miércoles 21/10/20
OCIO

Cuando perderse es el objetivo en el laberinto más grande de España con 5.625 metros cuadrados de extensión

A través de sus sinuosos pasillos y recovecos resuenan las risas y las indicaciones de todos aquellos que se han animado a descubrir esta aventura.

La idea de crear este laberinto surge, como es habitual, en un momento de necesidad. Emilio Pérez es el ideólogo de esta propuesta. Cansado de ver como a su hija le faltaban oportunidades laborales, decidió fabricar él mismo una.

Cientos de personas han pasado ya por el laberinto de Villapresente desde que abrió sus puertas el pasado 8 de abril. A través de sus 5 kilómetros de sinuosos pasillos y recovecos resuenan las risas y las indicaciones de todos aquellos que se han animado a descubrir esta aventura.

“Ha sido una experiencia fantástica. Nosotros hemos venido desde Asturias con los niños y todos lo hemos pasado genial. Es una forma diferente de pasar un rato divertido y ameno juntos”, asegura Marta, que ha llegado desde la Comunidad vecina después de la notoriedad que alcanzó el estreno de estas instalaciones. Tal ha sido su repercusión que medios internacionales como The Guardian han dado cobertura a su apertura.

Y este revuelo no es para menos. El de Villapresente es el laberinto más grande de toda España. Se estima que para su diseño se han empleado 4.000 árboles. A la hora de confeccionar su recorrido, el creador se inspiró en los famosos laberintos ingleses de los siglos XVIII y XIX que las grandes fortunas utilizaban para pasar el rato en las largas tardes de verano.

Para su diseño se han empleado 4.000 árboles

“Ha sido completamente distinto a todo lo que había hecho hasta ahora. He venido con un grupo de amigos y estoy seguro de que repetiré. Hemos tardado algo más de hora y medio en completar el recorrido pero nos lo hemos pasado muy bien intentando buscar la salida”, comenta Fernando, vecino de Torrelavega y que también asegura que “en ningún momento ha sentido agobio o claustrofobia”.

Foto:Javier Rosendo

La idea de crear este laberinto surge, como es habitual, en un momento de necesidad. Emilio Pérez es el ideólogo de esta propuesta. Cansado de ver como a su hija le faltaban oportunidades laborales, decidió fabricar él mismo una. Primero realizó el diseño en papel y después trabajó durante años para convertirlo en realidad.

Muchos son los que, huyendo del calor, encuentran el refugio entre las sombras de los pasillos de Villapresente.  La agradable temperatura lo convierte en un reto ideal en el que pones en valor tu capacidad de orientación. Aquellos que están familiarizados con la montaña cuentan con pequeños trucos aprendidos con el paso del tiempo que les permite finalizarlo bajando incluso de la hora.

Primero realizó el diseño en papel y después trabajó durante años para convertirlo en realidad

Este laberinto supone un gran desafío para todos los usuarios. A medida que avanzas por las calles del laberinto ves como los grupos interaccionan unos con otros con el objetivo de poder llegar al final.  El cansancio comienza a pesar y en el último tramo los errores tienden a acumularse y ahí es donde se hace más necesaria la colaboración.

El final del camino tiene su recompensa. Tras el emocionante paseo, los usuarios disfrutan de una terraza en la que compartir sus experiencias. “Nos hemos encontrado con muy buen rollo. Hemos conocido a otros grupos que estaban tan perdidos como nosotros y hemos acabado tomando algo con ellos. Es una manera muy original de conocer gente nueva”, asegura Laura, que ha llegado desde Cartes con otras dos amigas.

El laberinto de Villapresente supone un importante y divertido reto para todos aquellos que se enfrentan a él y además, sirve de recordatorio para no olvidar que siempre es necesario perderse para volver a encontrarse.

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