miércoles 24/2/21
TRIBUNALES

Doce traficantes de droga aceptan hasta dos años de cárcel y 9.000 euros de multa

Tribunal Superior de Justicia de Cantabria
Tribunal Superior de Justicia de Cantabria

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a una docena de acusados por tráfico de drogas a penas de hasta dos años de cárcel y multas de hasta 9.000 euros en el juicio celebrado por conformidad para todos los procesados menos uno, sobre el que han recaído tres años de prisión y 15.680 euros, por un delito contra la salud pública.

En este último caso no hubo acuerdo y la vista oral se desarrolló en su totalidad, el pasado mes de noviembre. La condena ha sido mayor al no aplicarse la atenuante por drogadicción, estimada en los anteriores, así como también por dilaciones indebidas en todos ellos, al haber transcurrido más de cinco años desde que se produjeron los hechos hasta que han sido juzgados.

Según el fallo, consultado por Europa Press, el condenado a tres años y más de 15.000 euros -natural del Valle de Carranza, en Vizcaya- lo ha sido por tráfico de sustancias estupefacientes que no causan grave daño a la salud, aunque en una cantidad "de notoria importancia". El resto de implicados, naturales de Colombia, Rumanía, Ecuador, País Vasco, Santander y otros puntos de Cantabria, han sido considerados autores de un delito contra la salud pública por tráfico de sustancias estupefacientes que causan grave daño a la salud, uno de ellos en la modalidad de cómplice, otros dos con la agravante de reincidencia y dos más también por tenencia ilícita de armas.

Las penas impuestas a estos doce enjuiciados oscilan entre los seis meses y dos años de cárcel, y esta última que se ha impuesto a ocho de ellos, mientras que los tres restantes han aceptado diez meses, once meses y un año. Además, y también por conformidad de las partes, deberán abonar nueve de ellos diferentes multas, desde 39 euros hasta 9.000, pasando por otras cuantías, como 3.000 euros, 1.200, 800 y 400 euros, según el fallo consultado por esta agencia.

HECHOS PROBADOS

La sentencia considera probado que uno de los colombianos implicados en los hechos venía dedicándose al tráfico de drogas, en concreto de cocaína, en la capital cántabra y sus alrededores. Su principal proveedor era otro compatriota, que pasaba temporadas en su país natal y le traía la sustancia a Santander por medio de un tercer acusado.

En enero y abril de 2015 se produjeron contactos y entregas entre todos ellos, que fueron observadas por agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Así, el 11 de junio, y como había ocurrido en otras ocasiones, los dos primeros acusados contactaron por mensajería, por lo que se activó un dispositivo de vigilancia. Previamente, en diferentes conversaciones habían pactado cantidades, precios y formas de envío de dinero.

A las tres de la tarde de ese día se observó la llegada de uno de ellos en su coche a las inmediaciones del domicilio del otro, en la calle General Dávila de Santander, que se personó media hora después en su vehículo, al que se subió el primero para efectuar el cambio de droga por dinero.

Esto habitualmente se desarrollaba "en tres minutos" pero esa vez fueron interceptados por agentes policiales que, al cachearles, encontraron en la zona genital de uno de ellos más de 320 gramos de cocaína con riqueza de 34,6 % y valorada en el mercado negro en 16.000 euros. Y al otro le intervinieron 375 euros procedentes del tráfico de drogas, un teléfono Blackberry, tres Samsung, bolsas de congelación y guantes de látex.Tras posteriores pesquisas y registros domiciliarios en diferentes implicados se hallaron, entre otros efectos, más droga y dinero, terminales móviles y electrónicos, agendas con anotaciones, libretas bancarias y justificantes de envíos de dinero a Colombia.

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