Jueves, 24 de Mayo de 2018
El Tiempo

No hay problema mayor al paro

Nací en Santander (Cantabria), el 29 de noviembre de 1960. Diplomado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona y Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Empecé a trabajar como periodista en la Agencia Efe de Santander (1985). Seguí como Redactor del Diario Alerta (1986/1987), donde trabajé en las secciones de Local y Región, y donde me encontré con periodistas de la talla de Jesús Delgado, José Ángel San Martín, Juan González Bedoya, Higinia Aparicio, Pablo Hojas o Jesús Hoyos Arribas. Conseguí mi primer trabajo como periodista en un importante periódico por llamar de madrugada para informar sobre un grave accidente de circulación que provocó parar la rotativa para meter en portada aquel suceso. En la primavera de 1987 cubrí los sucesos de Reinosa, que tuvieron una repercusión nacional e internacional. Durante este mismo periodo fui corresponsal de la Agencia Europa Press. De 1986 a 1988 trabajé en RTVE en Cantabria como corresponsal, y entre los años 1987 y 1988 fui Redactor-Jefe de Radio Minuto-El País, en la emisora que la Asociación de la Prensa de Cantabria tiene en la Calle Cádiz de Santander. Como profesor, vengo desempeñado una intensa actividad hasta la actualidad. Soy miembro de la Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Cantabria. Miembro de la Sociedad Cántabra de Escritores. Fui Vocal en la Comunidad Autónoma de Cantabria de la Asociación Española de Protocolo (AEP). Presidente de la Asociación Cántabra de Protocolo (ACP), fundada por mí en 1988. Miembro del Comité Organizador del 5º Congreso Internacional de Protocolo (Palma de Mallorca, 2001), que periódicamente cuenta con la asistencia de especialistas en Relaciones Públicas, Comunicación y Protocolo en todo el mundo. Funcionario de carrera del Parlamento de Cantabria donde desempeño el trabajo de Jefe del Servicio de Relaciones Institucionales y el de Jefe (en funciones) del Servicio de Comisiones y Órganos Superiores. Desde el año 1987-2004 ha venido dirigiendo también el Gabinete de Comunicación del Parlamento de Cantabria. Me considero periodista y escritor. Mi blogger es www.migueldelrio.es Cuento con una amplia obra en comunicación de la que destaco los siguientes libros con los que se trabaja en diferentes universidades españolas. “Introducción al Protocolo. Estudios prácticos sobre organización de actos públicos”. (Manual Profesional 1998). Agotado. “Gabinetes de Prensa. La Comunicación en las Instituciones y en las Empresas”. “Protocolo. Manual práctico para conocer las normas de protocolo de uso diario”. Manual de protocolo de los Colegios Médicos de España. Manual de protocolo Colegios Profesionales. “Manual para Comunicar Bien. ¿Vas a publicar lo que te he enviado?”. “Abecedario gráfico de comunicación y organización de eventos. Protocolo a la Vista”. Presidente y uno de los fundadores del Club de Prensa Pick-Tenis de Santander (www.www.clubdeprensapicktenis.com) Miembro de CEDRO. He publicado más de 700 artículos de opinión en El Diario Montañés (Grupo Vocento), donde he venido colaborando durante quince años. Durante 12 años fui columnista de opinión diario en diferentes emisoras de Radio como Cope Cantabria y Punto Radio Cantabria. He sido articulista en revistas técnicas como “Mujeres Siglo XXI” o “Revista Piquio Magazine”. En la actualidad, soy columnista del Periódico “Nuestro Cantábrico”, del diario digital www.populartvcantabria.es con la columna “Oído Cocina“ y de la revista “Vivir en Cantabria”.

Que se hable más de un prófugo instalado ricamente en Bruselas, que de los millones de españoles que demandan un empleo, denota la confusión en que nos encontramos. 2018 va a ser igual al 2017: dominará el relato manipulado. Puigdemont quiere controlarlo y con ello desgastar la cabeza, incluso de los que más fortaleza muestran. Siendo España uno de los países más democráticos del mundo, siempre se ha caracterizado por eternizar ciertos problemas. Y ahora este acomodado catalán errante lo es. ¿Hasta cuándo?.  ¡Menuda preguntita!

Hace ya muchos años que vi la película española “Los lunes al sol”, que tan bien refleja lo que es estar parado, querer trabajar, y que nada ni nadie te lo facilite. Opino que no hay peor gusto que soltar una frase grandilocuente sobre el desempleo ajeno, desde la posición cómoda que conlleva tener una ocupación fija. Por eso no veo conveniente recordar, aquí y ahora, lo que fulanito o menganito piensan sobre la economía, la superación de la crisis o la creación de empleo, porque lo que realmente asombra es lo mucho que se habla en los medios de comunicación de los problemas actuales que tiene el país, y parece como que el paro no está entre ellos.

Mientras Puigdemont se hace asiduo de los cafés de Bruselas, en el país más al sur de Europa todo son cábalas y predicciones, hechas en la mayoría de los casos por agoreros apocalípticos. El que vive a lo grande en Bélgica quiere ser como Tarradellas, pero no le llega ni a la suela de los zapatos. Dice un gran periodista, buen amigo mío, de los que aparece todos los días en las teles y las radios nacionales, que el catalán prófugo tiene al Estado en un puño. No creo que vayan por ahí los tiros, porque mi experiencia me dice que quien actúa de espaldas a la legalidad democrática, acaba mal, como va a terminar Puigdemont. Luego, no se acordará de él ni el tato, porque aquí, de norte a sur y de este a oeste, estamos hechos de esta pasta.

Cantabria es una damnificada de la situación catalana, al ser una región necesitada de mayor atención 

Pero mientras este turista rico en Bélgica decide si entra o no en la cárcel, es verdad que hay muchas cuestiones interiores que están en el aire, empezando porque un país como el nuestro no puede estar sin aprobar los Presupuestos Generales del Estado, del que dependen muchas políticas, empezando por el paro, el desempleo o las inversiones en infraestructuras en las diferentes comunidades autónomas. Cantabria, sin ir más lejos, es una damnificada de esta situación, porque de Cataluña se van las empresas, sí, y se ve venir que se irán muchas más, pero su situación económica privilegiada nada tiene que ver a otras que necesitan de mayor atención.

Por lo tanto: que nadie diga que hay problemas mayores al paro. Pero se habla solo de Cataluña. Pero Puigdemont se hace omnipresente. Pero no hay presupuestos. Pero parece que hay un frente común constitucional en contra de toda ruptura territorial en España, aunque hasta el inteligente discurso hecho por Felipe VI en el Foro Mundial Económico de Davos encuentra inoportunas, aunque libres, críticas. En todo caso, y aunque un absurdo Puigdemont pregone a los cuatro vientos lo contrario, uno que está muy viajado, encuentra en su país a una gran sociedad libre y plural, con garantías de que quien la hace, la termina pagando.

Bien: tenemos un nuevo problema nacional surgido en 2017, y que amenaza, como la siesta, con hacerse fuerte ya para siempre. Este problema se llama el relato. Aquí lo que importa, como han mostrado (tan bien) Puigdemont, Juqueras, Forcadell, los Jordis, Guardiola y Lluis Llac, es dominar el relato y hacer de él un tema machacante las 24 horas del día y los 365 días de cada año. Si terminas en la cárcel por atentar contra las leyes vigentes, otros sustituirán a los anteriores, como Torrent, el nuevo presidente del Parlamento de Cataluña.

Si Puigdemnt se ha instalado en el ruido, debe ser mil veces mayor el que se entone en favor de la prosperidad dinamitada

Hay algo en lo que no han dejado de ser poderosos que se llama TV3. Y como periodista lo digo: aunque el problema sea el paro, las empresas que emigran o que los organismos internacionales económicos nos miren malamente por el caso catalán, si una tele, como es el caso de TV3, se empeña en que Puigdemont es el presidente de Cataluña, con el 155 o sin el 155, poco hay que hacer, sin decisión firme desde las instancias que deben cortar por lo sano. De ahí que el olfato de antiguo busca noticias y exclusivas me revele que este 2018 va a ser muy parecido al anterior 2017. El problema catalán no está en Bruselas, y no lo digo porque viva allí el pesado de Puigdemont, sino porque el gobierno no se puede meter permanentemente en las faldas de la Comisión Europea. Es aquí donde hay que solucionar el conflicto de una vez por todas, y deben ser todas las comunidades autónomas, junto al gobierno, las que den el paso decisivo para licenciar definitivamente de la política y la ilegalidad a Puigdemont y todo su séquito.  Si este último se ha instalado en el ruido, debe ser mil veces mayor el que se entone a favor de la democracia, las leyes y el desarrollo y prosperidad dinamitados, que solo pueden venir de la mano del empleo, que está antes que todo lo demás.