Jueves, 21 de Junio de 2018
El Tiempo

Presupuestando, que es gerundio

Las cartas están boca arriba y en muchas ocasiones lo que vale para el Parlamento no vale para los Ayuntamientos y viceversa.

Comenzamos una larga recta que nos llevará al final de la legislatura, allá por mayo de 2019. Por lo tanto, los presupuestos regionales y municipales de 2018 se antojan decisivos para desarrollar todos los proyectos en cartera, para echar el resto y estrujar la imaginación, en un año con tintes pre electorales.

La situación política, tanto a nivel regional como local, al inicio de la legislatura era sustancialmente diferente. Revilla se apoyaba en Podemos para lograr la presidencia, mientras en Torrelavega Cruz Viadero pactaba con la Asamblea Ciudadana por Torrelavega su investidura.

La aritmética forma parte de la propia esencia de la democracia y por lo tanto la búsqueda de las mayorías es algo, en principio, legítimo

Dos años y medio más tarde las ayudas para aprobar presupuestos son bien distintas: un tránsfuga (dícese de la “persona que pasa de un partido a otro”) se apunta para dar luz verde a las cuentas en Puertochico y, probablemente, la renacida Blanca Rosa Gómez Morante (Torrelavega SÍ) para aprobar las cuentas en la capital del Besaya.

La aritmética forma parte de la propia esencia de la democracia (un hombre un voto) y por lo tanto la búsqueda de las mayorías es algo, en principio, legítimo. En el caso de Revilla está claro que su discurso sería bien diferente si estuviese en la oposición y el pacto con el ex de Ciudadanos lo protagonizara el PP. En Torrelavega socialistas y regionalistas se han visto abandonados por los asamblearios de ACPT que han hecho del PSIR de Las Excavadas un caballo de batalla similar al que plantearon contra el Centro de Emprendedores.

Las cartas están boca arriba y en muchas ocasiones lo que vale para el Parlamento no vale para los Ayuntamientos y viceversa. En todo caso deberemos esperar un ejercicio de responsabilidad por parte de nuestros gobernantes y que “les cuadren las cuentas”.

(Nota: este artículo está escrito antes de la votación de los presupuestos)