Viernes, 09 de Diciembre de 2016
El Tiempo

Historias de bicicletas de ayer y hoy

Ahora todo es mucho más sofisticado. Algo tan básico como una bicicleta ha evolucionado una barbaridad, eso sí pedalear… hay que seguir pedaleando.

Vaya por delante que lo que sigue no es ningún canto a la nostalgia ni una nueva versión de “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Simplemente una constatación de que separa un abismo las infancias de hace cuatro décadas a las actuales. Por poner un ejemplo: las bicicletas. En los años 60 eran el sueño de cualquier chaval, lo normal es que la heredases de tu padre o de un hermano mayor. Hablamos de unas bicicletas enormes, con barra para chicos y con barra curvada y redecilla en la rueda trasera para las chicas.

Separa un abismo las infancias de hace cuatro décadas a las actuales, y las bicicletas son un ejemplo

Tenían frenos de barillas y lo que “molaba” era quitarlas los guardabarros, lo que las hacía más ligeras y te permitía “frenar con el pie” en la rueda trasera. Se pagaba por ellas un impuesto municipal (te daban una chapa que amarrabas al cuadro). Para que no te enganchase el pantalón la cadena utilizabas una anilla metálica abierta y flexible, una pinza o simplemente te remangabas. Llevabas siempre una cajita, ubicada debajo del sillín, con los parches (normalmente de la marca “Navali”), la lija, el pegamento y unos desmontables por si pinchabas. Los que tenían más suerte conseguían una de las de “corredor”, con manillar curvo y cambios de piñón y plato a través de palancas y cables y con rastrales para sujetar los pies al pedal.

Todo eso es el pasado, ahora todo es mucho más sofisticado. Los aficionados al ciclismo llevan bicicletas de cuatro radios, con cuadro de carbono, cambios ultra modernos en las manetas de los frenos, sillines ergonómicos, bidones de agua aerodinámicos, etc. etc.

Por no hablar de ellos, los que pedalean. Qué maillots!!  qué zapatillas!! qué cascos!! Lo dicho, algo tan básico como una bicicleta ha evolucionado una barbaridad, eso sí pedalear… hay que seguir pedaleando.