Sábado, 26 de Mayo de 2018
El Tiempo

No hacer nada para asegurar las pensiones es la mayor irresponsabilidad de nuestros gobernantes. ¡Estrújense un poco la mente!

El hecho de que en los últimos años las pensiones estén perdiendo poder adquisitivo es preocupante e injusto, sólo en este año cerca del 1%, así mientras el IPC sube más del 1,2%, las pensiones sólo el 0,25%. Esto indica que quienes gestionan los recursos de nuestro país no lo están haciendo correctamente. Cuando uno de los colectivos más vulnerables está en una situación que no sólo no mejora o se mantiene, sino que está retrocediendo, algo mal estamos haciendo como sociedad.

Recordar la reciente crisis, que algunos ya dan por olvidada y quieren pasar página rápidamente, es necesario puesto que uno de los pilares de lo que queda del Estado de Bienestar Social, y quizás el mayor, en términos cuantitativos, han sido las aportaciones que realizaban nuestros mayores para que la familia pudiera salir adelante. Esa pensión era su colchón, lo que permitía y sigue permitiendo muchas veces pagar los bienes de primera necesidad.

Por ello, ahora que se sigue con una política de reducir los recursos a los pensionistas, se está empobreciendo a toda nuestra sociedad, y como habitualmente sucede se acaba siendo más injusto con los que más lo necesitan. A veces no son ni los pensionistas, son los que tienen que subsistir a su alrededor. El efecto más perverso es meter miedo manifestando que el sistema de la Seguridad Social no se sostiene, porque son muchos los perceptores y pocos los que ingresan a la "Caja Común", y hacer culpables a aquellas personas que han trabajado y cotizado toda su vida, hacerles hasta sentir responsables de la situación, incluso por vivir demasiados años. ¡Qué vergüenza! El que tiene el poder y sabe que una medida impopular le puede costar muchos votos, antes de tomarla se preocupa de crear un clima que se vea como un mal menor. Vamos, que si no les recortamos o congelamos las pensiones, al final el sistema no se puede mantener y toca resignación ante esta supuesta realidad.

El hecho de que en los últimos años las pensiones estén perdiendo poder adquisitivo es preocupante e injusto

El famoso Pacto de Toledo tiene como finalidad primordial el asegurar las pensiones y realizar todos los estudios, llevar todas las propuestas para que las mismas puedan seguir siendo la base de los recursos de una gran parte de la sociedad, porque es de justicia social. Sinceramente, somos muchos los que vemos con estupor cómo se habla de la pirámide de edad, de los nuevos pensionistas con percepciones más elevadas, de cómo cada vez es más deficitario lo que se ingresa y lo que se gasta para asegurar las mismas, pero... ¿dónde están sus soluciones? Por cierto, con los sueldos míseros que se abonan a nuestra juventud es difícil que se puedan realizar las cotizaciones a la Seguridad Social que el sistema necesita, y que pueda funcionar la solidaridad intergeneracional, que es la base de nuestro sistema de pensiones.

Está muy bien que sepan la enfermedad, que tampoco hacía falta ser un genio para ello, pero a estos señores se les pide gestión, se les piden soluciones (que por cierto, no es lo mismo que ocurrencias) y no simplemente soltar un "globo-sonda" para medir hasta dónde llega la tolerancia de nuestra sociedad. Que tenemos un problema de recursos se sabe desde hace décadas. Las previsiones de la pirámide de edad, las cuantías a retribuir, los datos macroeconómicos y los recursos que eran necesarios se saben casi al euro.  No hacer nada para asegurar las pensiones es la mayor irresponsabilidad de nuestros gobernantes. ¡Estrújense un poco la mente! Algo más que decir que esto no se aguanta, que hay que recortar las prestaciones, que la solución son los planes de pensiones privados. Algunos parecen más comerciales de las entidades financieras que representantes de los ciudadanos. Siempre he pensado que "si la solución son los planes de pensiones privados, por qué no se hacen públicos y los beneficios recaen sobre todos...", o es que las entidades financieras son más justas que el Estado y se preocupan más por nuestros mayores. Hay cuentos que no se pueden tragar a ciertas edades. En fin, den soluciones, dejen de marear la perdiz y a nuestros mayores. Algunos han demostrado tener mucha más imaginación, pero lamentablemente para meter la mano en el cajón y llevarse lo de todos.

No hacer nada para asegurar las pensiones es la mayor irresponsabilidad de nuestros gobernantes

Que me perdonen Luis Eduardo Aute y Jesús Muñárriz por el destrozo con esta versión libre:  "Pensión de mis entretelas / mi dinerito oficial /quieren dejar a dos velas/a este viejo con una cornada mortal /desde sus escaños / y después de tantos años /quieren tirarme al arrabal/ que hay mucho pillo/ metiendo la mano en mi bolsillo / y eso está muy mal,/ quieren quitarme hasta mi último aval /de este Gobierno no me fío/que me quita hasta lo mío/ lo veo, lo juro, esto es muy duro /esto está fatal..." No se puede ser tan cruel y estar siempre con la espada de Damocles sobre las pensiones, creando miedo, tensión e inseguridad. Ya sabemos que algunos la memoria la tienen muy selectiva, pero no reconocer el esfuerzo de nuestros mayores es una de las mayores injusticias que puede cometer un país, y ese reconocimiento viene también con el hecho de dar unos recursos justos.

Hace unos días el señor Pedro Sánchez hablaba de un impuesto a la banca, a la que tanto hemos financiado, para aumentar los recursos del sistema de pensiones. Bueno, aisladamente, ¿qué podemos decir? Muy bien, pero hay que proponerlo con datos. ¿Cuánto? ¿A quién? ¿Cómo? ¿Dentro de qué medidas? ¿En qué plazo?... Unos días después, y para que veamos que el Gobierno también respira, la Ministra de Trabajo, Fátima Báñez, nos soltaba que "el Gobierno propone calcular la pensión con toda la vida laboral voluntariamente". Muy bien, vamos a ponerlo negro sobre blanco, pero por favor que lo importante es antes. Lo urgente es quitar el temor a tantas personas que una y otra vez reciben el mensaje de que su pensión peligra. Hagan algo más que pedir a los jóvenes que ahorren dos euros, no a la política ficción o la propaganda de partido. Trabajen en un conjunto de medidas, en un plan a largo plazo que realmente de consistencia y seguridad a las pensiones. Esa es su obligación, y esto es lo que les demandamos los ciudadanos.