lunes 18.11.2019
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El lamentable estado de un túnel que tiene prevista su reapertura en un año

Los vecinos aseguran que el antiguo túnel de Tetuán es “un foco de ratas” y está “totalmente abandonado”.

Estado actual del antiguo túnel de Tetuán
Estado actual del antiguo túnel de Tetuán

El pasado mes de agosto la alcaldesa de Santander, Gema Igual, anunciaba que el antiguo túnel de Tetuán sería reabierto a principios del año 2019 para uso peatonal y ciclista. Para ello, habrá que realizar diversas obras con un coste estimado de tres millones de euros y entre las que destaca la prolongación del túnel en 70 metros en la zona de la desembocadura de la calle Joaquín Costa.

Desde la Concejalía de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, el concejal César Díaz destacaba el interés del proyecto, no sólo desde el punto de vista de la movilidad, sino también por el atractivo que tendría recuperar este antiguo túnel del tranvía que conectaba el barrio de Tetuán con la zona de El Sardinero.

Sin embargo, la realidad es que actualmente, a un año de su anunciada reapertura, la boca del túnel se encuentra en un estado deplorable y, según varios vecinos de la zona con los que ha podido hablar este periódico, es “un foco de ratas” y un lugar “totalmente abandonado”.

Durante la Guerra Civil sirvió como refugio antiaéreo

Como se puede comprobar en la imagen, el túnel está completamente anegado de agua, lo que lo convierte en una zona muy insalubre. Los vecinos aseguran que hace cuatro meses que “no aparece nadie por aquí”.

El 'auténtico' túnel de Tetuán fue inaugurado en 1892 y por él circulaba el tren de Pombo, un pequeño ferrocarril o tranvía urbano de vapor que comunicaba el centro de la ciudad con el Sardinero y sus ya entonces populares Baños de Ola.

En 1911, con la introducción de la electricidad de los tranvías urbanos y ante la imposibilidad de instalar los troles en el túnel debido a sus dimensiones, se procedió a su clausura.

El túnel permaneció cerrado hasta la Guerra Civil, cuando se acondicionó como refugio antiaéreo. Posteriormente, en los años cincuenta, volvió a abrirse como paso peatonal hacia el Sardinero, hasta que su inseguridad o insalubridad llevaron a decidir nuevamente su cierre, procediéndose al tapiado de sus dos bocas.