Sábado 21.07.2018
La Opinión de
Miguel del Río Nací en Santander (Cantabria), el 29 de noviembre de 1960. Diplomado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona y Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Empecé a trabajar como periodista en la Agencia Efe de Santander (1985). Seguí como Redactor del Diario Alerta (1986/1987), donde trabajé en las secciones de Local y Región, y donde me encontré con periodistas de la talla de Jesús Delgado, José Ángel San Martín, Juan González Bedoya, Higinia Aparicio, Pablo Hojas o Jesús Hoyos Arribas. Conseguí mi primer trabajo como periodista en un importante periódico por llamar de madrugada para informar sobre un grave accidente de circulación que provocó parar la rotativa para meter en portada aquel suceso. En la primavera de 1987 cubrí los sucesos de Reinosa, que tuvieron una repercusión nacional e internacional. Durante este mismo periodo fui corresponsal de la Agencia Europa Press. De 1986 a 1988 trabajé en RTVE en Cantabria como corresponsal, y entre los años 1987 y 1988 fui Redactor-Jefe de Radio Minuto-El País, en la emisora que la Asociación de la Prensa de Cantabria tiene en la Calle Cádiz de Santander. Como profesor, vengo desempeñado una intensa actividad hasta la actualidad. Soy miembro de la Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Cantabria. Miembro de la Sociedad Cántabra de Escritores. Fui Vocal en la Comunidad Autónoma de Cantabria de la Asociación Española de Protocolo (AEP). Presidente de la Asociación Cántabra de Protocolo (ACP), fundada por mí en 1988. Miembro del Comité Organizador del 5º Congreso Internacional de Protocolo (Palma de Mallorca, 2001), que periódicamente cuenta con la asistencia de especialistas en Relaciones Públicas, Comunicación y Protocolo en todo el mundo. Funcionario de carrera del Parlamento de Cantabria donde desempeño el trabajo de Jefe del Servicio de Relaciones Institucionales y el de Jefe (en funciones) del Servicio de Comisiones y Órganos Superiores. Desde el año 1987-2004 ha venido dirigiendo también el Gabinete de Comunicación del Parlamento de Cantabria. Me considero periodista y escritor. Mi blogger es www.migueldelrio.es Cuento con una amplia obra en comunicación de la que destaco los siguientes libros con los que se trabaja en diferentes universidades españolas. “Introducción al Protocolo. Estudios prácticos sobre organización de actos públicos”. (Manual Profesional 1998). Agotado. “Gabinetes de Prensa. La Comunicación en las Instituciones y en las Empresas”. “Protocolo. Manual práctico para conocer las normas de protocolo de uso diario”. Manual de protocolo de los Colegios Médicos de España. Manual de protocolo Colegios Profesionales. “Manual para Comunicar Bien. ¿Vas a publicar lo que te he enviado?”. “Abecedario gráfico de comunicación y organización de eventos. Protocolo a la Vista”. Presidente y uno de los fundadores del Club de Prensa Pick-Tenis de Santander (www.www.clubdeprensapicktenis.com) Miembro de CEDRO. He publicado más de 700 artículos de opinión en El Diario Montañés (Grupo Vocento), donde he venido colaborando durante quince años. Durante 12 años fui columnista de opinión diario en diferentes emisoras de Radio como Cope Cantabria y Punto Radio Cantabria. He sido articulista en revistas técnicas como “Mujeres Siglo XXI” o “Revista Piquio Magazine”. En la actualidad, soy columnista del Periódico “Nuestro Cantábrico”, del diario digital www.populartvcantabria.es con la columna “Oído Cocina“ y de la revista “Vivir en Cantabria”.

Manda el smartphone

Para conocerlo, el teléfono inteligente nos ha impuesto hasta el nombre: Smartphone. Dirige los pasos de todo quisqui, porque llevan camino de ser tantos millones de móviles como habitantes somos en la Tierra. Mirar la pantalla y teclearla para estar en chats o metidos en redes sociales se ha convertido en lo único. Mientras, se extinguen las buenas conversaciones, los paseos tranquilos, y hacer las cosas habituales sin estar al tanto de lo que nos dice el Smartphone o notros le pedimos que haga. En el lado oscuro de la tecnología surge la soledad, el chismorreo, el acoso, la intolerancia, la homofobia y aspirar a hacerte viral para salir del anonimato social. ¡Qué pena!

¿Es Europa una casta?

Los refugiados huyen de la guerra y tocan a la puerta del lugar más seguro, que ha hecho de la paz su forma habitual de convivencia. Hablo de Europa, no de Turquía. Porque no se puede robar el sueño de esperanza y recuperación futura de miles de desfavorecidos a quienes se quiere expulsar colectivamente, poniendo en tela de juicio la legalidad de una decisión injusta de una UE que, hasta ahora, era sinónimo del derecho de  asilo y no tomaba decisiones más parecidas a una casta.

Coger el tren de la vida

Conviene no jugar con las frases hechas para decir que nos va a ir bien. La realidad es tozuda y se vive día a día. Por ejemplo: cuando tiramos del deseo de un tren imaginario con destino al futuro, no debemos olvidar que en sus vagones van jóvenes que quieren un mejor país, más dialogante, con más oportunidades y menos paro, y de paso más justo con las facturas de lo básico, que muchos no pueden pagar porque suerte tienen de llegar a fin de mes.

Alejandro contra el machista

Tanto el calor como el rechazo humano se demuestran con gestos. Los gestos marcan la forma de pensar sobre todo y casi todos. Se habla de políticos mejor valorados por sus gestos; de problemas que necesitan gestos y de que Israel y Palestina pasen del odio a los gestos. Lo mismo cabe decir de la violencia de género y acabar de una vez por todas con los machistas. Esta es mi reacción ante el hecho de que Alejandro Sanz bajara del escenario para encararse con un pegón de mierda.

La esclavitud del informado

Muchos días tenemos la sensación de que nos levantamos y emprendemos un nuevo día con las mismas noticias a cuestas. Vivimos tiempos perezosos que desembocan en algo que llamo la esclavitud del informado. Queramos o no, siempre tenemos las mismas noticias. No salimos de la crisis, el paro, los desahucios, las peleas políticas y los nuevos casos de corrupción. Guste o no a los medios que trasladan estos habituales mensajes, ¡es lo que hay!

Gloria Torner y los valores

Este mundo nuestro necesita el ejemplo de sherpas que nos muestren el auténtico camino a seguir. Los mayores ya no tenemos remedio pero no podemos condenar a una juventud que no vea más allá de su Smartphone. Las colinas de la vida deben iluminar con valores y personas que sean un ejemplo a la hora de mostrar un comportamiento adecuado a lo que debe ser una convivencia mejor, sin tantas penas que provocamos los mismos que estamos necesitados de sensibilidad y solidaridad. Un ejemplo de lo que digo, a todo una vida, es Gloria Torner, Premio Pick 2016.

Sexismo creciente

 

El insulto se ha convertido en un bombardeo permanente a la convivencia cotidiana. Ya no es solo Twitter y la inmunidad que proporciona a los insultadores profesionales. El sexismo, disfrazado de antirespeto, campa a sus anchas cada vez que algo político, económico o social no gusta a grupos o personas concretas y focalizan la supuesta culpa en ira y afrentas hacia las mujeres.

El efecto distracción

¿Hay crisis o no? ¿Se transforma la Europa del bienestar, el empleo y la solidaridad en desunión e individualismo? ¿Mejora lo de tener trabajo? ¿Se formará Gobierno? Todas ellas son preguntas que forman parte del efecto distracción. Sepan algo más sobre este efecto, que se produce en todos los países del mundo, y adormece a la mayoría aunque el grupo social más espabilado y díscolo es una juventud desalentada.

Decadencia en las formas

Que el hábito no hace al monje es más que una expresión, pero puede llegar a ser también una desgracia social. Las formas deben estar  supeditadas al respeto a las normas y, desde luego, al prójimo. De aquí nace una necesaria convivencia que se basa mucho en los comportamientos de quienes deben predicar con el ejemplo y no lo  hacen. Pararse tan sólo en si hay que llevar corbata o no, es saber bien poco de lo que permite que las culturas se interrelacionen a través de la tolerancia  mutua.

Niños al margen

Como otras tantas, la infancia es una de esas cuestiones que no hemos blindado bien en nuestro país. No se equivoquen, no voy a hablar del bebé en el Congreso de los Diputados. Porque a lo que voy es que todo lo rematadamente mal que los estamos haciendo hoy, hipoteca el mañana de unos niños a los que no proporcionamos una educación con garantías, ni tampoco somos capaces de dirigirles a lo que tendría que ser una ocupación con la que puedan buscarse bien la vida.

¿Qué fue de los refugiados?

Dicen que una foto vale más que mil palabras. Este fue el caso del pequeño Aylán, un niño refugiado que se ahogó antes de llegar a la tierra soñada por sus padres. La memoria en cambio flaquea cuando no damos solución al problema migratorio que causan las guerras, comprobamos que Europa no quiere refugiados, y vivimos un momento en que el terrorismo eclipsa la exigencia social para dar asilo a quienes realmente lo necesitan.

El somos como somos no vale

 

Cuando eres suegro de un encarcelado por corrupción, y declaras al juez que el millón de euros que te encuentran en lo alto de un armario de tu casa será de alguno de los muchos fontaneros o del IKEA que pasan por ese hogar, surgen dos reacciones. La primera es que los demás pensemos que se ríen de nosotros. Y la segunda, provocar que muchas personas, como es mi caso, insistamos en que la auténtica regeneración en este país viene de reeducar a una sociedad en los valores del esfuerzo, el respeto a la ley y a los demás. Justificarlo todo con el “somos como somos” no vale, porque muchos distinguimos perfectamente la clara diferencia que hay entre lo que es ético de aquello que es vergonzoso, como la corrupción.

No renunciemos a mejorar

Tiempo. Esperanza. Democracia. Razón y Dolor. Avanzamos o retrocedemos en base a que se den cada una de estas cinco circunstancias, que nos hacen ser mejores o peores de cara al mañana. No vivimos buenos tiempos, pero tampoco es como para renunciar a que, al finalizar un año, deseemos mejorar con respecto a más paz, más trabajo, más esperanzas de curación, mejor convivencia y mayor solidaridad.

Sosiego

¡Razón llevaba Ghandi cuando dijo que con el ojo por ojo el mundo acabará ciego! A lo que de mi cosecha añado que no hay peor ciego que el que no quiere ver. La búsqueda del camino adecuado tiene siempre como estación de destino el sosiego. El sosiego es como un campo colorido pintado por August Macke. Hay que saber encontrarlo para mejorar el empleo, para cambiar el destino de muchas personas sin techo, sin recursos ni futuro, y para resolver aquellos problemas que hacen depositar nuestra confianza en las urnas y la elección de los representantes públicos de la ciudadanía.

¿Me creo el acuerdo del clima?

Como desgraciadamente el tiempo pasa volando, tengo unos años por delante para reafirmarme o cambiar de opinión sobre si la Cumbre del Clima de París ha sido todo lo exitosa que se dice. Recelo de los acuerdos que no son vinculantes, y que quedan al buen uso que hagan del pacto los países firmantes. Pero el después de las diferentes Cumbres de la Tierra habidas hasta la fecha los resultados no pueden ser más inútiles y desoladores. Seguimos con nuestra imparable tendencia natural a matar todo lo bello que nos rodea.

Cáncer y Sida en punto muerto

Los avances de la ciencia y la medicina en bien de la humanidad deben ser impulsados desde un decidido apoyo de los gobiernos a la investigación. Nos estamos acostumbrando a los anuncios de filántropos que dan un pellizco de sus inmensas fortunas a causas sociales, pero no podemos depender sólo de estas generosidades. Acabar de una vez por todas con el cáncer o el SIDA requiere de recursos continuados, un gasto que los ciudadanos vemos bien y que no puede volver a tener ajustes ni recortes.

Consumismo anti-clima

Pese a saber lo que supone respecto a nuestra pérdida de identidad, nos americanizamos cada vez más. Hollywood es una perversa máquina de hacer país, el de ellos. Ejemplos hay para dar y tomar: desde Holloween al Black Friday de ahora. El caso es consumir por consumir, y hacer que este mensaje cale preferentemente en las mentes de nuestros jóvenes.  Pierde la lógica y la sensatez, como esa que llama a cambiar nuestros hábitos de consumo para frenar el Cambio Climático.

París - Mali

Ahora más que nunca, el rearme de Europa debe ser más moral y social que militar. Las ideas del ojo por ojo no pueden prosperar, porque nos jugamos la raíz de nuestras esencias que tan magníficamente representa la República Francesa.  La libertad, la igualdad y la fraternidad terminarán rindiendo al terrorismo, como antes ya ha ocurrido. Pero no se puede estar guerreando permanentemente, ni abrir nuevos frentes que sumar a los polvorines de Irak, Afganistán, Siria, Líbano, Mali, Israel o Palestina.

Paix, paz

En nombre de cada uno de los asesinados en el atentado de Paris, debemos invocar más que nunca la paz. En nombre de cada uno de los heridos y aquellos que se encuentran en un estado crítico, tenemos que ser capaces de descifrar las fórmulas para alcanzar un entendimiento mundial, que respete a todos los pueblos por igual, y no merme la libertad ciudadana que acarrea cada nueva brutalidad cometida en nombre de esto y aquello.

Fulminar la violencia machista

La violencia machista es un cáncer social. No gozaremos de plena convivencia hasta no superar la tragedia continua que generan las bestias que no respetan a las mujeres. Los asesinatos aumentan cada año, sin dejar de lado que las formas de agredir son variadas. Muchas cosas, demasiadas, fallan, desde la educación a las leyes. Todo es importante a la hora de fulminar la lacra. No cabe decir que hay que pasar de las palabras a los hechos cuando las expresiones forman parte también de la agresión fatal.

Como carne, ¿pasa algo?

Acostumbrados a las alarmas un tanto gratuitas, la Organización Mundial de la Salud añade ahora miedo al miedo, al informar a los cuatro vientos que alimentarse a base de carnes procesadas produce cáncer. Los embutidos también entran en el paquete, incluido el jamón. Llega el aviso a las puertas de unas Navidades que disparan el consumo cárnico. Nada añade la OMS sobre la manipulación genética en alimentos tradicionales (cultivados), ni sobre la nula dieta del mundo que pasa hambre. Estos últimos no han de preocuparse más de lo acostumbrado porque no ven la carne ni por asomo.

Cinco horas con Manuel Alcántara

Sin referentes, sin valores, este país es menos país. Para creerse lo que nos cuentan, es mejor vivirlo de primera mano y luego opinar. No albergo duda de que nuestro gran potencial son las personas, los ciudadanos de a pie. Quien comprende de forma sencilla este hecho objetivo cala profundamente en la sociedad. Pongamos que hablo de Manuel Alcántara, I Premio Pick a los Valores Humanos del Club de Prensa.

Oposiciones para educar

Las oposiciones de Primaria y Secundaria suponen la llegada de savia nueva al sistema educativo. Las esperanzas de un país siempre están puestas en la mejor preparación de sus jóvenes. Hay mucho debate al respecto, y también demasiada controversia, pero la ciudadanía valora especialmente que los impuestos reviertan en una continua calidad de la enseñanza, que se logra con la incorporación de  nuevo profesorado y el consiguiente reforzamiento de los centros educativos.

Todo se eterniza

Los proyectos, especialmente los referidos a las comunicaciones, crear espacios para empresas o el acceso a la vivienda mediante planes urbanísticos, tardan en cuajar lo suyo en Cantabria. Es algo que nos sitúa en una posición  precaria, porque no se puede tardar veinte años en construir una autovía o asistir a un escenario en el que hay tren de alta velocidad en casi toda España, menos aquí. A casi nadie le gustan las tardanzas, especialmente a los jóvenes en busca de su primer empleo dentro de la tierra que les vio nacer.

Venancio Diego

Las crisis se atajan desde el compromiso de pisar la calle continuamente para darte una dosis permanente de realidad, que es la que hace que cambien las cosas a mejor. Venancio Diego fue siempre un ciudadano comprometido, fiel a sus creencias, y peleón como el que más ante cualquier injusticia con la que se topara en su camino de lucha sindical en pro de una justicia social que abarcara a todos por igual.

Trump, refugiados e hipocresía

Son necesarias medidas ante una situación que no es nueva, y en la que peligra la expansión de posturas en la línea del multimillonario norteamericano, o de la hipocresía si el problema no se aborda de verdad.

Zancadillas a la libertad

La crisis televisada de estos días es un reflejo de los problemas exteriores que amenazan a Europa y que el continente debe afrontar desde la unión, alejado de posturas que puedan llevarnos a repetir fallos que ya empañan nuestra historia. 

Aylan muere y miramos la foto

La foto del niño sirio muerto a orillas del Mar Egeo ha conmocionado a toda Europa y se ha convertido en un icono de la crisis humanitaria que vive el continente.

Muro caído, muro levantado

En Bruselas se recorta desde hace años la obra pública pero hay dinero para levantar muros y alambradas que disuadan el flujo de inmigración que ya llega de casi todas partes.

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Menos rebeldes sin Johan

Mientras los nacidos en España nos dedicamos a poner a parir de habitual a nuestro país , enamoramos a ingleses, alemanes, italianos o rusos, y paro aquí la lista de nacionalidades porque es demasiado extensa. El sueño imperante entre los españoles es que nos toque La Primitiva, y entretanto un noruego se conforma con, tras firmar la jubilación, venirse…