Miércoles 26.06.2019
SUCESOS

Detenidos 12 trabajadores de la planta de reciclaje de Meruelo por vender joyas encontradas entre los residuos

Todos carecían de antecedentes, y el valor del material puesto a la venta tendría un valor aproximado de 107.500 euros.

Vertedero de Meruelo
Vertedero de Meruelo

Doce trabajadores de la planta de tratamiento de residuos y basuras de Meruelo -ocho hombres y a cuatro mujeres-, han sido acusados de varios delitos de apropiación indebida, por vender efectos de oro y joyas que encontraban durante el proceso de reciclaje, en diversos establecimientos comerciales de "compro oro".

Agentes de la Policía Nacional les detuvieron durante la primera quincena del mes de abril, y posteriormente quedaron en libertad con cargos, tras prestar declaración en dependencias policiales. Todos carecían de antecedentes y las joyas puestas a la venta tendrían un valor aproximado de unos 107.500 euros.

La Policía Nacional ha informado de las detenciones este jueves en una nota de prensa en la que explica que los habituales controles preventivos realizados por los agentes de la Policía Judicial, para dificultar la venta de metales preciosos de ilícita procedencia en los denominados establecimientos "compro oro", fructificaron el pasado mes de marzo "al poner al descubierto una serie de prácticas de dudosa legalidad".

Prácticas que "venían sucediéndose desde el pasado año" cuando varios trabajadores de la empresa de tratamiento de basuras, distraían joyas que supuestamente aparecían en diversos puntos del proceso de reciclaje de los residuos y procedían a su venta en estos establecimientos.

Las gestiones practicadas por los agentes de la Policía Judicial que investigan este tipo de actividades delictivas, dieron su fruto al identificar a los supuestos empleados que habían realizado la venta de las joyas.

Desde la Jefatura Superior de Policía se destaca que la legislación vigente, obliga a depositar los objetos hallados en las oficinas municipales de "Objetos Perdidos", en donde permanecerán en custodia por un plazo de dos años.

En este periodo pueden ser reclamados por sus legítimos propietarios, quienes, según establece el Código Civil, deberán indemnizar al que los encontró. Transcurrido el plazo, si no aparece el legítimo propietario, tiene derecho a quedárselos en propiedad.