Domingo, 22 de Octubre de 2017
El Tiempo

ENTREVISTA

“El talento que se ha ido de Cantabria y de España volverá y lo hará con la mente más abierta”

En Philips me encargo de diseñar sistemas embebidos, como puede ser un smartwatch o la electrónica de un robot de cocina. Vivir y trabajar en el extranjero es una experiencia muy enriquecedora que te permite conocer otras culturas y maneras de pensar. Desde luego se echa de menos España, pero aún no he acabado esta etapa así que seguiré siendo uno más de esos cántabros perdidos por el mundo.

Jesús González Tejeria es ingeniero de telecomunicaciones y trabaja para Philips en la ciudad holandesa de Eindhoven
Jesús González Tejeria es ingeniero de telecomunicaciones y trabaja para Philips en la ciudad holandesa de Eindhoven

Son muchos los españoles que han tenido que hacer las maletas en busca de nuevas oportunidades.  El Índice de Competitividad el talento global sitúa al país a la cola del resto de naciones europeas. Jesús González Tejeria es buen ejemplo de ello. Cansado de la falta de proyectos aquí, decidió empezar una nueva vida lejos de casa. Entonces, Holanda le recibió con los brazos abiertos.

-¿Cómo surgió la idea de irte a trabajar en Holanda?

Me encontraba trabajando en Inglaterra para Intel. El trabajo no me satisfacía porque no estaba demasiado relacionado con lo que estudié (ingeniero de telecomunicaciones) sino más bien con la ingeniería informática. Al mismo tiempo me contactaron de recursos humanos en Philips por si estaba interesado para un puesto en Eindhoven. Fui pasando todas las entrevistas y al final me contrataron. La ciudad y la mentalidad holandesa me encantan. Encajan con mi personalidad y me encuentro muy a gusto. El único pero es el idioma, todos hablan inglés pero si quieres integrarte necesitas saber holandés, así que en ello estoy.

-¿En qué consiste tu día a día en Philips?

No tengo un horario de trabajo fijo. Puedo ir cuando quiero y marcharme cuando quiera. Es cierto que solemos tener ciertas reuniones por la mañana a las que es conveniente acudir para alinearse con el equipo.

Mi puesto en Philips es diseñador de software embebido y me encargo de diseñar sistemas embebidos, como puede ser un smartwatch o la electrónica de un robot de cocina. Actualmente me encuentro trabajando en un proyecto para ofrecer conectividad a todos los productos de Philips, siguiendo el paradigma del internet de las cosas.

-¿Cuáles son las principales diferencias que has notado a la hora de trabajar en el extranjero?

Después de trabajar en Inglaterra y ahora en Holanda creo que la mayor diferencia es la flexibilidad laboral. Puedes entrar o salir de trabajar cuando quieras, no hay restricciones, siempre y cuando cumplas con los proyectos. En general no existen las jornadas de 10-12 horas trabajando seguidas como ocurre en España. Se dedican 8-9 horas al trabajo independientemente de la urgencia del proyecto en el que estás trabajando, es decir, le dan la importancia justa al trabajo. Un claro ejemplo de esto, son las vacaciones. En marzo estábamos en una de las fases críticas del proyecto y yo tenía una semana entera de vacaciones. Las vacaciones primero, el trabajo después.

Otra diferencia es el salario. En general los salarios son bastante más altos, diría que casi el doble. Es cierto que el coste de vida es más alto pero la cantidad neta que te llevas al bolsillo siempre acaba siendo mayor.

-¿Hay suficientes oportunidades  dentro del sector de la innovación en España?

En el campo de las telecomunicaciones e informática hay oferta. El principal problema es la calidad de esas oportunidades. Suelen ir asociadas a salarios más bajos, largas jornadas de trabajo, horario partido, poca flexibilidad, escasa o nula posibilidad de crecimiento personal y profesional. Sin embargo, es cierto, que todas estas condiciones están mejorando, sobre todo en las empresas internacionales con base en España.

-¿Está sufriendo España una fuga de talentos?

Desde luego. Allá donde voy me encuentro ingenieros españoles que se han mudado en busca de nuevas oportunidades. Es una pena para España ya que está perdiendo talento a corto plazo. Sin embargo, yo creo que este talento volverá (todos echamos de menos la tierra) con la mente más abierta y con mucho conocimiento que aportar. La pregunta será si España será capaz de sacarlo partido.

-¿Te has encontrado con más españoles en tu situación?

Sí, tanto en Inglaterra como en Holanda. Al estar lejos de casa la situación te une y se hacen grandes amigos. En general la mayoría encuentran trabajo pero sí que he visto a gente viniendo sin empleo y a la aventura. Yo creo que hoy en día no hay necesidad de esto, se puede buscar trabajo desde España y pasar las primeras entrevistas por teléfono, luego ya si la empresa está interesada te invitará a que vayas, normalmente pagando todos los gastos.

-¿Hacia dónde camina la tecnología? ¿Quedan aún campos por descubrir?

Desde el punto de vista tecnológico, los microprocesadores están llegando a su límite con la tecnología actual. Sin embargo, actualmente vivimos en la era de los servicios. Estamos constantemente encontrando nuevos servicios para el usuario, sin necesidad de mejorar la tecnología que hay detrás. Por ejemplo, en Philips estamos apostando mucho por un modelo de salud personalizada, donde el dispositivo aprende de ti y luego esta información se puede usar para diagnosticar de manera mucho más precisa.

-¿Te planteas volver a trabajar en España a corto plazo?

De momento no me planteo volver a España en el corto plazo. Vivir y trabajar en el extranjero es una experiencia muy enriquecedora que te permite conocer otras culturas y maneras de pensar. Desde luego se echa de menos España, pero aún no he acabado esta etapa así que seguiré siendo uno más de esos cántabros perdidos por el mundo.