lunes 18.11.2019
LABORAL

Trabajadores de Mercadona denuncian “vejaciones y vulneraciones” de sus derechos por parte de la gerente

Una empleada  del supermercado de Igollo de Camargo que tiene un hijo dependiente lleva a juicio a la compañía por no concederle la reducción de jornada, y sus compañeros hablan de “presiones y miedo” provocados por la gerente del local, que ha llegado a “identificarse con Hitler”.

Supermercado de Mercadona en el Polígono La Esprilla, en Igollo de Camargo
Supermercado de Mercadona en el Polígono La Esprilla, en Igollo de Camargo

Un nuevo caso de acoso laboral de un gerente hacia los trabajadores de un supermercado en Cantabria ha vuelto a ser denunciado este miércoles. En concreto, varios empleados de Mercadona, a través del sindicato Maysa, han puesto el foco en las “vejaciones y vulneraciones” de sus derechos que habrían tenido lugar en el supermercado ubicado en el Polígono La Esprilla, en Igollo de Camargo.

En la denuncia, de la que se han hecho eco varios medios, aseguran que la gerente del establecimiento ha llegado a “identificarse con Hitler”, y se ha dirigido a ellos con expresiones como “yo también tengo hijos con necesidades y aquí estoy”. En concreto, esta fue la respuesta a una trabajadora que es madre de un niño dependiente que padece el Síndrome de Asperger.

De hecho, esta trabajadora ha llevado a la compañía a los tribunales, donde se verán las caras este jueves al negarse Mercadona a facilitar una reducción de jornada para poder conciliar su trabajo con la atención que requiere el pequeño.

Además de esta denuncia, el sindicato Maysa ha explicado que hay otra trabajadora que ha iniciado una reclamación ante el ORECLA por despido improcedente, y ha señalado irregularidades en la contratación de personal para sustituciones.

Presiones y miedo

En dicha rueda de prensa los trabajadores también han señalado que la gerente habría llegado a decir que los empleados “tenían que agradecer a Mercadona hasta el punto de hacer sus funciones de rodillas”.

En este sentido, han denunciado “presiones y miedo”, ejercidos con una “sobrecarga de trabajo”, e incluso afirman que la gerente, para ahorrar costes y mejorar su imagen ante sus superiores, hizo que los trabajadores tuvieran “que venir antes a trabajar” y suprimió el turno de noche.