Miércoles, 23 de Mayo de 2018
El Tiempo

No tenemos que juzgar a Podemos Cantabria desde el prisma habitual de los partidos del régimen del 78: no somos el PSOE, el PP ni el PRC.

Sin lugar a dudas, la política es enfrentamiento. Es confrontación de ideas y acalorados debates, es poner en común diferentes posturas y tratar de llegar a un consenso o un acuerdo. Y nadie dijo que fuese fácil.

Al leer la prensa de estos días una persona puede salir con la sensación de que Podemos se rompe (otra vez), de que los conflictos internos del partido morado han terminado de desgarrarlo y desangrarlo (otra vez). Pues para haberse roto y desangrado tantas veces, Podemos Cantabria sigue gozando de una salud envidiable.

No tenemos que juzgar a Podemos Cantabria desde el prisma habitual de los partidos del régimen del 78: no somos el PSOE, el PP ni el PRC. En Podemos prima la democracia interna, en Podemos se escucha a las bases y se sigue su voluntad expresada democráticamente. Las posturas se discuten y se debaten, y se toman decisiones. Lo importante no son las personas concretas, si no el proyecto del cambio.

En Podemos estamos mucho más acostumbrados y acostumbradas a mirar el futuro, y no anclarnos en el pasado

Y ese proyecto abre un nuevo ciclo político a raíz de la asamblea ciudadana estatal de Vistalegre 2: un nuevo enfoque político en el que se imponen cambios en toda la estructura orgánica de Podemos. Hay mucha gente que ha trabajado en el proyecto, y sólo resta agradecer enormemente la cantidad de horas de trabajo invertidas en el cambio, y decir que ha sido un placer trabajar codo con codo con esa gente comprometida con una sociedad más justa.

Sin embargo, en Podemos estamos mucho más acostumbrados y acostumbradas a mirar el futuro, y no anclarnos en el pasado: miramos al futuro con optimismo e ilusión en una sociedad que cuide de todas las personas que la conforman, en la que no se deje a nadie atrás, en la que nadie sea tan pobre como para tener que venderse. Y con ese espíritu miramos hacia adelante, hacia ese amanecer que ya comienza a asomar por el horizonte después de la larga noche.

Que nadie se lleve a engaño: la salud de Podemos Cantabria es excelente. Queda mucha gente comprometida con el cambio, mucha gente que invierte su tiempo y su esfuerzo en defender los derechos de la mayoría social damnificada por el paro, la austeridad, la precariedad y los recortes.

Unidad y humildad, fue la consigna de Vistalegre 2. Todas somos necesarias, nadie es imprescindible. Seguiremos, como hasta ahora, siempre en frente de la corrupción y de los recortes, y siempre junto a la gente y sus reivindicaciones. “La noche es oscura, y alberga horrores”, que decía Melissandre, la bruja roja de Juego de Tronos. Pero por oscura que sea la noche, siempre vuelve a amanecer. ¡Seguimos! ¡Sí se puede!