domingo 25.08.2019
SERVICIOS SOCIALES

“El PAIF quiere que los padres compartan su saber hacer para contribuir al mejor desarrollo de los niños”

El Gobierno pone en marcha un Programa de Atención Integral a las Familias, una red universal y comunitaria que conecta todos los ámbitos y que incide en las necesidades de padres e hijos para prevenir futuros problemas en campos como sanidad, educación o servicios sociales.

El coordinador de Política de Familias y participación social, Jesús López, y la directora general de Política Social, Ana Isabel Méndez
El coordinador de Política de Familias y participación social, Jesús López, y la directora general de Política Social, Ana Isabel Méndez

El Gobierno de Cantabria ha iniciado un proyecto pionero en España que busca ayudar a las familias desde un prisma diferente a como se venía haciendo hasta ahora. Se trata del Programa de Atención Integral a las Familias (PAIF), una red universal y comunitaria que conecta Sanidad, Educación, Servicios Sociales y servicios municipales para ayudar a padres e hijos con las necesidades que puedan surgir.

Como detallan la directora general de Política Social, Ana Isabel Méndez, y el coordinador de Política de Familias y participación social, Jesús López, el PAIF se va a desarrollar de forma experimental durante dos años en cuatro zonas de Cantabria, y su funcionamiento se basa en actividades grupales en las que los padres comparten experiencias, partiendo de la base de que “cada familia es un mundo”.

¿En qué consiste exactamente el Programa y en qué fase se encuentra?

Cada padre y cada madre tiene una potencialidad, y hay que ir apostando por eso en vez de intervenir cuando surgen los problemas

Ana Isabel Méndez: Es un programa que va dirigido a todas las familias y menores de Cantabria. Es un concepto diferente a trabajar solo con las familias que tienen un problema, y también va más allá. Se trata de apoyar las capacidades parentales y promover un desarrollo positivo para la infancia. También es un proyecto comunitario en el que tienen que estar presentes todos los agentes de los municipios, desde la Policía Local a los centros de salud, los colegios, etc.

Se trata de ir eligiendo entre todos las acciones propias de cada territorio en las que se pueden sentir arropadas las familias, tanto niños y adolescentes como padres y madres. Se trabaja para sacar lo mejor de cada uno. Cada familia es un mundo, con sus propios valores socioculturales, y hay que respetar el modelo de cada una pensando en el bienestar de los niños. Pero sabemos que cada padre y cada madre tiene una potencialidad, y hay que ir apostando por eso en vez de intervenir cuando surgen los problemas, promoviendo un clima de desarrollo positivo para la infancia.

Y no solo se interviene desde la parte sociopedagógica, sino que se empodera a los padres, se mejora su autoestima para que puedan sentirse bien.

Teníamos dos opciones: seguir trabajando con las familias que tienen problemas, que es una obligación de los poderes públicos pero que socialmente no es rentable, o apostar por la prevención y promoción, que no llegue a generarse el problema.

¿Qué tipo de necesidades son las que afronta el Programa?

Va a ser un trabajo grupal en el que se analizarán esas necesidades de los padres

Jesús López: este programa enfrenta posibilidades y oportunidades, y se entronca en ese nuevo paradigma de parentalidad positiva, que quiere incidir en las necesidades y los apoyos a las familias. No se van a abordar problemas, y eso es lo que le diferencia de otros programas más tradicionales. Parte justamente de lo contrario, es un programa preventivo. Quiere incidir en el rol de los padres para apoyarles en el ejercicio diario de este papel, y desde una perspectiva de refuerzo de sus habilidades.

El PAIF es netamente psicoeducativo en este sentido, pues a través de diversas acciones trata de trabajar todo ese entorno de posibilidades, competencias y habilidades. Todo filtrado desde un ámbito comunitario, que son básicamente la sanidad, la educación, recursos municipales que pone a disposición el Ayuntamiento como bibliotecas, guarderías, actividades culturales y deportivas, etc.

Se trata, por tanto, de una red que conecta todos los ámbitos.

J.L.: Efectivamente, el PAIF quiere ser un trabajo en red. Para eso se han constituido unas Mesas de Coordinación en los municipios en los que se ha implantado de forma experimental. Este proyecto piloto, con una duración de dos años, se va a desarrollar en cuatro áreas de Cantabria: dos municipios, Los Corrales de Buelna y Santoña, y dos mancomunidades: la de Altamira- Los Valles (Reocín, Santillana del Mar y Puente San Miguel) y la de Costa Occidental (Comillas, Alfoz de Lloredo, Udías y Ruiloba). En total son nueve municipios, pero la ambición es escalarlo luego a toda Cantabria.

¿Cómo se identifican esas necesidades?

Se va a trabajar en el ámbito de la obesidad infantil para implantar hábitos saludables

J.L.: Lo primero han sido las Mesas de Coordinación, donde está representada toda la comunidad de esos municipios, incluyendo centros educativos, centros de salud, los servicios sociales y otros actores como las AMPAs. A través de estas mesas se están recabando esas necesidades que entienden que sería prioritario abordar para poner en marcha las líneas de actuación.

El programa tiene 12 líneas de actuación divididas en tres ámbitos: Primera infancia, de 0 a 6 años; Adolescencia, de 12 a 18 años; y una tercera para los profesionales de todos estos ámbitos, de cara a facilitarles su propio trabajo.

En estos cuatro núcleos de actuación viven alrededor de 3.617 hogares y aproximadamente 7.883 niños y niñas de entre 0 y 17 años.

¿Y cómo funcionaría esta red?

J.L.: Hay que aclarar que es un Programa universal y comunitario. Va dirigido a todas las familias, entendiendo que todas necesitan apoyo, unas más y otras menos. Las actuaciones se gradúan en base a esto. Va a ser un trabajo grupal en el que se analizarán esas necesidades de los padres, ya sea las que están haciendo ya o poniendo en marcha otras nuevas. Pero no va a ser academicista. No se trata de que un experto dé unas charlas. Lo que se pretende es que a través de esos grupos y del saber hacer de los padres se puedan compartir experiencias para poner en valor las actuaciones que tienen el mejor éxito y contribuyen al mejor desarrollo personal de los niños.

En Sanidad, por ejemplo, se va a trabajar en el ámbito de la obesidad infantil para implantar hábitos saludables y dar a las familias herramientas para lograrlo.

¿Estos grupos tendrán una capacidad limitada?

J.L.: Se van a formar sobre esas características de necesidades e intereses. Entendemos que se conformarán desde cuatro o cinco padres, hasta 10-15 padres. Serán grupos manejables, y tantos como sean necesarios.

Los padres y los profesionales han mostrado sus inquietudes con las situaciones provocadas por el uso de las nuevas tecnologías y lo que lleva asociado

A.I.M.: Nuestro objetivo es tener muchos impactos. Si tenemos muchos grupos de padres pequeños buscaremos otros ámbitos. Siempre vamos a buscar activos que colaboren para ir haciendo impactos.

¿Los profesionales recomendarán este Programa?

J.L.: Por supuesto. La red de profesionales es la que se encarga de la captación y de recomendar el Programa a las familias y los niños. El Gobierno ha contratado un equipo de cuatro profesionales vinculados a estas áreas para poner en marcha el proyecto y coordinar todos los activos, de forma que se realicen las actuaciones grupales y tantas actuaciones individualizadas como sean necesarias. Esta es otra faceta del Programa. Aunque su carácter es grupal, incluye actuaciones en función de las necesidades individuales de esas familias.

En este mes se han creado las Mesas de Coordinación. ¿Cuándo se prevé que se pueda iniciar la actividad grupal?

J.L.: Una vez tengamos toda la información recabada se devolverá y se priorizarán las actuaciones a realizar, que las decidirá cada territorio. Han surgido cuestiones de tiempo y ocio, cómo afrontar la adolescencia, la transición de la Escuela Primaria a la Secundaria, la tendencia a la obesidad infantil. Este Programa se basa, por tanto, en la atención integral a las familias y el desarrollo positivo de los niños.

A.I.M.: En algunos municipios trabajaremos con las Escuelas Deportivas formando a los monitores, fomentando valores para que promuevan la menor competitividad posible y más el trabajo en equipo.

Entre estas actuaciones me imagino que el acoso escolar también es una de las preocupaciones.

Es una iniciativa pionera en España como proyecto comunitario y preventivo

J.L.: Claro, es una de las que ha salido en estas reuniones. Los padres y los profesionales han mostrado sus inquietudes con las situaciones provocadas por el uso de las nuevas tecnologías y lo que lleva asociado. El acoso no es algo nuevo, pero las nuevas tecnologías hacen más difícil el control y hacen hincapié en otro tipo de acoso que no es tan visible, pero es más dañino al producirse en unas redes en las que no hay tanto control de los padres y de los propios menores.

¿Ha habido algún modelo en el que se hayan fijado para desarrollar este Programa?

A.I.M.: Es una iniciativa pionera en España como proyecto comunitario y preventivo. Tenemos el apoyo de la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla, que va a ser además la que va a evaluar todo el proyecto para comprobar la eficacia.

¿Con qué presupuesto se va a contar?

A.I.M.: Va a ser el coste de los cuatro profesionales que coordinan el Programa, y luego los recursos que aporte cada municipio.

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