Jueves, 30 de Marzo de 2017
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Miguel del Río
Nací en Santander (Cantabria), el 29 de noviembre de 1960. Diplomado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona y Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Empecé a trabajar como periodista en la Agencia Efe de Santander (1985). Seguí como Redactor del Diario Alerta (1986/1987), donde trabajé en las secciones de Local y Región, y donde me encontré con periodistas de la talla de Jesús Delgado, José Ángel San Martín, Juan González Bedoya, Higinia Aparicio, Pablo Hojas o Jesús Hoyos Arribas. Conseguí mi primer trabajo como periodista en un importante periódico por llamar de madrugada para informar sobre un grave accidente de circulación que provocó parar la rotativa para meter en portada aquel suceso. En la primavera de 1987 cubrí los sucesos de Reinosa, que tuvieron una repercusión nacional e internacional. Durante este mismo periodo fui corresponsal de la Agencia Europa Press. De 1986 a 1988 trabajé en RTVE en Cantabria como corresponsal, y entre los años 1987 y 1988 fui Redactor-Jefe de Radio Minuto-El País, en la emisora que la Asociación de la Prensa de Cantabria tiene en la Calle Cádiz de Santander. Como profesor, vengo desempeñado una intensa actividad hasta la actualidad. Soy miembro de la Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Cantabria. Miembro de la Sociedad Cántabra de Escritores. Fui Vocal en la Comunidad Autónoma de Cantabria de la Asociación Española de Protocolo (AEP). Presidente de la Asociación Cántabra de Protocolo (ACP), fundada por mí en 1988. Miembro del Comité Organizador del 5º Congreso Internacional de Protocolo (Palma de Mallorca, 2001), que periódicamente cuenta con la asistencia de especialistas en Relaciones Públicas, Comunicación y Protocolo en todo el mundo. Funcionario de carrera del Parlamento de Cantabria donde desempeño el trabajo de Jefe del Servicio de Relaciones Institucionales y el de Jefe (en funciones) del Servicio de Comisiones y Órganos Superiores. Desde el año 1987-2004 ha venido dirigiendo también el Gabinete de Comunicación del Parlamento de Cantabria. Me considero periodista y escritor. Mi blogger es www.migueldelrio.es Cuento con una amplia obra en comunicación de la que destaco los siguientes libros con los que se trabaja en diferentes universidades españolas. “Introducción al Protocolo. Estudios prácticos sobre organización de actos públicos”. (Manual Profesional 1998). Agotado. “Gabinetes de Prensa. La Comunicación en las Instituciones y en las Empresas”. “Protocolo. Manual práctico para conocer las normas de protocolo de uso diario”. Manual de protocolo de los Colegios Médicos de España. Manual de protocolo Colegios Profesionales. “Manual para Comunicar Bien. ¿Vas a publicar lo que te he enviado?”. “Abecedario gráfico de comunicación y organización de eventos. Protocolo a la Vista”. Presidente y uno de los fundadores del Club de Prensa Pick-Tenis de Santander (www.www.clubdeprensapicktenis.com) Miembro de CEDRO. He publicado más de 700 artículos de opinión en El Diario Montañés (Grupo Vocento), donde he venido colaborando durante quince años. Durante 12 años fui columnista de opinión diario en diferentes emisoras de Radio como Cope Cantabria y Punto Radio Cantabria. He sido articulista en revistas técnicas como “Mujeres Siglo XXI” o “Revista Piquio Magazine”. En la actualidad, soy columnista del Periódico “Nuestro Cantábrico”, del diario digital www.populartvcantabria.es con la columna “Oído Cocina“ y de la revista “Vivir en Cantabria”.

 Ahí va un simpa

Muchos no saben que canapero significa intruso dentro de un cóctel social en el que se ha colado para llenar el estómago, pero no sucede lo mismo con el calificativo de simpa. Al simpa le gusta el buen yantar, el buen beber y dormir en hoteles de cinco estrellas, para finalmente irse sin pagar la cuenta. No es que la crisis, la corrupción y las malas conductas sociales tengan la culpa de todo, pero creo que con los simpa cabe hacer una excepción para proclamar que de aquellos lodos vienen estos fangos.

Valorar lo que se tiene

Nada está escrito sobre la vida porque es una incógnita el por qué unos la vivimos bien y otros mal. Esta suerte condiciona los recuerdos, en el sentido de que sean buenos o malos, al igual que tener oportunidades que nos permitan decir algún día eso de que hemos tenido una buena vida y lo mismo deseemos para los demás. Como prueba de que es así, me motiva a escribir sobre el valor de lo que tenemos la historia de Amy Krouse Rosenthal y su último deseo: “Busco una buena mujer para mi maravilloso marido, que yo me muero”. 

Enfermedad y engaño se repelen

Muchos somos los extrañados de que exista gente que hace negocio con la enfermedad de un hijo mediante engaños. Nada nuevo en el horizonte, aunque tampoco es el pan nuestro de cada día. Lo que tienen de malo estas historias son dos hipotecas. La primera es que los estafadores hacen que la solidaridad se resienta. Y la segunda, mucho peor, que la juventud, como gasolina futura de la generosidad y el altruismo, cada vez se muestra más incrédula de todo.

En la piel del refugiado

La piel de un refugiado convive entre campamentos, muros, alambradas y la falta de libertad y movimiento de la que se encargan soldados y policías que custodian semejante e injusto asedio. Este escenario de vidas y dramas personales es posible porque todos lo permitimos, al anteponer nuestra indiferencia y pasividad a la integración entre nosotros de quienes más nos necesitan. 

Muere una mujer, habla un hombre

Si todo está dicho sobre la violencia machista en España, por qué el problema se asienta y crece. Los asesinos de mujeres se sienten demasiado seguros al actuar como lo hacen, porque aún no tenemos leyes absolutamente contundentes que extirpen el problema de raíz. La falta de concreción se sustituye muchas veces por palabras huecas, donde el mensaje ya no cala por inútil a la hora de evitar más asesinatos y el sufrimiento de tantas mujeres que temen por sus vidas. 

Periodistas pendencieros

Contra el periodismo y los periodistas se han oído últimamente descalificaciones, que no se ajustan a la realidad porque la verdad es que los informadores trabajan frente a poderosos personajes con malas formas que sólo quieren oír halagos. Hoy más que nunca peligra la libertad de expresión, que lucha contra el racismo, la xenofobia y la exclusión, y que niegan quienes las impulsan en las ruedas de prensa que convocan.

Demasiadas mentiras

La mentira es consustancial a la ante crisis, la crisis y la post crisis. Mentirosos también han sacado a la palestra la alarma sobre lo mucho que se miente en las redes sociales, especialmente en Twitter, por cierto, el canal preferido de Donald Trump.Se cuentan tantas trolas porque la ética escasea. Como no la hay en la escuela, difícilmente la podemos exigir en todo lo demás. Toda mentira tiene dos fases. Se empieza prometiendo, se termina por ser a la vez magnate y presidente de un país, y recomendar seguidamente comprar la marca de ropa que diseña tu hija.  

América cuelga el teléfono

Anuncia el norteamericano numero uno al frente de la Casa Blanca, que se ha terminado que el resto de países se aprovechen de América. Las guerras por extender el poder y controlar los recursos energéticos ajenos, parecen no haber existido nunca, y ser producto de nuestra imaginación. Se lucieron aquellos que vaticinaron que este iba a ser el siglo del desarrollo de los países pequeños, cuando la realidad es colgar el teléfono a quien piensa diferente de que la solución está en levantar muros por todo el mundo.

Combatir el asco presente

Trump, por parte de Estados Unidos, May, Inglaterra y Le Pen, a la espera en Francia, conforman la política de muros y beligerancia que si bien crea rechazo, no está teniendo la respuesta adecuada. Bajo la excusa de que son los pueblos los que votan a sus líderes, algo que no deja de ser cierto, aumenta el temor a las ideas de ultraderecha que se identifican sin ambages con el racismo y la xenofobia. Ante semejante panorama, se demandan respuestas que devuelvan la confianza de los ciudadanos hacia lo más conveniente para todos, y podamos alejarnos así del asco que producen mensajes y mensajeros, cuyo lenguaje recuerda a lo ya vivido por el mundo antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

Eléctricas a lo Sean Connery en “Los Vengadores”

Controlar la producción de energía se ha convertido en una obsesión para los países, como lo era para el actor Sean Connery en la película “Los Vengadores”. El bolsillo que se agujerea de habitual con el incremento de la factura de la luz es el de los ciudadanos. La brutal subida eléctrica en España se produce cuando hablamos de recuperación y salida de la crisis. El mensaje de optimismo queda roto, al igual que tampoco es creíble luchar contra la pobreza energética de muchas familias, mientras no se controle que las eléctricas disparen los precios a su conveniencia. 

Comida en la basura

Tirar la comida sobrante a la basura es tal despropósito como denominar a los productos de escasa o nula calidad como comida basura. Urge concienciar a las poblaciones de todo el mundo que no se pueden tirar miles de toneladas de alimentos en buen estado a contenedores y vertederos, mientas hay millones de personas que pasan hambre. La maltrecha Unión Europea debe dar este primer paso para legislar que nada sobra y que hay que utilizarlo mejor entre todos aquellos que lo necesitan como el comer.

Solidaridad mejor que rearme

 

Parece surrealista que en el final de una gravísima crisis económica haya países que están apostando más por el rearme para su seguridad en vez de por la solidaridad hacia los ciudadanos que lo han perdido todo, empezando por el empleo. Son nuevos tiempos y lo más urgente es una cumbre mundial que hable y pacte sobre desarrollo, solidaridad, conservación de la Tierra, y se genere un nuevo clima pacífico entre culturas, religiones e influencias geográficas. No hacerlo así será propiciar el regreso a un mapa mundial en el que reaparezcan los muros para separar naciones.

Nosotros unimos a las personas

Europa se mira al espejo y no se reconoce. El bienestar, la solidaridad y decidir en bloque contra los males comunes, como el terrorismo yihadista, han desaparecido del guión europeo de aquellas añoradas cumbres que rezumaban poder y decisión. Reconstruir Europa no supone poner patas arriba toda la casa, pero sí hacer valer nuevamente aquello que dejó dicho para la posteridad uno de los padres europeos: “Nosotros no coligamos Estados, nosotros unimos a las personas”.

El acosador es un niño

Los niños se educan en medio de un ambiente enrarecido en el que avanza el racismo, la xenofobia y las desigualdades. El por qué y cómo se orientan tan tempranamente hacia la maldad tiene mucho de misterio, pero se hace visible dentro y fuera de las aulas y además en Internet y las redes sociales. Es la manera que tienen algunos de propagar su acoso hasta limites insoportables para el acosado. Cuando antes entendamos que el acoso escolar ha llegado para quedarse, antes podremos atajar esta lacra.

Contrato por un día

Hablar de creación de empleo cuando dura una hora, un día, una semana o un mes, no suma. Hay que hacer realidad las promesas de revisar los excesos de la economía que llevaron a esta tremenda crisis, y recuperar así la confianza en un mercado laboral que genere oportunidades autenticas y no ficticias. Si crecen los ricos, hay que buscar reciprocidad en las buenas condiciones laborales que ha de ofrecer el sistema productivo del país. Porque una economía que se basa en la precariedad laboral es una economía injusta.

Un año en un artículo

Tras el 20 de enero de 2017, día en que tomará posesión de su cargo Donald Trump, no esperemos cambios a mejor en el desempleo mundial, ni la reducción de los conflictos bélicos que conlleve una disminución de los 65 millones de refugiados actuales. El juramento del nuevo presidente norteamericano incluye los términos preservar, proteger y defender, dentro de un escenario mundial que hereda, en el que no paran de crecer los nuevos ricos frente a los 197,1 millones de parados. 

Boicot a las ideas

Decir o hacer algo que no guste a alguien corre el riesgo de ser un reguero de críticas crueles en las redes sociales. Esto o plantear directamente el boicot a personas, empresas, productos o películas, como “La reina de España”, de Fernando Trueba. Siempre ha habido declaraciones desafortunadas, que más tarde acarrean arrepentimiento y disculpas. Ejercer la tolerancia es apostar por las excusas en vez del insulto y las amenazas que van en aumento como forma habitual de comunicarse dentro y fuera de Internet.

La prensa da caña

El ojo de la prensa puesto sobre todo lo que acontece a nuestro alrededor es la mejor garantía contra abusos e injusticias. Buscar en este quehacer diario culpas sobre el destino final de los personajes de la actualidad sobre los que cuentan cosas es retorcer la realidad. La prensa libre es un soporte básico en la lucha contra la corrupción y en la búsqueda urgente de soluciones a los problemas cotidianos de los ciudadanos. El ser mismo de los medios está en su responsabilidad y en el compromiso con sus lectores, oyentes y televidentes.

Crisis sin calefacción

Una crisis económica jamás será un recuerdo pasajero porque deja demasiados damnificados y pobreza a su paso. Tener trabajo y con ello seguridad cotidiana son aspiraciones esenciales, porque en ello te va pagar las facturas del agua, la luz y el gas de la calefacción. De lo contrario, te cortan el suministro sin contemplaciones, a sabiendas de que en esta crisis ha habido demasiados excesos, incluido el mayor enriquecimiento de las compañías que suministran los denominados recursos energéticos básicos, evitando así morir por el incendio de una vela como la anciana de 81 años de Reus a la que se privó de electricidad.

La suerte es dónde naces

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca me generó el pensamiento instantáneo de que, en este mundo, lo importante, es  la suerte de dónde te toca nacer. De ser en un sitio u otro, esquivas el hambre, las guerras, las dictaduras, las injusticias, ser un refugiado, un inmigrante, o el abandono total hacia el ser humano que propicia unas previsiones tan distantes como vivir mejor o morir más rápido. La creciente desigualdad entraña ya un riesgo real de ofrecer soluciones a los problemas anteponiendo racismo, xenofobia y levantar muros. Más que nunca, quiero confiar en que las nuevas generaciones cambien algún día las cosas.