viernes 03.07.2020
INTERIOR

Uno de los torturados desmiente la versión de Zoido sobre el jefe de Policía que Revilla da por buena

El abogado Luis María Figueroa relata a la cadena Ser que él también fue detenido, golpeado y humillado en comisaría, como recoge la propia sentencia de la Audiencia de Madrid que condenó a un grupo de policías nacionales, del que formaba parte el comisario Héctor Moreno, por torturas.

Héctor Moreno | Foto: Público
Héctor Moreno | Foto: Público

El abogado Luis María Figueroa pretendió detener, tras identificarse como letrado, la agresión que aquel grupo de policías protagonizó en el barrio madrileño de Malasaña en 1982. Como consecuencia, recibió en la ingle un rodillazo que le causó una hernia que precisó intervención quirúrgica y que le mantuvo de baja laboral durante tres meses. Según ha relatado este martes a la cadena Ser, el abogado también fue detenido, golpeado y humillado en comisaría, como recoge la propia sentencia de la Audiencia de Madrid que condenó por torturas a aquel grupo de policías del que formaba parte el nuevo jefe superior de la Policía Nacional en Cantabria, el comisario Héctor Moreno, indultado en 1998 por el Gobierno de José María Aznar (PP). “Yo iba a separar y también fui golpeado y humillado”, ha asegurado a la Ser Figueroa, que desmiente así la versión de los hechos que el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido (PP), ha ofrecido por carta al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y que éste ha dado por buena este martes.

Revilla ha aceptado lo que Zoido le ha expuesto en su carta: que Moreno era “un miembro más” de un grupo de policías nacionales movilizados para localizar y detener al autor de un supuesto atraco protagonizado en Malasaña en 1982. Pero según la sentencia de la Audiencia de Madrid y según lo relatado este martes por el abogado Luis María Figueroa a la Ser, las torturas también se produjeron en dependencias policiales y a personas que no tuvieron nada que ver con el supuesto atraco del que Zoido habla en su carta a Revilla. En su misiva, Zoido también asegura al presidente de Cantabria que “el caso fue archivado pero se reabrió en 1994 a instancias de uno de los detenidos”. El caso se reabrió precisamente gracias a un recurso interpuesto por el propio Figueroa, que no tuvo nada que ver ni con el supuesto atraco ni con el supuesto grupo de atracadores al que se refiere Zoido en la carta cuyas explicaciones ha dado por buenas Revilla.