Viernes 20.07.2018
TRIBUNALES

Los peritos aprecian “constantes contradicciones” en la declaración de la menor que acusa a su tío de violación

Audiencia Provincial de Cantabria
Audiencia Provincial de Cantabria

Los médicos forenses que atendieron a la niña que denunció abusos sexuales por parte de su tío político apreciaron "constantes contradicciones" en la declaración de la menor, que habló de "dos violaciones" en un principio y que luego pasaron a ser desde que tenía 13 años.

Es decir, que empezó a relatar un hecho "puntual" que luego se convirtió en algo "continuo", según han señalado los peritos este lunes en la segunda y última sesión del juicio, en el que el acusado ha insistido, durante su derecho a la última palabra, en que "nunca, jamás" ha mantenido relaciones sexuales con su sobrina.

La fiscal ha admitido que la declaración de la menor puede resultar "extraña"

En la práctica de la prueba pericial que había quedado pendiente tras la primera parte de la vista, celebrada el pasado lunes, los expertos han explicado que estuvieron a lo largo de una mañana con la denunciante, que "se callaba" o "no dejaba las cosas claras" al ser preguntada por los hechos, por los que el procesado se enfrenta a un total de 17 años de prisión solicitados por el fiscal, que ha elevado a definitivas sus conclusiones -a excepción de un cambio de fechas- y ha mantenido al pena, al igual que el resto de las partes.

Los forenses han señalado en la Sección Primera de la Audiencia de Cantabria que la niña si bien no estaba "muy a gusto" hablando de lo sucedido, tampoco estaba "especialmente nerviosa". De igual modo, no percibieron daño psicológico. Teniendo en cuenta esto, los expertos recomendaron la práctica de otro examen, del que se encargó un equipo psicosocial, y que en la mayoría de sus parámetros arrojó verosimilitud en el relato de la menor.

Así las cosas, la Fiscalía ha ratificado su acusación y la condena solicitada para el hombre, que en su declaración ante la sala aseguró que "jamás" había mantenido relaciones sexuales con la chica que, sin embargo, afirmó que sí las hubo, en varias ocasiones aunque sin concretar cuántas, y a pesar de que "en ningún momento yo quise nada con él", dijo.

El procesado es tío político de la joven, que denunció por abuso sexual a otro tío -carnal-, para el que el fiscal pedía 11 años y que fue absuelto el pasado mes de febrero por el mismo tribunal que ha enjuiciado los hechos.

“NUNCA HE SIDO UN PULPO”

Antes de finalizar la sesión, en el derecho a la última palabra, el acusado ha vuelto a negar los hechos que le imputan, y se ha limitado a reconocer el episodio en el que se vio involucrada una amiga de la víctima que, al sentarse "en el larguero" de la cama cuando estaban viendo una película, "perdí el equilibrio y posé la mano sobre su pierna", ha admitido. Pero pidió "disculpas" y se fue de la habitación, ha asegurado.

El acusado, que se enfrenta así a 14 años de prisión por delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años por un lado y a tres por abuso sexual a menor de 13 años por otro, ha apelado también a la madre de la víctima y hermana de su exmujer: "ella sabe cómo soy".

"Nunca he sido un pulpo", ha aseverado en este sentido y después de insistir en que "nunca, jamás" ha "tocado" ni propuesto relaciones sexuales a su sobrina. Y ha remachado que la mujer le dejaba al cuidado de su hija y de su hijo pequeño precisamente porque le "conocía".

Además, ha relatado que cuando se casó, otra hermana de su esposa y de la madre de la niña se fue a vivir con ellos y, como eran pobres, dormían juntos los tres. Y cuando su mujer se iba a trabajar, él se quedaba en la cama con su cuñada, sin que "jamás" la haya "tocado" o se haya "propasado" con ella, ha manifestado.

CONCLUSIONES

Antes de oír este alegato, las partes han elevado a definitivas sus conclusiones y han mantenido las penas solicitadas inicialmente. El Ministerio Público ha considerado que la joven manifestó los abusos a raíz de que empezó a subir chicos a casa y su madre le preguntó si era virgen, amenazándola con llevarla al médico.

Ante esto, relató de forma "espontánea" los hechos a su pediatra, a partir de lo cual se inició el procedimiento a lo largo del cual, y aunque "a trompicones", ha ido contando lo ocurrido.

En este punto, la fiscal ha admitido que la declaración de la menor puede resultar "extraña" porque cuenta unas cosas y luego otras, y por tanto "no muy estructurada", pero ha señalado que la víctima sí ha concretado incidentes "muy claros" que tuvieron lugar a principios de 2015 y en primavera.

De los mismos se extrae que su tío ejerció sobre ella "cierta violencia", -"no muy grave pero la suficiente para doblegar la voluntad de una niña", ha considerado la fiscal- al taparle la boca con la mano, pedirle que no gritara o amenazarle con que le iba a pasar algo a su hermano pequeño, tras lo que la menor "se dejaba hacer".

La representante de la Fiscalía también ha señalado que no era "muy amistosa" la relación del hombre con la pequeña, que tampoco tenía mucha "confianza" con su madre -era "nula o escasa"- como para contarle este tipo de cosas. A ello se suma que la víctima tiene la autoestima "muy baja", es "fácilmente influenciable o manipulable", y dispone de "escasos recursos dialécticos", de ahí las "imprecisiones" en un relato que, a pesar de todo, ha tildado de "congruente".

De la amiga de la víctima, la fiscal ha considerado que lo que ocurrió no fue "un mero tropezón" como ha apuntado el acusado, sino que se ha agarrado a la versión de esta menor para sostener que la tocaba la pierna hacia los genitales y a pesar de que ella se apartaba.

"Él pensaba que como con (su sobrina) estaba saliendo bien, le estaba saliendo gratis, podía ir a por las amigas", ha concluido la fiscal, que ha solicitado 26.200 euros de indemnización por daños morales, cuantía que la acusación particular eleva a 33.000 euros.

Esta parte ha pedido que se tenga en cuenta la edad de la víctima y la "dificultad" para relatar este tipo de delitos, tanto en el ámbito familiar como a profesionales, pese a lo cual la menor explica "claramente" algunos episodios y el contexto en el que sucedieron.

Al hilo de lo anterior, este abogado ha incidido en la prueba realizada por el equipo psicosocial a instancia de los forenses, que consideraban que el relato no era "claro" o "conciso". Mientras, la versión de la amiga de la víctima en el juicio ha sido "un calco" de la ofrecida desde el principio, sin que haya "ninguna contradicción", y de acuerdo con la cual pasó "algo más" que un tropiezo y hubo "abuso".

Sin embargo, para el letrado del procesado el informe del gabinete psicosocial está "muy cojo" respecto a la credibilidad de la víctima. "Fallan datos o están confusos todos", ha sostenido, para recordar que la defensa es un derecho "absoluto", no "relativo".

Este abogado, que ha cuestionado determinadas diligencias a lo largo del proceso, desde que se interpuso la denuncia, como que su patrocinado no estuviera en España -se encontraba en Inglaterra- cuando empezó la fase de instrucción que luego se separó en dos procedimientos, desembocando uno de ellos en la absolución del tío carnal, denunciado por haber abusado de ella desde los diez años.

La Defensa ha señalado que la joven manifestó a su pediatra haber sufrido agresiones sexuales por parte de su tío político a raíz de la "presión" de su madre por el "problema" surgido entre ambas a cuenta de si la menor era virgen o no.

Esta parte también ha puesto de manifiesto la "ausencia absoluta de vestigios de violencia" y se ha confesado "incapaz de entender y comprender dónde (la víctima) mezcla una situación y otra", en alusión a los hechos relacionados con el tío carnal y el político. "No tengo ni la más remota idea", ha manifestado, para señalar que la chica "va bailando" el número y las agresiones.

También se ha referido a las "contradicciones" entre lo manifestado por la víctima y su amiga en el episodio de la cama, de modo que alguna de las dos "se equivoca", por lo que pide la libre absolución para su cliente. El juicio ha quedado visto para sentencia.

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