Jueves, 26 de Abril de 2018
El Tiempo

Letizista

Me gusta que vaya al cine pero sólo a ver películas en versión original y no muy comerciales. Que salga a cenar con sus amigas y se pida una ensaladita de canónigos, un vasito de agua tibia y de postre un té blanco con gengibre y cúrcuma. Otra cosa no encajaría en estos tiempos de mierda.

Drama en la escuela

¿Qué pensaría el músico que vive en Nueva York al ver que en una clase de 23 niños 14 de ellos se quedaban en casa por el frío?

Viejales

14,99 euros me ha costado un pijama del Kiabi que he comprado por si un día tengo que ingresar en el hospital. Hasta esta fatídica compra seguía siendo un poco joven.

Misasuntos

El mismo discurso que escuchábamos hace 30 años (supongo que no muy diferente del de hace 100 o 200 años), un cura que confunde el nombre del muerto, que habla de trompetas, juicios finales y de salvación en el último minuto y siempre esa frialdad, qué frío es todo en las iglesias.

Maternidad

Nos prometimos unos hijos libres de nuestro equipaje y ya les hemos puesto una camiseta republicana y les hemos llevado a manifestaciones varias.

Pueblos

Yo vivo en un pueblo de algo más de 2.000 habitantes y a 20 minutos de la capital. Tengo fibra, farmacia, supermercados, guardería, hasta una escuela de música y puedo ir andando a cualquiera de esos sitios. Tengo todo lo imprescindible  pero me tengo que desplazar cuando quiero algo especial. Exactamente igual que cuando vivía en Santander.

Conciencia

Ay, estos Pocholos con dignidad, estoy deseando que naufraguen y les recoja un pesquero para descargarles al amanecer entre chicharrucos y lirios.

Lo frívolo

“¿Te dicen lo que te dicen y tú te preocupas de estrenar camisón?”, le dijo su marido. “Me preocupo de lo que me da la gana”, contestó ella.

Mujercitas

Las admiramos, las queremos, las necesitamos, nos enorgullecemos, pero del barco que se hunde rescataríamos primero a Terelu que a Ana Patricia Botín.

Ofertas y saldos

Que un trabajador no cualificado cobre una mierda que no le permita vivir con cierta dignidad nos parece mal, claro, pero no tanto; es que las cosas han cambiado mucho con la crisis.

Comiditas

Ahora disponemos de mucha información, sabemos que hay que alimentarse bien y sabemos lo que no hay que comer, pero el caso es que alimentarse mal sabe mejor y, sobre todo, es más cómodo y barato que hacerlo bien.

Apocalipsis

Miro a mi alredor y tampoco es que vea muy preparados al resto, la verdad. Y no hablo de la gente común como yo, no, esos caen los primeros; hablo de los grandes líderes mundiales que este país tiene. ¿Sobrevivirían a un apocalipsis? ¿Cómo lo harían? ¿Cuál sería su función? El género se vuelve cómico si me pongo a pensarlo.

Desnudo

Los amigos son de izquierdas, todos; son tolerantes y críticos con el mundo que les rodea. Piden que vengan más refugiados, que no se culpabilice a todo el mundo musulmán. Ninguno es católico, les da igual una cosa que otra, fanáticos hay en todos los lados. Les gusta la multiculturalidad, sus hijos tienen amigos negros, chinos y sudamericanos.

La amistad

Amistad preciosa de pandilla la de Felipe VI y Letizia con López Madrid, por ejemplo.

Turismo

Aquí, en Cantabria, en vez de un entrenador de fútbol todos llevamos dentro un experto en turismo capaz de diseñar un Plan Estratégico, un Eje Dinamizador o la Solución Final y Definitiva para Vivir todos del Turismo.

Impactados

Al Gobierno de Cantabria, que nadie sabe muy bien quién lo dirige, le debe encantar el cuento de la niña lechera. Es referente a la hora de sus tomas de decisiones, las tome quien las tome. Bueno, especialmente si las toma Paco Martín.

La mujer invisible

En un par de semanas supongo que también sabré qué tipo de música les gusta, algunas de sus películas favoritas, tal vez hablemos de un libro especial, un viaje que quieren hacer o uno que ya hicieron.

La rendición

No hay un solo parado de larga duración en este país que no entienda a Iñaki Urdangarin. Todos nos hemos rendido y desolados hemos llorado delante de nuestros amigos porque nadie nos contrata.

Listas y listos

Mientras tanto, por si acaso lo de trabajar no funciona, voy a hacer otra lista, la lista de las 10 cosas que nunca harás antes de morir si eres un obrero de mierda.

Caprichos

Ahora hemos aprendido la lección y ya sólo gastamos lo realmente necesario, un gasto sin mácula tenemos ahora. Como mucho nos damos algún capricho que otro: creamos y mantenemos un Observatorio de Salud Pública, traemos a Enrique Iglesias, a Jarre y a cinco instagramers ingleses y todo ello por un precio que oscila entre los 0 y 1.500.000 euros según el día o compramos aviones para ir a la guerra.