Viernes, 22 de Junio de 2018
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MEMORIA

El suelo de Cantabria alberga al menos 150 fosas de la Guerra Civil y la posguerra

Desmemoriados impulsa el trabajo de investigación que el profesor Ángel Armendariz elaboró en 2010 por encargo del Gobierno de Cantabria en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica de 2007 y que ha pasado estos ocho años “durmiendo el sueño de los justos”.

AGE lucha por que las exhumaciones “no sigan llevándose a cabo sin más”, sino “ante un juez”, porque “si son crímenes de lesa humanidad, no han prescrito, y levantarlas sin la presencia de un juez es destruir las pruebas del crimen”.

Fosa del franquismo
Fosa del franquismo

Los suelos de Cantabria albergan al menos 150 fosas de la Guerra Civil y la posguerra, y eso que hay varias comarcas cántabras que aún no han sido estudiadas. Así lo ha asegurado consultado por este diario el miembro de Desmemoriados Valentín Andrés, partiendo de los datos del trabajo de investigación que Ángel Armendariz (San Sebastián, 1954), profesor del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Cantabria, dirigió en 2010 por encargo del Gobierno de Cantabria en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica de 2007 y que ha pasado estos ocho años “durmiendo el sueño de los justos”.

El Anuario 2017 de Desmemoriados, que ha sido presentado este jueves en la librería santanderina La Vorágine, incluye el artículo Las fosas comunes de la Guerra Civil y de la represión posterior en Cantabria, del propio Ángel Armendariz, que durante la presentación del anuario ha pronunciado una charla sobre la cuestión.

Ángel Armendáriz ya dirigió en 2009 al equipo de la Universidad de Cantabria que intentó desenterrar varios cuerpos de una fosa común de la Guerra Civil en Carranceja. Era la primera vez que la institución académica cántabra participaba en una operación de esas características. “No puede ser que los vencedores hayan honrado a sus muertos en la guerra con placas en las iglesias y que los perdedores no hayan podido ni enterrar a los suyos”, dijo entonces el profesor.

Armendáriz propuso la elaboración de otro documento que abarcara las comarcas que no pudieron ser estudiadas en el primero

En 2010, la entonces vicepresidenta autonómica y Consejera de Empleo y Bienestar Social del Gobierno autonómico PRC/PSOE y actual presidenta del Parlamento de Cantabria, Dolores Gorostiaga (PSOE), encargó al Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Cantabria la elaboración de un mapa de fosas comunes. El trabajo, que dirigió Ángel Armendáriz, documentó la existencia de “al menos 150 lugares” y propuso la elaboración de otro documento que abarcara las comarcas cántabras que no pudieron ser estudiadas en el primero, una propuesta que cayó igualmente en el olvido.

El actual Gobierno autonómico PRC/PSOE se ha comprometido a elaborar una Ley de Memoria Histórica de Cantabria y a que esta entre en vigor antes del final de la actual legislatura –que finaliza en 2019–, una ley que podría servir entre otras cosas para reconocer oficialmente el mapa de fosas de la Guerra Civil y la posguerra. En este sentido, miembros de Desmemoriados se reunieron el pasado mes de diciembre con el nuevo secretario de Memoria Histórica del PSOE de Cantabria, Mario Iglesias, quien se comprometió a rescatar del olvido el trabajo de Ángel Armendariz y a impulsar tanto la Ley de Memoria Histórica de Cantabria como otro de los actos que está promoviendo Desmemoriados: el reconocimiento y homenaje del Parlamento de Cantabria a las víctimas del caso Almería.

Por su parte, Marisol González, delegada en Cantabria de la asociación AGE (Archivo Guerra y Exilio), ha asegurado consultada por este diario que su asociación está luchando por que las exhumaciones “no sigan llevándose a cabo sin más, como si fueran restos arqueológicos, como se está haciendo hasta ahora en todo el territorio español”, sino “ante un juez”. “Si son crímenes de lesa humanidad, no han prescrito, y levantarlas sin la presencia de un juez es destruir las pruebas del crimen, porque una vez abierta la fosa, ya no puede utilizarse como prueba en un juicio”, ha añadido.

En la introducción del Anuario 2017 que ha presentado este jueves, Desmemoriados advierte: “La historia es siempre un choque de fuerzas entre el poder y sus víctimas. Y recordar es la misma pugna. Pero además, es también un acto de dignidad”.

lavoragine

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