Jueves, 24 de Mayo de 2018
El Tiempo

Dependencia celular

No hay ninguna duda, y así lo atestiguan los datos estadísticos, que vivimos muy íntimamente dependientes del teléfono móvil, que forma parte en exceso de nuestras vidas, que nos aniquila la intimidad, el diálogo, los limpios pensamientos.

No hay ninguna duda, y así lo atestiguan los datos estadísticos, que vivimos muy íntimamente dependientes del teléfono móvil, que forma parte en exceso de nuestras vidas, que nos aniquila la intimidad, el diálogo, los limpios pensamientos, en la dulce soledad, los recuerdos y a veces la memoria.

Su uso y abuso enriquece a las multinacionales, precariza a las familias y crea situaciones de infelicidad y deterioro humano.

También es verdad que nos aporta mucha información, comunicación, etc.

Mas nuestro aprecio a los celulares puede resultar excesivo, tanto que es posible que interfiera y deteriore el amor humano, aquella intimidad del cara a cara con aquel o aquella pareja, cónyuge, amante o persona especial.

El conflicto entre el amor al celular y el amor humano es muy común y tiene su propio léxico. Una clave positiva para una feliz relación es el estar presente, dice James Robert, autor de ‘Too much of good thin are you addicted to your smartphone’. Cuando tu pareja revisa constante y en todo lugar su celular, envía un mensaje explícito de que el celular es más interesante que tú.

Un detallado estudio de la revista  Psychology of popular media culture indica que el 80 % de las féminas consultadas opinaban que  los celulares inteligentes afectaban negativamente sus relaciones humanas.

Con nuestra búsqueda de conexión a través de la tecnología estamos alejando  a nuestras parejas, familia o amigos, e interrumpimos una conexión biológica de banda ancha, vital en muchos casos.

Para poder encontrar una solución a estos problemas, lo primero y fundamental es ser consciente de la existencia del mismo, dice James Robert, el cual da algunas ideas, muy básicas, para dejar de usar abusivamente y mayoritariamente sin fundamento el celular, al menos el tiempo suficiente para conectar verbalmente con tu pareja, familiar o amigo/a y crear diálogos de humanos.

Esas ideas son, de forma muy resumida y breve:

Crear zonas en la casa sin uso del celular.

No usar jamás celular en la habitación íntima y personal.

No poner celular sobre la mesa en comidas o actos familiares íntimos.

Estas acciones y muchas más son siempre de acuerdo con tu pareja y/o amigos o equipo para conseguir buen resultado.

Las dependencias excesivas en el ser humano son mayoritariamente negativas: drogas, tabaco, alcohol, neuras, manías y cien hábitos más, no son positivos ni nada beneficiosos.

El fundador y Director del Centro para la adicción a Internet y las tecnologías, David Greenfield, profesor titular de Psiquiatría de la Universidad de Connecticut, EE.UU., ha desarrollado  una prueba llamada ‘Prueba de compulsión a los celulares inteligentes’, para determinar hasta qué punto el uso abusivo del celular  puede crear problemas en el ser humano a largo plazo.

Varias universidades de todo el mundo han solicitado información de esta prueba, de cara analizar su implantación en sus centros, dado el aumento de problemas por uso abusivo de celulares inteligentes.

DIÁLOGO, DIÁLOGO, DIÁLOGO.
Celulares, sí; diálogo, sí