domingo 29/11/20
SANIDAD

La cesárea, el 'parto a la carta', se ha convertido en una de las cirugías más comunes

La tasa en Cantabria está próxima al 25%, muy por encima de lo que la OMS considera como buenas prácticas.

Este tipo de nacimientos, cuyos beneficios no están demostrados, pueden generar riesgos para la madre y los recién nacidos.

Los partos mediante cesárea han aumentado en Cantabria hasta alcanzar el 25%. Foto: Europa Press
Los partos mediante cesárea han aumentado en Cantabria hasta alcanzar el 25%. Foto: Europa Press

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera una baja tasa de partos por cesárea como un “indicador de buena práctica”. Sus recomendaciones señalan un porcentaje nunca superior al 15%. Según esto, Cantabria es una de las regiones españolas que no se caracteriza por esas buenas prácticas. Según ha desvelado la Cadena Ser, la tasa en la región es cercana al 25%, 10 puntos superior al máximo recomendado por la OMS.

Dicho porcentaje no es, ni mucho menos, el mayor de España. Según datos del Ministerio de Sanidad de 2011, Extremadura, Castilla y León y Valencia ostentan ese título. Pero sí está en la media nacional, y duplica, por ejemplo, la tasa del País Vasco. Según los últimos datos que maneja el organismo internacional, de 2013, el país tiene una tasa superior al 21%, aunque la OCDE estima que podría alcanzar el 25%.

El motivo de este elevado número, según declaraciones del jefe de Ginecología de Valdecilla, Juan Manuel Odriozola, es la “percepción de las mujeres” del embarazo y el “miedo al parto”, así como el aumento de la reproducción asistida, que genera más partos múltiples, y la cada vez más tardía edad en la que se tienen hijos.

La “tendencia al alza” que se ha experimentado en las cesáreas en los últimos años “requiere cambios importantes”

Odriozola califica de “problema de salud pública” el alto número de casos, un cuarto del total que se realizan en la región y en España, y la “tendencia al alza” que se ha experimentado en los últimos años “requiere cambios importantes”. En los últimos 15 años ha aumentado más del 9%.

La OMS ya ha alertado de este incremento en países como España y regiones como Cantabria, y ha advertido de que estos partos a la carta, como los han definido algunos obstetras, se han convertido en una de las cirugías más comunes en el mundo, aunque no precisamente por necesidad médica o riesgo de la salud para la madre y el bebé. Y esta práctica no está, precisamente, exenta de riesgos para ambos.

La cesárea se convierte en una intervención necesaria cuando el parto vaginal supone un riesgo para la salud del neonato y de la madre. Sin embargo, la OMS ha advertido en varias ocasiones que esta práctica no es del todo segura, y puede provocar complicaciones para ambos, pudiendo ocasiones discapacidades en el bebé o, incluso, la muerte.

Para la Organización “no hay justificación alguna para que ninguna región presente una tasa superior al 10-15%”, no digamos ya para que se encuentre en un porcentaje de unos 10 puntos superior. De hecho, la OMS ha destacado que no están demostrados los beneficios del parto a través de esta práctica, ni siquiera en aquellos alumbramientos en los que es necesario.

Dado que la cesárea se considera una cirugía mayor, puede generar problemas a corto y largo plazo, desde lesiones vesicales e intestinales, como han advertido los ginecólogos en varias ocasiones, hasta un mayor sangrado postparto o infecciones postquirúrgicas.

Práctica clínica

Un informe de la Dirección General de Salud Pública ya advertía en 2011 que el incremento de la tasa de partos por cesárea “puede vincularse más a estilos de práctica clínica que a trastornos o complicaciones en los pacientes”.

La OMS ha advertido en varias ocasiones que esta práctica no es del todo segura, y puede provocar complicaciones para la madre y el bebé

De hecho, se ha ido estableciendo como cesárea automática utilizar esta práctica en el segundo parto si el primero ya requirió la intervención, aunque no sea estrictamente necesario. Es más, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) recomienda ofrecer un parto vaginal “a todas las mujeres con cesárea previa e incisión trasversal baja”.

A las complicaciones físicas y los problemas de salud que puede generar una cesárea para la madre y el bebé se une el coste de la intervención. Según la Red de Costes Hospitalarios en España, cada parto con cesárea en el sector público cuesta 3.984 euros (precio de 2009), que se incrementa hasta los 4.796 euros si se producen complicaciones. Un parto vaginal cuesta 1.758 euros, que se incrementa hasta los 2.152 euros en el caso de complicaciones.

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