Sábado, 21 de Abril de 2018
El Tiempo

Son muchas las personas que acusan al Presidente en funciones de España, Mariano Rajoy, de ser un experto en lo que se conoce como tancredismo político. Básicamente supone optar por no hacer nada, dejando que el tiempo solucione las cosas. En esta faceta es un consumado experto; y, sorprendentemente, con buenos resultados para sus intereses.

Son muchas las personas que acusan al Presidente en funciones de España, Mariano Rajoy, de ser un experto en lo que se conoce como tancredismo político. Básicamente supone optar por no hacer nada, dejando que el tiempo solucione las cosas. En esta faceta nuestro Presidente es un consumado experto; y, sorprendentemente, con buenos resultados para sus intereses, ya que entre el 20 de diciembre y el 26 de junio sin hacer absolutamente nada aumentó los escaños de su partido en la nada desdeñable cifra de 14 asientos.

Dentro de nuestra Comunidad Autónoma tenemos algunas variantes de este estilo de (no) hacer política. El más cualificado es el del Presidente Revilla. Ha centrado su discurso en el abandono en el que el Gobierno Central somete a Cantabria con su ya famosa frase: “entre San Vicente de la Barquera y Castro Urdiales no hay una sola grúa de Fomento”.

Sin dejar de ser injusto ese abandono que denuncia, y que en efecto es cierto, no es óbice para que el Gobierno presidido por el señor Revilla ponga en marcha proyectos dentro de sus competencias. Allá por 2015, en la campaña de las municipales y autonómicas, el señor Revilla prometió que la primera obra que ejecutaría si era elegido Presidente sería la mejora de la barra de entrada al Puerto de Suances. Obra de la que 13 meses después no sabemos nada. De hecho, no sabemos nada de ningún proyecto de este Gobierno, que parece fiar todo a la recuperación económica y al esfuerzo inversor que pueda llevar a cabo el Gobierno de la Nación. Es decir, a la coyuntura y no a la estructura.

Nosotros creemos en la política en positivo, haciendo propuestas y tomando iniciativas valientes y audaces

Si bajamos un nivel, a la Administración Local tenemos otro buen ejemplo en el Alcalde de Torrelavega, José Manuel Cruz Viadero. Tras el fracaso del MUPAC ahora parece querer que sea el Gobierno de Cantabria el que solucione los problemas de Torrelavega con una instalación similar al Soplao. Como cualquiera podría suponer, esto es harto complicado, ya que el Soplao ha tardado millares de años en formarse y en Torrelavega tenemos un poco más de prisa.

Recordamos que en campaña el hoy Alcalde propuso el Parque Científico y Tecnológico de Las Excavadas y un Centro Logístico. El primero está inmerso en un farragoso procedimiento administrativo y del segundo nunca más se supo.

Como en el caso del señor Revilla, el señor Cruz Viadero hace dejación de sus funciones y responsabilidades y pretende que sean otros los que solucionen los problemas del pueblo por él gobernado.

En UPYD no creemos en esta forma de (no) hacer política. Es más, estamos en las antípodas de estas actitudes. Nosotros creemos en la política en positivo, haciendo propuestas y tomando iniciativas valientes y audaces. Buscando la mejora y el progreso del pueblo. Somos reivindicativos en lo que creemos que es justo y necesario, pero no escondemos nuestro fracaso tras las negativas a las reivindicaciones, como parecen hacer los señores Revilla o Cruz Viadero. Entendemos, en fin, que si eres elegido para un cargo público es para poner todo lo mejor de tus capacidades y experiencias en pos del beneficio común, y no para esperar que vengan de fuera a solucionar los problemas de quién te ha elegido.