Lunes, 18 de Diciembre de 2017
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INDUSTRIA

USO reclama “fuertes inversiones” y un plan industrial que permita la transición energética de Solvay

El sindicato pide la implicación del Gobierno para “salvar” la planta de Torrelavega ante las “graves amenazas de futuro”, que a su juicio son la situación del carbonato en Europa y el nivel de emisiones a la atmósfera con la quema de carbón.

Fábrica de Solvay en Barreda
Fábrica de Solvay en Barreda

El sindicato USO ha advertido este jueves que la planta de Solvay de Torrelavega sólo tendrá futuro si se llevan a cabo "fuertes inversiones" para reducir las emisiones de CO2 con alternativas al carbón, y ha reclamado la implicación de las administraciones para llevar a cabo un plan industrial que permita una transición energética y nuevas líneas de producción.

Estas son las principales conclusiones de un estudio, que el sindicato ha dado a conocer este jueves en rueda de prensa, sobre las acciones necesarias para "salvar" esta planta ante las "graves amenazas de futuro" que se ciernen sobre ellas y salvaguardar el empleo.

Según USO, Solvay en Torrelavega tiene "dos grandes amenazas": la situación del carbonato en Europa y el nivel de emisiones a la atmósfera (CO2) con la quema de carbón.

El sindicato defiende la "necesidad imperiosa" de que se lleve a cabo la sustitución progresiva de este combustible por otras fuentes de generación de electricidad-vapor con energías renovables

Para el sindicato, de no afrontarse durante el primer semestre del 2018 las inversiones necesarias, la planta se enfrentaría a "serias dificultades de supervivencia" en un horizonte próximo, entre 2020 y 2022, frente a las plantas del Grupo que ya han realizado las inversiones necesarias y la transición energética.

Así, según el estudio, el exceso de capacidad de producción de carbonato instalada que habrá en Europa en el año 2020, que se sitúa en el entorno de 5 millones de Tm. por la fuerte irrupción del carbonato turco, supone precios a la baja, el necesario ajuste de capacidad y el cierre de plantas menos competitivas en Europa.

Igualmente, remarca la diferencia evolutiva de las inversiones en las tres plantas importantes de producción de carbonato de Solvay en Europa:

Devnya (Bulgaria), con 243 millones de euros; Rosignano (Italia), con 223 millones, y Torrelavega, con 18 millones de euros.

De esta manera, según ha destacado el delegado de USO en Torrelavega, José Vía, la planta búlgara y la planta italiana están realizando la transición energética, a diferencia de la planta en Torrelavega, que sigue basando su producción sobre la quema de carbón de importación.

Por ello, el sindicato defiende la "necesidad imperiosa" de que se lleve a cabo la sustitución progresiva de este combustible por otras fuentes de generación de electricidad-vapor con energías renovables.

Todo ello, ha explicado Vía, dentro de las directivas comunitarias sobre los niveles de emisión y el incremento del coste Tm de CO2, que pasará de los actuales 3-5 euros al rango de 33-36 euros/Tm CO2 emitida. Iniciando este incremento en el año 2019, lo que supondrá para Solvay un incremento de coste "próximo a los 30 millones de euros cada año".

USO propone la constitución de una mesa tripartita formada por Gobierno regional, empresa y sindicatos

Para USO, Solvay "ni puede ni debe" seguir basando su futuro sobre la quema de carbón y la emisión de 1.140.796 TM/año de CO2 emitidas en 2016.

"Solvay no puede ir en dirección contraria al resto de Europa, donde la mayoría de países están comprometidos en el abandono del carbón como fuente de energía estratégica", ha recalcado Vía.

Por todos estos motivos, el sindicato considera que Solvay Torrelavega "tiene futuro con fuertes inversiones que pasan por realizar la transición energética, tomando decisiones urgentes para ejecutar la inversión en una nueva generación de energía".

Ante esta situación, USO defenderá el próximo lunes 11 de diciembre, día en que según Vía se cierra la planta de cloro, en la mesa de negociación para la reestructuración y ajuste de plantilla, el compromiso de acordar un plan industrial de futuro que contemple una apuesta "clara y decidida" por una planta de carbonato de 1 millón de TM/año y la implantación de nuevas líneas de productos de alto valor añadido.

En esta línea, la secretaria general del sindicato, Mercedes Martínez, ha criticado la política industrial del Gobierno y ha reclamado una actuación proactiva de las instituciones públicas de Cantabria (Parlamento y Gobierno regional con la implicación del Ministerio de Industria).

Para ello, USO propone la constitución de una mesa tripartita formada por Gobierno regional, empresa y sindicatos, con un objetivo "nítido y claro" de alcanzar un acuerdo para la reindustrialización de Solvay Torrelavega, con compromisos de inversiones "potentes" por parte de Solvay y las ayudas de distintas administraciones.

A juicio del sindicato, "repetir la política del avestruz, sin afrontar con tiempo las inversiones estratégicas, repetirán el resultado del cloro".

Para USO, las administraciones públicas de Cantabria, han de liderar las gestiones frente al Grupo Solvay en Bruselas para garantizar inversiones en la transición energética en Torrelavega, nuevas líneas de producción y salvar y/o consolidar el empleo propio y el de las contratas que Torrelavega y Cantabria necesitan.