martes 26.05.2020
TRIBUNALES

Absuelven a la gerente de la Cooperativa de Servicios de Proximidad Asón-Agüera acusada de apropiación indebida

El Juzgado de lo Penal nº 2 de Santander absolvió el pasado mes de abril a la acusada al entender que no ha quedado acreditado que se apropiara de dinero u objetos recibidos en depósito o perdidos por su propietario.

Audiencia Provincial de Cantabria
Audiencia Provincial de Cantabria

La Audiencia provincial de Cantabria ha confirmado la absolución de la que en 2012 era gerente de la Cooperativa de Servicios de Proximidad Asón-Agüera, acusada por el grupo de acción local de apropiación indebida.

En una sentencia del 26 de junio, la Sección Tercera de la Audiencia rechaza el recurso del grupo de acción local y confirma la sentencia del Juzgado de lo Penal nº 2 de Santander que el pasado mes de abril absolvió a la acusada, al entender que no ha quedado acreditado que se apropiara de dinero u objetos recibidos en depósito o perdidos por su propietario.

El grupo de acción local Asón-Agüera pidió la declaración como testigos de dos responsables de una empresa que el juzgado de lo penal no admitió

En su recurso de apelación ante la Audiencia, el grupo de acción local Asón-Agüera pidió la declaración como testigos de dos responsables de una empresa que el juzgado de lo penal no admitió, y que a su entender "reviste especial importancia para acreditar la falsedad de las facturas y para confirmar que las mismas han sido el instrumento para perpetrar el delito de apropiación indebida por el que se formula la acusación".

La Audiencia expone la doctrina del Tribunal Constitucional que convierte en virtualmente imposible estimar recursos de apelación contra sentencias absolutorias cuando los mismos se motiven exclusivamente en la distinta valoración de las pruebas personales, o cuando la valoración de otras pruebas de distinta naturaleza conlleve tener que acudir a lo que las partes han dicho sobre ellas, como sucedería en este caso.

En este sentido, explica que el juzgado de primera instancia funda la absolución en los testimonios prestados por las partes, de cuya valoración no ha deducido la existencia de suficiente prueba de cargo, y dado que dichos testimonios no pueden ser valorados de distinta forma en la segunda instancia, al no haber sido apreciados directamente por el tribunal, y no permitirlo expresamente la ley, la sentencia absolutoria no puede por ello ser modificada.