jueves 17.10.2019
LABORAL

Acuerdo para el ERTE en Ferroatlántica, del que se descuelga la intersindical gallega CIG

Fábrica de Ferroatlántica en Guarnizo-Maliaño
Fábrica de Ferroatlántica en Guarnizo-Maliaño

UGT, CCOO y USO han firmado en la madrugada de hoy martes un acuerdo con Ferroatlántica para la aplicación del expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que la empresa plantea para los dos próximos años –hasta febrero de 2021– por el precio de la energía y el resultado de la subasta de interrumpibilidad. Sin embargo, en la fábrica de Guarnizo-Maliaño funcionarán los cinco hornos por necesidades de producción. El acuerdo, del que se ha descolgado la intersindical gallega CIG, contempla que el ERTE se aplicará con carácter rotatorio a toda la plantilla, con un promedio máximo de afectación del 35% en cada fábrica –la de Guarnizo-Maliaño y las de Cee-Dumbría y Sabón, ambas en A Coruña– y un 40% de la jornada de cada trabajador, según han informado a Europa Press fuentes sindicales. En el caso de la fábrica de Guarnizo-Maliaño, que tiene una plantilla de 144 trabajadores, el ERTE no va a ir acompañado de la parada de hornos, sino todo lo contrario, "por necesidades de producción, para poder cumplir con todos los contratos", según ha señalado el presidente del comité, Francisco de la Hoz, en declaraciones a Europa Press. De esta forma, la planta cántabra tendrá en marcha a partir de los próximos días sus cinco hornos, ya que a los tres con los que está funcionando en la actualidad se unirá el cuarto de los grandes –en parada de mantenimiento desde diciembre, cuando la energía es más cara– y el horno pequeño.

El ERTE comenzará este viernes, 1 de marzo, y se prolongará hasta al menos el 28 de febrero de 2021, aunque se podrá prorrogar si las partes así lo acuerdan. En los próximos días se celebrará una asamblea de trabajadores para explicar el contenido del acuerdo, respaldado por el "71%" de la representación sindical.  El acuerdo contempla también otras cuestiones como un suplemento de prestación por desempleo hasta alcanzar el 85% del salario bruto mensual, pagas extras y vacaciones al 100%, 30 horas de formación y la creación de una comisión de seguimiento. Se trata de un ERTE de ámbito estatal que afecta también a las dos fábricas de Ferroatlántica en Galicia, y las oficinas centrales de Madrid, con un total de 550 trabajadores afectados. El presidente del comité de empresa de la fábrica cántabra se ha mostrado "optimista" y ha considerado un "paso importante" la decisión del Consejo de Ministros de la semana pasada de tramitar por vía de urgencia la elaboración y aprobación del Estatuto del Consumidor Electrointensivo.

Un mal acuerdo para la CIG

Para la intersindical gallega CIG, que se ha descolgado de la firma, es "a todas luces" un mal acuerdo que "no tiene garantías de empleo" y de producción industrial y que "deja a las fábricas de Ferroatlántica en el mismo escenario en el que estaban a 1 de enero: con hornos parados y una enorme incertidumbre". Asegura en un comunicado de prensa haber "peleado" hasta "el último momento" para que se incorporaran en el documento cláusulas al respecto de estas garantías y añade que estaba dispuesta a "rebajar" las demandas sobre complementos salariales "para llegar a un entendimiento". "Lo prioritario no son cuestiones económicas puntuales, sino el mantenimiento de los empleos y de la actividad productiva", destaca la CIG. Sin embargo, denuncia que "la empresa se negó a acceder a estas demandas y ni siquiera aceptó incluir en el acuerdo las garantías de empleo recogidas para el ERE del año 2009, como no aplicar un despido colectivo durante el tiempo de vigencia del ERTE o que cualquier posible trasvase de producción o de materias primas entre las fábricas del grupo suponga la suspensión automática del expediente de regulación". No en vano, la central advierte de que "ya se produjo este traslado con el desabastecimiento de los hornos 13 y 14 de Cee y de uno en Sabón". Reivindica haber conseguido "en el aspecto social" que la compañía "retirara del acuerdo la propuesta sobre flexibilidad de jornada y polivalencia". "Resultaría ilegal puesto que son materias reservadas a la negociación colectiva en los centros de trabajo entre comités y empresa", incide. Además, agrega que "las pretensiones" de la firma de "basar la afectación individual del ERTE sobre la polivalencia de cada trabajador generaría discriminaciones entre el personal en el tiempo que tienen que pasar en el desempleo". Por todo ello, reitera su llamamiento a la Xunta para "que sume junto a los trabajadores y haga valer las cláusulas concesionarias de las minas y de las centrales hidroeléctricas como mejor garantía de la viabilidad de las fábricas y del mantenimiento de los empleos".

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