Domingo, 23 de Julio de 2017
El Tiempo

Creaciones: Museo de Arte Psicopatológico de Ciempozuelos

Existen miles de obras, realizadas por artistas de vanguardia, colgadas en grandes museos de arte de vanguardia, y en grandes colecciones de todo el mundo que tienen notas en común con este arte.

El centro San Juan de Dios de Ciempozuelos ha construido, recogiendo obras de personas que han estado ingresadas un museo, que se ha denominado museo de arte psicopatológico. Es una tarea que se ha realizado en diversos lugares de Europa, dónde desde distintas perspectivas, psicológicas, psiquiátricas, terapéuticas, artísticas, estéticas, se ha hecho una labor de estudio y análisis de este arte, para comprender-entender mejor a estas personas, y como una forma de terapia. Este pequeño artículo tiene, entre otras, la función de un pequeño homenaje a todas estas personas, que por una razón u otra, están dentro del volcán de lo que llamamos enfermedades psiquiátricas.

Aunque este museo es la unidad de varias salas, cada una con distintos fines, y distintos tipos de obras o de materiales, desde rosarios a muebles de otras épocas del centro, etc., nosotros nos fijaremos especialmente en las obras de arte que entran dentro de la categoría del Arte Otro, arte Bruto que diría Dubuffet, arte marginal, arte psicopatológico, vocablo que utilizan en este museo, etc., y añadiremos algunos comentarios:

Se ha interpretado que este arte emerge de lo más profundo del inconsciente humano que de otra forma no se expresarían

Se ha interpretado que este arte emerge de lo más profundo del inconsciente humano, pasiones-deseos-pulsiones-instintos, que de otra forma no se expresarían, salvo con el arte o las artes. Al no existir diríamos, cortapisas totalmente conscientes se expresan realidades profundas del yo humano, de todo ser humano, pero en otros casos, los sistemas realistas y de realismo y del consciente los limitan-tapan-condicionan-niegan-suspenden, de algún modo o de alguna manera.

Si admitimos las hipótesis de "los arquetipos", es decir, ideas-símbolos-signos, que están dentro de lo que Jung, denominó "inconsciente colectivo", y que desde la mente racional lógica-analítica es difícil expresar-comprender-llegar a ello, pero que desde una mente que ha roto de alguna manera, los diques de lo más profundo, se pueden expresar-materializar-concretizar, al menos, algunos aspectos.

También hay que indicar, que estas obras, tienen mucho en común, con el arte de los niños, el arte de personas no preparadas en los oficios de las artes plásticas, por lo cual, sus imágenes, al no haber estudiados métodos clásicos de las bellas artes, sus imágenes surgen, de alguna manera deformadas. A eso hay que añadirle sus estructuraciones psicológicas profundas diversas, diríamos de la mente más racional y más irracional. De hecho, las personas que están enfermas graves o tienen episodios de enfermedad grave pero que han dispuesto de estudios y formación artística clásica y pautada y académica, realizan un arte diferente que las personas que no la han tenido.

Aunque el arte marginal o el arte bruto o el arte primitivo o el arte Otro o el arte psicopatológico tiene rasgos comunes, algunos de ellos con el arte de los niños, el arte de personas que tienen muy poca formación académica y cultural, el arte naif, el arte de marginados sociales, tenemos que saber que hay diferentes estructuras y fondo y formas y temáticas entre estos tipos diferentes de arte o entre estas diferentes formas de clasificación.

Hoy, en el siglo veinte, se puede decir, que el arte oficial, el arte de vanguardia, tomó muchas ideas y metodologías prestadas de este arte psicopatológico

Hoy, en el siglo veinte, se puede decir, que el arte oficial, el arte de vanguardia, tomó muchas ideas y metodologías prestadas de este arte psicopatológico y de personas que, algunas, por ejemplo, en Europa, han estado, algunos lustros o décadas en centros psiquiátricos.

O dicho de otro modo, existen miles de obras, realizadas por artistas de vanguardia, colgadas en grandes museos de arte de vanguardia, y en grandes colecciones de todo el mundo que tienen notas en común con este arte. Es decir, igual que el arte del siglo veinte se apropió de ideas del arte primitivo, del arte africano, de todas las artes, del arte de los niños, del arte de las personas no preparadas académicamente en esta profesión, también se ha servido de ideas del arte de personas que han estado, en alguna época, enfermas graves, por ejemplo, la corriente de Dubuffet, el arte Otro, el Arte Bruto, incluso, en cierto modo las diversas corrientes del expresionismo y del surrealismo, de principios de siglo veinte, y desde luego de todos los neoexpresionismos, aunque sus autores no lo sepan o no quieran reconocerlo.

Una de las salas este museo dedicadas a Carlos González Rajel, que antes de ingresar en el hospital, por diversos trastornos, había sido un artista consagrado en España. Desde los años 1930.

De todas formas, algunas de estas obras, si hubiesen sido realizadas por personas no ingresadas en centros psiquiátricos, son similares a multitud de obras que se exponen en ferias de arte, museos, galerías, de personas que no están tachadas de ninguna enfermedad, porque si algo ha tenido el siglo veinte, es romper todas las fronteras estéticas y artísticas, la imagen-símbolo-signo-color, aumentado con la máxima libertad, y todos los lenguajes de la imagen y del color se han mezclado con todas las obras de arte, por ejemplo, por solo poner uno, el grupo COBRA, muchas de sus obras, podrían perfectamente estar en un museo de estas características, pero no lo están, porque sus componentes, no estuvieron ingresados en ningún centro psiquiátrico, sino que fueron artistas que llevaron una existencia similar al del resto de los autores plásticos. Y lo mismo podríamos indicar, de multitud de obras surrealistas, especialmente, las de líneas y colores deformados...

Aconsejaría o mejor sugeriría que estos centros artísticos existentes en distintos lugares del mundo, creasen una especie de red de museos de las mismas características, por ejemplo, empezasen a crear lazos de comunicación y de interrelación entre ellos y entre los artistas que tienen en sus depósitos. Podrían tener distintos fines y finalidades. Creo que crear una Red de Museos Arte Psicopatológico  de España y de Europa y del Mundo, podría cumplir distintas finalidades, y podría ser bueno y necesario para los mismos enfermos, para conocer este arte, para que las personas comprendiesen mejor los procesos de la enfermedad, como terapia, etc.

También sugeriría que se estudien, que al lado de estas salas y de este arte, tuviesen un lugar donde podrían recoger arte, arte de personas que no han estado ingresadas, pero que sería un arte similar o parecido, corrientes neoexpresionistas, neosurrealistas. Este arte que supongo tendría que ser donado, daría a estos museos y a estas personas que han realizado este arte una nueva proyección, porque se vería que quizás no hay tantas diferencias. Además, se complementaría.

También, ya que nos hemos puesto, nos hemos tomado la libertad de aconsejar, si este centro terapéutico en concreto, podría abrir una pequeña sala para realizar exposiciones temporales, de artistas de dentro del centro, o de artistas que hayan pasado por el centro o de otros centros o incluso de personas que no hayan estado ingresados, pero que pueden hacer un arte similar, o que tenga algunas posturas en común con este arte. Creo que se podrían crear sinergias, que sería bueno para este arte, estas personas, para el centro, para la terapéutica, etc.

Y ya que me he puesto a sugerir ideas, creo que esta institución y, u otras, en su página oficial, podría crear una web o pestaña sobre este tipo de arte, en los que se reflejarían enlaces a otros centros del mundo, que también tienen obras de este tipo, incluso fotografías de obras y de artistas con esta condición o estas características.

Creo que con estas tres ideas o sugerencias, y con otras, quizás estos centros se podrían elevar su categoría de espacios artísticos, y estar al unísono o al lado o en paralelo a otros centros artísticos del arte del siglo veinte, y podrían ser visitados por todo tipos de personas, entendidos y expertos en distintas materias, pero también por el público en general, y creo, que sería bueno para los centros psiquiátricos, para las personas que realizan este arte, para terapia, al tener una proyección más profunda.

Quizás, la única finalidad de este artículo, además de aconsejar el visitar este museo, es el valorar más y mejor estas obras de arte, y de valorar más a estas personas, que por unas razones u otras, pasan o están o han pasado por estos centros terapéuticos, existentes en el mundo.

Aunque si se me permite el nombre de Museo Psicopatológico, no me parece correcto, yo lo denominaría Otro Arte, Museo de Arte Alternativo, Museo del Inconsciente, Arte Bruto, etc. Aquí, mi pequeño homenaje.