Domingo, 24 de Septiembre de 2017
El Tiempo

Vistalegre 2: Cuando el pueblo manda

Los inscritos han apostado por el camino de la izquierda y por “pasokizar” al PSOE cara a 2020 si no hay adelanto electoral.

Podemos, coincidiendo con su tercer aniversario de su fundación, ha vivido este fin de semana su propia catarsis. Como decía la emblemática canción de Zeca Afonso ‘Grandola Vila Morena’, símbolo de la Revolución de los Claveles en Portugal “el pueblo es quien más ordena”. En la segunda Asamblea Ciudadana Estatal de la joven formación morada los 9.000 afiliados, representantes de círculos y movimientos sociales que llenaron el Palacio de Vistalegre de Madrid corearon la palabra “unidad”, pero también han expresado un mandado concreto en las votaciones en todo el territorio español en el que han participado 155.275 inscritos, récord absoluto, y que deja al rival a batir en un antiguo partido de la pasada centuria al PP donde solo emitieron su sufragio en torno a 3.000 militantes para ratificar a Rajoy como presidente del partido en la cercana Caja Mágica. La novedad del Siglo XXI frente al partido tradicional de la austeridad y corrupción que sigue instalado en el blanco y negro. El encargo de Vistalegre 2 con el incontestable triunfo de Pablo Iglesias y su equipo frente a la maniobra cainita del todavía secretario de Política y número dos de Podemos, Íñigo Errejón, apoyado por casi todos los medios de comunicación, deja bien nítido que el partido debe ocupar la hegemonía del espacio sociológico de la izquierda con sus aliados y confluencias. El PSOE, que retiene todavía una mitad de votos no es un partido fiable con una gestora golpista que ha entregado el gobierno al PP y con la lideresa andaluza Susana Díaz, esa populachera que pactó con el partido naranja del Ibex, parece que esta vez quiere dar el paso para dirigir el partido desde Ferraz. De salir elegida supondría claudicar en una derechización sin ambages.

El encargo de Vistalegre 2 deja bien nítido que el partido debe ocupar la hegemonía del espacio sociológico de la izquierda con sus aliados y confluencias

El bipartidismo necesita a un PSOE que ocupe el espacio de la izquierda para luego hacer o apoyar políticas de derechas. Errejón con su mantra de la transversalidad y la imagen amable jugaba a pactar con PSOE y C’s, descartar a IU como aliado y priorizar la imagen institucional. Los inscritos han apostado por el camino de la izquierda y por “pasokizar” al PSOE cara a 2020 si no hay adelanto electoral. Por ello, han sido los resultados tan contundentes en los documentos políticos, Consejo Ciudadano Estatal y secretario general. Pablo Iglesias ha arrasado y Errejón se ha estrellado y perderá poder y el control del partido, mientras que la corriente Anticapalistas contará con dos consejeros, Miguel Urbán y Beatriz Gimeno. Es cierto que en apariencia es más plural la ejecutiva podemista que la que salió de Vistalegre 1, porque están representadas tres corrientes del partido, aunque Iglesias se asegura un liderazgo sin sobresaltos. Así lo han decidido una clara mayoría. Podemos, que ya lo venía haciendo: compaginará la oposición parlamentaria, la única. con una fuerza política de protesta, apegada a la calle. En definitiva, el mandato de una mayoría de inscritos es recuperar el espíritu original de la formación de los círculos. Ahí Iglesias y sus consejeros cuentan con el apoyo de Anticapitalistas que representa a un 13% de los votantes.

Hay que gestionar con inteligencia un partido distinto, referente en la nueva izquierda europea, que es el cortafuego a fenómenos de extrema derecha como Trump , Le Pen, Wilders o Nuttall en España y no se debe convertir en un eslogan “unidad y humildad” que por cierto salió de la boca de Urbán. Podemos era como una flor mustia en los últimos meses, en sus seguidores cundía el desánimo, pero esta segunda Asamblea Ciudadana ha servido de bálsamo, se ha vuelto a recuperar la ilusión y los afiliados han dado su veredicto. Errejón ocupaba un número dos atípico, puesto que corresponde al secretario de Organización, Pablo Echenique, que por voluntad popular ha sido precisamente el segundo consejero más votado tras Iglesias. Ahora toca trabajar duro y que esta batalla interna, resultado de mezclar las relaciones personales con las discrepancias de estrategia política, no vuelva repetirse. Como escribió Bertolt Brecht: “Qué tiempos serán los que vivimos, que hay que defender lo obvio”. Para eso nació Podemos.