domingo 22.09.2019
CAMARGO

6.000 euros para mejorar la calidad de vida de la población etíope de Afar

El Ayuntamiento ha firmado un convenio de concesión con la ONG Ashua Amigar, con la que mantiene una colaboración desde 2009.

La alcaldesa de Camargo, Esther Bolado, durante el encuentro con la ONG Ashua Amigar
La alcaldesa de Camargo, Esther Bolado, durante el encuentro con la ONG Ashua Amigar

La alcaldesa de Camargo, Esther Bolado, se ha reunido con los representantes de la ONG Ashua Amigar para rubricar la concesión de una subvención de 6.000 euros destinada al desarrollo del proyecto humanitario que esta organización lleva a cabo para mejorar la calidad de vida de la población etíope de Afar, y garantizar el acceso al agua potable, mejorar la calidad de la educación, la higiene y la salud, y la agricultura en la zona.

De esta manera, el Consistorio mantiene su colaboración con esta ONG que se inició en 2009, y que desde entonces ha permitido la puesta en marcha de numerosas iniciativas solidarias con el objetivo de ayudar a la población de esa región de Etiopía, que se materializó por ejemplo en el envío ese mismo año de medicamentos, sillas de ruedas, leche de continuación, alimentos y mosquiteras, entre otros elementos de primera necesidad gracias a las aportaciones recibidas e iniciativas como el maratón solidario, la Fiesta de la Convivencia de los Pueblos, o los mercadillos en las fiestas de San Juan y otras actividades.

En este sentido, la alcaldesa ha señalado que Camargo siempre ha sido un referente en solidaridad, ha mostrado su compromiso con los países menos favorecidos, y ha recordado que el Ayuntamiento destina una parte de su presupuesto a la financiación de proyectos de cooperación en estos países, así como a actividades de educación y sensibilización.

Durante el encuentro, los representantes de la ONG, María García Cabo y Rubén Liaño, han explicado a la alcaldesa las tareas desarrolladas durante 2015, que han consistido principalmente en la reparación de la planta potabilizadora de agua construida por esta ONG que se encarga de abastecer de agua a una población de 2.500 personas que viven en la localidad y de la que se benefician también otras mil personas nómadas que acuden a la planta a abastecerse de agua potable.

La región de Afar es una zona desértica con una extensión superior a la de Andalucía, que sufre una sequía crónica y una temperatura media anual que ronda los 45º C, que carece de agua potable y de alimentos, lo que obliga al pueblo de Afar a llevar un modo de vida nómada, tanto en busca de pastos para su ganado como en busca de agua para sus familias, lo que les lleva a recorrer a diario grandes distancias por el desierto bajo temperaturas extremas, siendo comunes los fallecimientos por deshidratación o desnutrición.

La planta potabilizadora sufrió importantes daños como consecuencia de las inundaciones sufridas en enero y febrero a raíz de la puesta en funcionamiento tierras arriba de una presa construida por el Gobierno y empresas extranjeras para abastecer a grandes parcelas de territorio dedicadas a la producción de azúcar, según informa el Ayuntamiento de Camargo en nota de prensa.

"Cuando el lago está en su capacidad máxima abren las compuertas para desaguar, produciendo una riada en las zonas bajas de Afar que tiene repercusiones nefastas", lamentan desde Ashua.

De hecho, las inundaciones provocaron que la motobomba de la planta potabilizadora quedara inutilizada, que los tanques y las tuberías resultaran colapsadas por los restos arcillosos del filtrado, y que la rotura del cercado de la planta permitiera el acceso del ganado a las instalaciones.

Además, Ashua ha realizado labores de concienciación sobre la necesidad de reforestar la zona y sobre la importancia de cuidar un millar de árboles plantados, y también ha impulsado la realización de cursos de iniciación y profesionalización agrícola en coordinación con el Ministerio de Agricultura.

García Cabo también ha recordado que la labor que realiza Ashua ayuda a generar trabajo en la zona, ya que proporciona un empleo directo a la persona encargada del cuidado y mantenimiento de la planta, además de colaborar con el Gobierno asumiendo parte de los gastos de supervisión de la planta, labor que realizan un ingeniero mecánico y una ingeniera química locales.

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