la uva en las pronunciadas laderas orientadas hacia el mediodía, con una pendiente de 18 grados y a 150 metros de altura sobre el novel del mar. “Lo abrupto del terreno, la pluviometría, así como el marcado carácter atlántico por su exposición al mar producen uvas de gran singularidad”, afirma Pago Casa del Blanco.

El vino, que cuenta con el reconocimiento de Indicación Geográfica Protegida (IGP), presenta un color amarillo pálido con ribetes verdosos, aromas de frutas blancas y de hueso, con matices florales y un punto de acidez que lo convierte en el acompañamiento perfecto para mariscos, pescados, pastas, arroces, verduras y quesos poco curados.