Martes, 22 de Mayo de 2018
El Tiempo

Córtame sólo las puntas

Te sientas en el sillón de la peluquería y pronuncias la típica frase “córtame las puntas”. La peluquera coge la tijera y con gesto experto se dispone a ejecutar el primer tijeretazo. En ese momento un inoportuno estornudo provoca un violento gesto en su mano mientras las tijeras se llevan por delante doce o catorce centímetros de tu melena.

Para instalar la nueva cubierta en la zona de los juegos infantiles se hacía necesaria una “mínima poda”

Cambio te planes: lo que iba a ser un pequeño arreglo se convertirá en un cambio de look total. La necesidad de igualar la longitud de tu cabello convertirá tu melena en una nueva imagen “a lo garçon”.

Esto mismo es lo que ha ocurrido en el parque Manuel Barquín de Torrelavega. Para instalar la nueva cubierta en la zona de los juegos infantiles se hacía necesaria una “mínima poda”. Pero a alguien se le fue la mano con la motosierra y ejecutó un auténtico “arboricidio”, firmando la sentencia de muerte de unos árboles que posteriormente debieron ser talados.

Los vecinos responden horrorizados ante la desaparición de “sus” árboles y se cuestionan la oportunidad del proyecto y la necesidad de instalar una cubierta.

Los asamblearios se quedan sin su castillo de Juegos de Tronos y los vecinos sin árboles

Y qué dicen los impulsores del nuevo parque? Nada, desde la Asamblea Ciudadana por Torrelavega no dicen nada. Ni de la primera poda salvaje ni de la posterior tala. Miran al cielo y silban. Desde ACPT impusieron al equipo de gobierno este proyecto que debía incluir un majestuoso castillo de 8 metros de alto, para disfrute de esos locos bajitos, y que finalmente no será instalado porque ninguna de las empresas que optó al equipamiento de la zona infantil lo tenía en su catálogo.

Así pues, los asamblearios se quedan sin su castillo de Juegos de Tronos y los vecinos sin árboles. Y todo empezó una buena mañana en la que alguien dijo “córtame las puntas”.