sábado 24/10/20
ADMINISTRACIÓN

“Empresas como Emerita Resources cuentan una milonga y juegan con la ilusión de la gente de comarcas deprimidas, pero la culpa la tienen los Gobiernos, que son un coladero”

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Mina de zinc de Reocín

“Empresas como Emerita Resources cuentan una milonga y juegan con la ilusión de la gente de comarcas deprimidas, pero la culpa la tienen los Gobiernos, que son un coladero”. Así se ha manifestado Fructuoso Pontigo, miembro de la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies, a preguntas de eldiariocantabria sobre Emerita Resources, la empresa a la que el Gobierno de Cantabria encargó poner en marcha la mina de zinc de Reocín, pero que tras dar muestras de su insolvencia ha abandonado definitivamente el proyecto.

El Ejecutivo autonómico informó de que la mina de Reocín iba a suponer “la creación de 2.000 puestos de trabajo directos solo en la fase de construcción de la mina”

El pasado 19 de marzo tras asistir a los “primeros sondeos” de Emerita Resources en la mina de Reocín, el presidente autonómico, Miguel Ángel Revilla, aseguraba que el proyecto –que según informó el Gobierno de Cantabria iba a suponer “una inversión aparejada cercana a los 600 millones de euros y la creación de 2.000 puestos de trabajo directos solo en la fase de construcción de la mina”– marcaría “un antes y un después” en la recuperación industrial de la comarca del Besaya, una zona especialmente castigada por la desindustrialización y la crisis económica. Revilla se mostró “muy optimista” sobre la cantidad y la calidad del mineral depositado en el subsuelo y aseguró que si se confirmaban las previsiones de la adjudicataria, podría hallarse una bolsa de 20 millones de toneladas de zinc con un grado de pureza del 11%, algo que calificó de “extraordinario”. Menos de un año después, Emerita Resources ha abandonado el proyecto, como antes hizo con otros.

“Crean unas expectativas, la gente se las cree y después desaparecen”, explica Pontigo, que recuerda que Emerita Resources solicitó en 2015 el permiso de investigación Montefurado “para los recursos de oro, plata y cobre” sobre 87 cuadrículas mineras del occidente asturiano. “El Gobierno asturiano se lo concedió en 2017, pero desde entonces no han hecho nada, no se ha vuelto a saber de ellos, y viendo que de Cantabria se han ido, a Asturias no creo que vuelvan”, manifiesta el miembro de la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies, la única entidad que presentó alegaciones al proyecto.

“Se decía que iban a hacerse 30 sondeos pero no se decía ni dónde ni cómo ni quién iba realizarlos”

“En la memoria explicativa del proyecto no vimos el plan general de investigación que se preveía realizar, se decía que iban a hacerse 30 sondeos pero no se decía ni dónde ni cómo ni quién iba realizarlos, ni se concretaba si tenían la autorización de los propietarios de los terrenos afectados o cómo iba a llegar la maquinaria necesaria para realizar los sondeos donde no había caminos adecuados para ella, porque son caminos ganaderos”, explica Pontigo. El documento ambiental del proyecto “no cumplía con los contenidos mínimos establecidos por la legislación, pues faltaban al menos las principales alternativas estudiadas” y el inventario ambiental “no era suficiente suficiente, pues debe incluir la presencia de especies animales y vegetales protegidas y cómo podrían verse afectadas, pero destaca que el oso ni siquiera se cita como existente”, añade como ejemplo de las alegaciones que la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies realizó al proyecto.

“El objetivo de ese tipo de empresas muchas veces es especulativo, la mitad de ellas no son reales sino interpuestas, especuladores que invierten en diez sitios y pierden en nueve pero con ganar en uno ya les saldría rentable”, apunta Pontigo, que explica que ese tipo de empresas “solicitan permisos para grandes superficies y si aparece algo, en el mejor de los casos lo venden al mejor postor, a un tercero, porque ellos no tienen medios”. “Es un timo, pero la culpa la tienen los Gobiernos, que lo toleran y son un coladero, como la Ley de Minas”, insiste. Por eso la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies siempre reclama que las empresas a las que los Gobiernos conceden esos permisos de investigación sean “solventes”, que no es el caso de Emerita Resources. “Si quieren que haya minas, tiene que ser con garantías ambientales, laborales y sociales”, añade Pontigo. Y es que el miembro de la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies insiste en la necesidad y la importancia de acabar con unos “proyectos que sólo intentan sacar pasta jugando con la ilusión de la gente de comarcas deprimidas, a la que le cuentan una milonga”. “Eso es lo peor de todo, pero es el día a día, funciona así”.

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