miércoles 17.07.2019
SOCIEDAD

La policía cántabra represaliada en 1999 por posar para ‘Interviú’ vuelve a la portada de la revista

El entonces director general de la Policía, actualmente imputado por corrupción, suspendió de empleo y sueldo a Carolina Olivares pero la Justicia acabó dictaminando que su posado no constituía ninguna ofensa a la “dignidad” del Cuerpo.

Posado de Carolina Olivares para la portada de 'Interviú'
Posado de Carolina Olivares para la portada de 'Interviú'

En 1999, la policía y escritora Carolina Olivares (Santander, 1971) posó en ropa interior para ‘Interviú’ con el objetivo de presentar su primer libro, y el entonces director general de la Policía, Juan Cotino –actualmente imputado por corrupción–, resolvió suspenderla de empleo y sueldo durante seis meses por una “falta grave”. En 2004, la Dirección General de la Policía anuló la sanción porque el Tribunal Superior de Justicia de Madrid había dictaminado que el posado no constituía ninguna ofensa a la “dignidad” del Cuerpo. Y Olivares volvió a la Policía, ascendió a oficial y fue distinguida con la Orden del Mérito Policial. Recién jubilada, esta semana ha vuelto a la portada de ‘Interviú’.

“No maté a nadie ni robé, no dije nada malo de la Policía, hablaba de mi libro. Nunca se me ocurrió salir con símbolos de la Policía, y no hice toples, hice unas fotos sensuales...”, asegura a la veterana revista. “Nunca entendí por qué se montó ese lío. Me compré un ejemplar y me pareció precioso el reportaje. Unos compañeros me dieron la enhorabuena y otros me dejaron de hablar. No había hecho nada malo, nada contra el decoro del Cuerpo. El comentario que más me dolió fue el que decía que yo había enseñado las tetas. Mentira, en ninguna foto había toples. Y si lo hubiera hecho, olé mis narices, pero no era verdad”, zanja.

Olivares también reconoce a ‘Interviú’ que cuando le fue notificada la sanción tuvo “un cuadro de ansiedad”. “La dirección de la Policía me hizo sentir una mierda, como que había hecho algo muy malo”, denuncia. “Hay trabajos donde la igualdad entre el hombre y la mujer no es tal. Un compañero inspector jefe me decía: ‘Si hubiera salido un compañero en una revista en su finca de melones con una barriga peluda, despeinado y desaliñado, con un melón de 300 kilos, seguro que le aplauden’”, recuerda. Y asegura que ha vuelto a la portada de la revista porque necesitaba “cerrar un episodio” que le provocaba “un dolor tremendo”.