Miércoles 26.09.2018
ENTREVISTA

“El Estado de Derecho reposa sobre bases muy frágiles, y en España el riesgo es aún más grande”

Amparo Sánchez-Monroy fundó hace dos décadas la asociación Fils et Filles de Républicains Espagnols et Enfants de l'Exode y actualmente es la delegada de la asociación AGE en Francia, donde sigue residiendo y adonde llegó en brazos de sus padres, refugiados republicanos españoles, en febrero de 1939, cuando aún no había cumplido un año de edad.

Amparo Sánchez-Monroy, durante la entrevista | edc
Amparo Sánchez-Monroy, durante la entrevista | edc

Amparo Sánchez-Monroy (El Prat de Llobregat, Barcelona; 1938) es hija del comunista toledano Andrés Sánchez Monroy –teniente del Quinto Regimiento del Ejército republicano y de las FFI (Forces Françaises de l'Interieur, la Resistencia francesa frente a la ocupación nazi) condenado a muerte en España, Estado que no pisó desde 1939 hasta después de la muerte de Franco– y de la socialista barcelonesa Andrea Martínez, y sigue residiendo en Francia, adonde llegó refugiada en brazos de sus padres cuando aún no había cumplido un año de edad. Licenciada en Derecho, Sánchez-Monroy fundó hace dos décadas la asociación FFREEE (Fils et Filles de Républicains Espagnols et Enfants de l'Exode) y actualmente es la delegada de la asociación AGE (Archivo Guerra y Exilio) en Francia. Historia viva de los refugiados republicanos españoles y organizadora del histórico acto –manifestación y homenaje– Cien mil luces para cien mil refugiados, celebrado en la playa de Argelès-sur-Mer en febrero 2001 –justo 62 años después de su llegada a lo que fue un campo que unos llaman “de refugiados” y otros “de concentración”–, Sánchez-Monroy ha visitado este jueves –junto con la delegada de AGE en Cantabria, Marisol González– la Redacción de eldiariocantabria, donde advierte: “No pertenezco a ningún partido, pero no se puede vivir sin tomar partido”.

Naces en abril de 1938 y cruzas la frontera hispanofrancesa en febrero de 1939.

Sí, yo fui una de los 500.000 refugiados españoles que lo hicieron cuando ya estaba todo perdido para los republicanos. Yo lo hice en brazos de mis padres mientras nos bombardeaba la aviación franquista…

Al llegar a Francia, os internan en el campo de Argelès-sur-Mer, instalado en la playa de esa localidad.

Sí. Allí llegó a haber 100.000 españoles en condiciones infrahumanas.

Aunque los nazis no ocuparon Francia hasta junio de 1940.

Sí, fue antes del régimen de Vichy. Fue con la III República.

No todos los niños sobreviven a aquel campo…

De la misma manera que Aylan, han muerto miles de niños hijos de republicanos

Sólo en las dos primeras semanas de estar allí, murieron 78 niños. La reciente imagen del niño sirio Aylan yaciendo muerto en una playa ha conmovido a todo el mundo, pero a nosotros los refugiados, más. Es como el resurgir de un dolor que nunca se nos apagará aunque vivamos mil años, porque de la misma manera que ese niño, han muerto miles de niños hijos de republicanos, y es que esa era su única culpa: ser hijos de republicanos.

¿Es decir que las cosas no han cambiado tanto como puede parecer?

El Mediterráneo hoy es la mayor fosa común, para vergüenza de Europa.

¿Cómo ves esta Europa?

Esta Europa no es la que queremos ni por la que hemos apostado. Queremos una Europa progresista, humanista y que respete los Derechos Humanos, empezando por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, una declaración que Europa ha suscrito y que ahora está pisoteada.

Los refugiados republicanos siempre habéis criticado el trato recibido al cruzar la frontera hispanofrancesa…

Hoy en día en Francia ayudar a un refugiado es cometer un delito: la fraternidad es un delito

Sí, pero hay que distinguir las autoridades de Francia y la población de Francia. Las leyes nos trataban como a indeseables –es el término jurídico que utilizaban las leyes de la época– y sufrimos racismo y xenofobia de una parte de la población, pero también hubo mucha gente que se comportó bien y con humanidad hacia los refugiados. Como hoy en día. Hoy en día en Francia ayudar a un refugiado es cometer un delito: la fraternidad es un delito. Ah, y también quiero agradecer lo que hicieron los maestros de la República francesa, porque ellos fueron nuestra verdadera suerte. Eran maestros de vocación…

En 1956 vuelves a España, donde permaneces dos años antes de volver a Francia.

Yo tengo la doble nacionalidad, pero mis padres nunca quisieron hacerse franceses, aunque –tras la II Guerra Mundial– Francia admitió las naturalizaciones. Mis padres tenían la idea cotidiana de retornar a su tierra, pero las circunstancias no lo permitían, porque ellos sabían que las leyes de amnistía de Franco “para quienes no tuvieran las manos manchadas de sangre” eran una falsedad: nunca tuvimos noticias de algunos de los que volvieron a España…

Pero tú, que habías salido de España con apenas un año, vuelves en 1956.

Sí, mi padre quiso que fuera a Toledo –a casa de un hermano suyo– para que estudiara en España, pero me detuvo la Brigada Político Social, pasé una noche entera detenida en Gobernación, me quitaron el pasaporte y no pude volver a Francia hasta dos años después, porque tuve que hacer el Servicio Social de la Mujer y no me devolvieron el pasaporte hasta que lo acabé. Ese Servicio Social de la Mujer era adoctrinamiento fascista…

Decíamos antes que las cosas quizás no han cambiado tanto…

¿En qué nuestra civilización es más avanzada? Estamos volviendo a tiempos de barbarie, en paralelo con la subida de las extremas derechas en toda Europa, con el racismo, con la xenofobia… Son tiempos de inquietud y peligro porque las democracias son frágiles, como se vio con la II República española.

Qué lejos parece quedar esa II República española, en todos los sentidos…

¿Qué es una democracia si no tiene bases sólidas?

La supuesta democracia española de hoy en día u oficialmente llamada democracia española… ¿Qué es una democracia si no tiene bases sólidas? Empieza por conocer tu propia historia…

Tú sueles acudir a centros educativos y culturales para dar a conocer esa historia. Sin ir más lejos, estos días estás acudiendo a centros de Secundaria y Bachillerato de Cantabria… 

Y de instituto en instituto me quedo asombrada al ver cómo los jóvenes tal vez saben quiénes son los romanos o los cartagineses, pero no quiénes son sus padres o sus abuelos. Han tenido la suerte de nacer en tiempos de paz e ignoran todo lo demás, pero gente bastante más inteligente que yo ya dijo que el Estado que no conoce su historia, está condenado a repetirla.

¿Qué tienen que saber esos jóvenes?

La importancia de la transmisión de la historia social de un pueblo, porque la historia oficial la escriben los vencedores, y todos sabemos lo que ha hecho el franquismo. Nuestros padres defendían un régimen legal y fueron condenados por rebelión militar. ¿Pero dónde estaba la legalidad? El Estado de Derecho reposa sobre bases muy frágiles, y en España el riesgo es aún más grande. Yo aporto mi experiencia para que abra pistas de reflexión y a partir de ellas se abran caminos de futuro. Que los jóvenes reflexionen sobre quiénes son y de dónde vienen y se posicionen donde quieran, pero con los ojos abiertos, como ciudadanos responsables y con espíritu crítico. Que sean actores de sus vidas propias, porque si no conocen su historia, dejan que otros se apropien de ella.

Decías que en España el riesgo es aún más grande. ¿Por eso esa reflexión es más necesaria en España que…?

Hay los que dieron un golpe de Estado y hay los que defendieron una legalidad

Sí, en España es más necesaria que en otros países, porque el franquismo sepultó la memoria republicana y no se ha hecho un necesario trabajo de memoria como el que intentamos hacer en AGE. Que algún día la historia se escriba como fue: hay los que dieron un golpe de Estado y hay los que defendieron una legalidad. Alemania ha mirado su pasado, África del Sur también, en Argentina y otros países de Latinoamérica se hace cierto trabajo… Pero en España tenemos una ley de memoria histórica que tapa más de lo que desvela. En este país se tenía que haber condenado los juicios del franquismo, y sin embargo esa ley dice que fueron ilegítimos, algo que no sirve para nada porque siguen siendo legales. España reposa sobre la falsedad de la historia y sobre una justicia que no es justa. Queda mucho trabajo por hacer…

¿Qué diferencias básicas ves entre Francia y España?

Francia tiene una larga tradición democrática, más larga que la de España. En Francia la democracia ha cuajado más hondo. A pesar del trato recibido al cruzar la frontera, yo me formé en una democracia, en un país muy diferente del que me encontré al entrar en España en 1956. Y ahora, el deber de un Estado democrático es preguntarse cuántos refugiados ha habido, cuántas fosas comunes, cuántos niños muertos… En Mauthausen hubo 10.000 españoles, y 7.000 de ellos acabaron muertos… En España, el Estado ha delegado todo esto en asociaciones que en AGE llamamos asaltatumbas, porque levantan fosas pero lo hacen sin la presencia de un juez, lo que invalida las pruebas si hay un juicio por crímenes de lesa humanidad. Cada día es más difícil que haya condenas por los crímenes franquistas… Todo esto en una democracia tendría que hacerlo el Estado.