Lunes, 18 de Diciembre de 2017
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POLÍTICA

Otra visión empresarial del expresidente Ignacio Diego entra en concurso de acreedores tras recibir 600.000 euros de inversiones públicas

Las ventas de Conservera del Besaya no han cumplido las expectativas y se declara en concurso año y medio después de que Diego, entonces presidente de Cantabria, lo presentara como parte de su Plan Industrial, un “acierto” que iba a permitir revertir la "atonía" y el "parón total".

El proyecto, con una inversión de tres millones de euros, contemplaba la contratación de cerca de 70 empleados en tres años.

El expresidente de Cantabria, Ignacio Diego, durante la colocación de la primera piedra de Conservera del Besaya
El expresidente de Cantabria, Ignacio Diego, durante la colocación de la primera piedra de Conservera del Besaya

En abril de 2015 el entonces presidente de Cantabria, el ‘popular’ Ignacio Diego, asistía al acto de colocación de la primera piedra de Conservera del Besaya, compañía ubicada en el polígono Tanos-Viérnoles y que desarrollaría su actividad en un sector “clave para Cantabria por tradición y cultura”, como definió el propio Diego. Año y medio después, sin embargo, este proyecto apadrinado por el expresidente del PP en Cantabria ha entrado en concurso de acreedores. El motivo no es otro que la falta de ventas, que no ha cumplido las expectativas iniciales.

Con una inversión de 3 millones de euros, y con una previsión de crear 70 empleos hasta 2018, la compañía, que vendía sus productos con la firma Dimantia, pretendía liderar el mercado de las anchoas gourmet, pero según publica El Diario Montañés, desde comienzos de este 2017 la empresa, que contaba con 12 trabajadores, ya no tiene actividad, y el Juzgado de lo Mercantil ha nombrado administradora concursal a la sociedad Account Control & Ius Aequitas Administradores Concursales SL.

Diego, durante la colocación de la primera piedra, llegó a decir que “gracias al impulso del Gobierno” se había logrado “cambiar la tendencia” de destrucción de empleo

Este no es el primer proyecto avalado por Ignacio Diego que termina en esta situación, si bien sus responsables aseguran que este concurso “no es para proceder a su liquidación”, sino para reabrir la fábrica, en la que se invirtieron 600.000 euros de dinero público a través de fondos europeos, fondos del Gobierno central y del Gobierno autonómico del PP. Hace unas semanas el propio Diego declaraba en Comisión en el Parlamento de Cantabria que él era el principal responsable de lo ocurrido en el proyecto empresarial Ecomasa, en el que su gobierno invirtió 18 millones de euros públicos cuyo rastro se ha perdido después de declararse en concurso de acreedores.

Y al igual que este proyecto, Conservera del Besaya nació con una notable ambición, como el propio Diego se encargó de demostrar en la puesta de la primera piedra. De hecho, en la presentación se llegó a valorar un objetivo de entre 150.000 y 200.000 envases de anchoa producidos al año, exportándose el 80% y vendiéndose a un precio que oscilaría entre los 40 y los 45 euros.

CRECIMIENTO DEL BESAYA

Prueba de esa ambición es que el propio Diego, durante la colocación de la primera piedra, llegó a decir, entre otras cosas, que “gracias al impulso del Gobierno” se había logrado “cambiar la tendencia” de destrucción de empleo. De hecho, el expresidente señaló que su Ejecutivo había apostado por “fortalecer el tejido industrial del Besaya como motor económico” de Cantabria. "Esto es conocer y querer al Besaya y a Torrelavega, particularmente. Esto es apostar en firme por Torrelavega", enfatizó Ignacio Diego.

El expresidente también defendió su Plan Industrial, un “acierto” que, según afirmó en aquel acto de 2015, había permitido revertir la "atonía" y el "parón total" que había en los polígonos públicos de la región.

ECOMASA

La noticia del concurso de acreedores de Conservera del Besaya se produce unas semanas después de que el propio Ignacio Diego reconociera, en sede parlamentaria y ante todos los grupos representados en la Cámara autonómica, que él era el “máximo responsable político” de que el Ejecutivo invirtiera 18 millones de euros en Ecomasa, dinero público cuya finalidad se desconoce y que, según los primeros informes, no podrá recuperarse.

En la Comisión del Parlamento que investiga lo ocurrido en este proyecto fallido de la fábrica de estufas ubicada en Maliaño, Diego, que acudió personalmente a los trabajadores de Teka para ofrecerles entrar en la compañía e invertir 3 millones de euros, aludió a “elementos imprevisibles”, “graves” y “desequilibrantes” para que el proyecto fallara, así como la no renovación de los avales del ICAF en la etapa del actual bipartito PRC-PSOE.

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