Sábado, 24 de Febrero de 2018
El Tiempo

El 1-O quedarán 1-0

Lo mejor del 1 de octubre es que se acaba a las 12 de la noche y llega inmaculado el lunes,  2 de octubre. Lo peor es todo lo demás.

A falta de lo que sugieran las casas de apuestas, pueden apostar sus dólares Trump contra sus galletas Fontaneda a que el resultado final del referéndum del 1-O será 1-0 (uno-cero). Lo que no se sabe es quién se lo anotará a su favor. El sí a la independencia se paga actualmente a 1.20 euros por euro apostado y el no cotiza a 3.75 euros.

De acuerdo con esta versión, ganaría 1 a 0 el equipo local, ese que no debería disponer de locales para que voten los visitantes (votantes). Lo mejor del 1 de octubre es que se acaba a las 12 de la noche y llega inmaculado el lunes,  2 de octubre. Lo peor es todo lo demás.

A España le crujen los costillares con una consulta que no se va a celebrar porque no nos habían consultado antes a todos. No hay referéndum más democrático para los periódicos que el kiosko, porque abre cada mañana para todos. Y porque cierra indefectiblemente a los que menos se leen.

El referéndum de independencia es demasiado serio como para dejarlo en manos de los partidos

Y no hay fiesta mayor para la democracia que una votación. Ocurre que esa fiesta grande tiene aspecto en una Cataluña de 7 millones de habitantes de selecto “pic nic” para la familia. Quien no haya visto esa obra maestra  (o la obra de un maestro) llamada “En la ciudad”, de Cesc Gay, se ha perdido una película antológica sobre Cataluña y sus gentes.

No sé qué opinará Cesc Gay sobre el referéndum, pero a mí me parece que ya votó anticipadamente en 2003 con esa película. El referéndum de independencia es demasiado serio como para dejarlo en manos de los partidos. Ni es una partida de ajedrez, porque el ajedrez es mucho más importante que este vodevil de domingo.

El enfrentamiento será muy serio. Estemos preparados para lo peor. Habrá bronca. Y gorda. Quizás, casi seguro, violencia callejera. No hay país que resista un mes de septiembre como el que nos está dando Cataluña, territorio amado y ahora amamantado por las inagotables ubres del Estado. El panorama puede volverse “panodrama”.

Llevamos décadas envidiando el “seny” catalán, la quintaesencia de la personalidad histórica de ese pueblo. Seny significa cordura, mesura y sensatez. El 1-O no habrá papeletas que lleven inscrito el seny. Solo el sí o el no. Una pena.

Porque esta locura disfrazada torpemente de cordura necesita urgentemente la papeleta del seny. Arrasaría en las urnas.