Domingo, 27 de Mayo de 2018
El Tiempo

Las gracias malditas

Hay que ser un ignorante de estas cosas que sucedieron en este siglo para ejecutar la maldita gracia de emplear el retruécano en dar vivas a una banda cruel y sangrienta como ETA.

Los componentes de la gleba que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, convocó a manifestarse por los titiriteros detenidos en Madrid, exhibieron un cartel que les pareció ingenioso, y que decía "Gora marion-ETA". Hay malditas gracias y gracias malditas, y ésta pertenece a las últimas, porque hay que ser algo peor que grosero, hay que estar entrenado como un  auténtico cerdo moral para hacer bromas y cuchufletas carnavalescas por los crímenes que han llenado de dolor a cerca de novecientas familias.

Ninguno de estos alcaldes y concejales de nueva hornada se imaginan lo que ha sido ser concejal o alcalde del PP o del PSOE en una ciudad o en un pueblo vasco

España está llena de tontos contemporáneos dispuestos a refundar el mundo, sin haberse dado cuenta del mundo en que viven. Y ninguno de estos alcaldes y concejales de nueva hornada se imaginan lo que ha sido ser concejal o alcalde del PP o del PSOE en una ciudad o en un pueblo vasco. No saben lo que es atender el teléfono y escuchar una voz neutra que dice "te vamos a matar", ni lo que es vivir con escolta o con miedo, y escuchar la piedra que rompe el cristal de la habitación donde duermes, y ver tu rostro en un cartel, como la diana ideal para una galería de tiro. No saben lo que es estar comiendo en un bar, y presenciar cómo dos tipos con capucha entran y le pegan dos tiros en la cabeza a tu compañero de mesa, y se marchan, y el local se queda en silencio, porque es difícil reaccionar en una sociedad acojonada.

Hay que ser un ignorante de estas cosas que sucedieron en este siglo para ejecutar la maldita gracia de emplear el retruécano en dar vivas a una banda cruel y sangrienta como ETA. Hay que tener la moral de un mejillón podrido para escupir sobra las tumbas de tantos españoles a los que les arrebataron la vida por ser funcionarios, por ser policías o porque un día, por cierto en Barcelona, entraron a hacer unas compras a El Corte Inglés". ¿Tan mala memoria tiene Ada Colau? ¿Vivía en Sidney cuando los sayones masacraron a un puñado de inocentes corderos? ¡Tan sensibles con los muertos de la guerra civil y tan asquerosamente chocarreros y miserables con los muertos de ahora mismo! ¡Qué mal huele el detritus moral!