domingo 21.07.2019
FEMINISMO

“La gran pagana es la mujer y el gran problema es el patriarcado, ese sistema que tiene como brazo armado el capitalismo”

Mujeres líderes de luchas laborales como las de Coca-Cola, AON, las camareras de piso o las limpiadoras comparten sus luchas y triunfos en una jornada organizada por CCOO Cantabria.

Una imagen del acto celebrado este martes en la sede central de CCOO Cantabria, en Santander
Una imagen del acto celebrado este martes en la sede central de CCOO Cantabria, en Santander

“Las mujeres tienen que tomar las riendas” porque “la gran pagana es la mujer y el gran problema es el patriarcado, ese sistema que tiene como brazo armado el capitalismo”, ha insistido Mercedes Pérez, una de las espartanas de Coca-Cola, hoy martes en Santander. Así se ha expresado Pérez en una jornada –organizada por CCOO Cantabria y celebrada en la sede del sindicato– en la que han participado mujeres líderes de luchas en conflictos laborales como los de Coca-Cola, AON, las camareras de piso o las limpiadoras; mujeres que han compartido sus luchas y triunfos con los asistentes, a los que han animado a pelear por los derechos de todos los trabajadores. Según ha comunicado CCOO, en la jornada han participado la citada Mercedes Pérez, una de las espartanas de Coca-Cola; Patricia Pinto y Arantxa Varela, dos de Las nueve de AON; la camarera de piso Jacinta González Brito y la trabajadora de la limpieza Placi Soberón, que han sido presentadas por el secretario general de CCOO Cantabria, Carlos Sánchez, en un acto moderado por la responsable de Mujeres del sindicato, Rosa Mantecón. Los objetivos de la jornada han sido reconocer el trabajo de mujeres “en lucha”, sindicalistas “valientes” que “día a día se baten el cobre” por defender y mejorar las condiciones laborales y de la gente en general.

“Desde el primer día acampamos en la puerta, convocamos huelga indefinida, nos organizamos...”

La espartana Mercedes Pérez, trabajadora de Coca-Cola desde hace más de 30 años y delegada de Comisiones Obreras en una empresa sindicalizada y “con uno de los mejores convenios de España”, ha narrado cómo fue la lucha sindical de la plantilla cuando conoció que la multinacional quería cerrar la fábrica de la localidad madrileña de Fuenlabrada y ha detallado “las acciones, la solidaridad y el empeño” que pusieron hasta conseguir que se les diera la razón. “Desde el primer día acampamos en la puerta de la fábrica, convocamos huelga indefinida, nos organizamos como si hiciéramos turnos de trabajo para que en la puerta siempre hubiera gente protestando, organizamos un boicot a Coca-Cola a través del lema Si Madrid no produce, Madrid no consume e íbamos a diario a Inspección de Trabajo a denunciar esquirolaje a nivel empresarial porque llegaban camiones para servir Coca-Cola que nosotros no fabricábamos”, ha detallado antes de sentenciar que no querían el dinero que la empresa les ofrecían sino los puestos de trabajo que pretendían arrebatarles.

Patricia Pinto y Arantxa Varela, dos de las conocidas como Las nueve de AON, han recordado su historia, cómo las echaron supuestamente por baja productividad cuando descubrieron que iban en las listas sindicales de CCOO y cómo se desarrolló todo el conflicto hasta que ganaron la batalla a la Dirección de la empresa. Y es que su convenio de empresa estaba por debajo del convenio del sector y en muchas cuestiones incluso por debajo del Estatuto de los Trabajadores.

Por su parte, Jacinta González Brito, camarera de piso en un hotel madrileño de cuatro estrellas, ha animado a los asistentes a luchar por lograr representación sindical en todos los sectores, porque “es la única forma de ganar”.

“Hay servicios que son tres días a la semana y trabajamos 36 minutos cada día, así estamos el 80% de las compañeras”

Finalmente, Placi Soberón, trabajadora de la limpieza, ha explicado por qué ellas mismas se denominan Las de la calle. “Tenemos jornadas muy parciales; como ejemplo, hay servicios que son tres días a la semana y trabajamos 36 minutos cada día, así estamos el 80% de las compañeras y eso es penoso porque significa que tienen muy mal salario, porque jamás tienen una jornada completa”. “A los hombres se les reconoce su categoría, pero a nosotras no nos dejan acceder a sus puestos; incluso ahora empieza a haber mujeres cristaleras a las que no se les aplica la categoría adecuada, sino que siguen siendo consideradas limpiadoras”, ha denunciado Soberón.

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