Martes, 30 de Mayo de 2017
El Tiempo

Justicia y medios de comunicación

Cuando las libertades individuales se frenan con el pretexto de salvaguardar ciertos intereses, ya sean públicos o colectivos, no existe Estado de Derecho.

A mi entender, muchas veces va solapada una cosa con la otra, debido a que los medios de comunicación, si les interesa, no por el bien común, ni porque se disipe lo justo y lo injusto; sino por causar morbo, sensacionalismo y en definitiva vender periódicos, y para ocupar primeras planas en radios, televisiones y poder hacer rankings de audiencias.

No nos engañemos hoy los medios de comunicación (periódicos, radios, televisiones), salvo raras excepciones que resuelven o denuncian alguna injusticia, hacen mucho daño a la sociedad.

La Justicia (jueces) tienen que sentirse muy presionados por estos medios, y también a veces presionados por el gobierno de turno.

En los medios, empezando por el moderador, todo el mundo se supone conocedor y se explaya sin ningún tipo de rubor ni vergüenza

Cada caso que se juzga, ya sea político o de otro tipo que sea importante para los mismos, lo llevan al summum con noticias, informes, entrevistas, explicaciones y resoluciones finales, que a veces no se ajustan a la realidad, y causa una sensación de impotencia y desmoralización.

Lo ves en los medios: empezando por el moderador, que a veces no es ni periodista, todo el mundo se supone conocedor y se explaya sin ningún tipo de rubor, ni vergüenza.

Hay periodistas, los menos, (se pueden contar con los dedos de las dos manos), que son honestos, competentes e imparciales, que tienen principios; la mayoría son meros charlatanes y dicen lo que les mandan (empresa, capital) y anunciantes de publicidad.

No tienen información, ni investigan lo suficiente, con las consiguientes demandas que les caen, y luego los jueces son los paganos que tienen que dilucidar las incompetencia de ellos.

Tienen que aprender de otras cadenas extranjeras, por poner un ejemplo de muchos, la BBC, que a veces sabe más el entrevistador que el entrevistado (entrevista de Stephen Sachur a Raül Romeva, sobre la independencia de Cataluña; le dejó por los suelos Stefhen- y ¿Por qué?, porque es un” profesional“, estaba bien documentado); por lo contrario en España, la entrevista que le hizo Ana Pastor en el programa “ El objetivo”, a Jean-Marie Le Pen, no sabía la presentadora por donde salir, la entrevistada la dejo KO en el tema de migración; “esa es la diferencia”, y no es porque yo goze de mi devoción por dicha candidata, al contrario.

Cuando el ciudadano tiene miedo a  los poderes públicos, no existe Estado de Derecho

Por eso los medios de comunicación, los gobernantes y los partidos políticos deben pensar, recapacitar y saber que:

El Estado de Derecho supone que el poder surge del pueblo, quien elige a sus representantes (aunque no es democrático lo que hacemos ahora al votar, hasta que no haya listas abiertas y se haga por distritos, y poder de decisión absoluta a quien se quiera por parte del pueblo, exigiéndole que trabaje y se responsabilice, porque si no queda violado el Estado de Derecho).

La separación de los tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, que en este  país no existe.

En España: Tiene rasgos, pero tiene muchísimas carencias, propias de estados autoritarios. Existe cuando todo está regido por leyes justas que garantizan los deberes, derechos y libertades fundamentales. La primera regla es la obligación del gobierno de cumplir y hacer cumplir la  ley.

¿Hay estado de derecho, cuando empresas amigas de los gobiernos de turno, impiden hacer algo para el bien o satisfacción del pueblo?

El poder de los partidos políticos y de los políticos debe ser claramente limitado, sometido a controles y es y debe estar en manos de los ciudadanos o órganos independientes que sean rápidos y eficaces.

No puede existir privilegios ante la ley, y debe haber igualdad, sea la condición de que sea el ciudadano (político, medios de comunicación, noble, vasallo, duque, ciudadano de a pie), y no hacer diferencias por clases sociales o estamentos privilegiados.

Cuando el ciudadano tiene miedo a  los poderes públicos, no existe Estado de Derecho, hay que defender al ciudadano del abuso de poder (mafias, bandas, capitalistas, multinacionales, etc). Para  que exista Estado de Derecho, son el gobierno y sus gobernantes, los que deben temer y respetar al ciudadano.

Cuando las libertades individuales se frenan con el pretexto de salvaguardar ciertos intereses, ya sean públicos o colectivos, no existe Estado de Derecho.