viernes 29.05.2020
DEMOGRAFÍA

Cantabria envejece de forma alarmante

La tasa bruta de natalidad de la comunidad autónoma lleva diez años cayendo y ya es la cuarta más baja de España, según datos del INE.

Calle de Santander
Calle de Santander

La tasa bruta de natalidad, el indicador coyuntural de fecundidad, la tasa bruta de mortalidad, el número de nacimientos… Todos los indicadores oficiales manifiestan que Cantabria envejece de forma alarmante.

La tasa bruta de natalidad (número de nacimientos por cada 1.000 habitantes) de Cantabria lleva diez años cayendo y ya es la cuarta más baja de España, según los datos publicados este martes por el INE (Instituto Nacional de Estadística). La tasa bruta de natalidad fue de 7,08 en 2017, frente al 7,30 de 2016, el 7,50 de 2015, el 7,79 de 2014, el 8,21 de 2013, el 8,57 de 2012, el 9,03 de 2011, el 9,46 de 2010, el 9,58 de 2009 y el 10,13 de 2008. Y es que para hallar una tasa bruta de natalidad de Cantabria igual o menor que la de 2017 hay que remontarse a 1995, cuando fue de 7,03.

Con ese 7,08, la tasa bruta de natalidad de Cantabria correspondiente a 2017 se sitúa como la cuarta más baja de España, sólo por detrás de las de Asturias (5,84), Castilla y León (6,39) y Galicia (6,81), y un punto y tres décimas por debajo de la media estatal (8,37). En el otro extremo están Murcia (10,19), Madrid (9,27), Navarra (8,96) y Cataluña (8,89).

Cantabria también se situó en 2017 como la quinta comunidad autónoma con menor indicador coyuntural de fecundidad (número medio de hijos por mujer en edad de ser madre) con 1,17, sólo superior a los de Asturias (1,03), Canarias (1,04), Galicia (1,12) y Castilla y León (1,14).

En cuanto a la tasa bruta de mortalidad en Cantabria (número de nacimientos por cada 1.000 habitantes), ésta fue de 10,26 en 2017, la sexta más alta de las comunidades autónomas y un punto y más de dos décimas por encima de la media estatal (9,05).

En Cantabria en 2017 se produjeron 4.113 nacimientos –131 menos que el año anterior– y 5.958 defunciones –22 más que el año anterior–, lo que supone el séptimo año consecutivo con un saldo negativo, en este caso de 1.845 más defunciones que nacimientos.