jueves 19.09.2019
POLÍTICA

Van den Eynde dice que a Beitia la han “masacrado” desde dentro del PP de Cantabria

El portavoz del partido en el Parlamento de Cantabria, dieguista como la propia excandidata, dice a Vanity Fair que él ya le advirtió hace 15 días que encabezar la lista del PP en las autonómicas “era un regalo envenenado”.

Beitia, Buruaga y Casado, el pasado 10 de enero en Santander
Beitia, Buruaga y Casado, el pasado 10 de enero en Santander

Si ayer martes, apenas dos horas después del anuncio de abandono de la política por parte de Ruth Beitia –y con él de su renuncia a encabezar la lista del PP de Cantabria en las elecciones autonómicas del próximo 26 de mayo–, era el exconcejal del PP en Laredo Ramón Arenas quien anunciaba que se da de baja del partido, hoy miércoles es el portavoz del PP en el Parlamento de Cantabria, Eduardo Van den Eynde, quien ha anunciado que al final de la actual legislatura dejará la política y el partido, contra el que se ha despachado a gusto en la revista de sociedad Vanity Fair. Los tres –Beitia, Arenas y Van den Eynde– son afines al anterior presidente del PP de Cantabria, Ignacio Diego, sector enfrentado al de los afines a la actual presidenta del partido, María José Sáenz de Buruaga, que en las primarias del PP no apoyó al ganador, el actual presidente del PP, Pablo Casado, sino a la que acabaría resultando perdedora, Soraya Sáenz de Santamaría.

“Ser la candidata era una decisión suicida, porque estaba en juego su prestigio personal”

El debut de Beitia como cabeza de lista del PP de Cantabria a las autonómicas con una intervención leída el pasado 10 de enero ante Casado en Santander o el patinazo que protagonizó al día siguiente al decir en una entrevista radiofónica en Onda Cero que “se debe tratar por un igual a un animal que está maltratado, a una mujer y a un hombre porque todos somos seres humanos y hay que valorar cada caso por individual” fueron los primeros síntomas públicos de que la candidata que Casado había impuesto frente a Buruaga –contentando a los dieguistas frente a los buruaguistasno apuntaba alto. Tanto que el PP le pidió que dejara de conceder entrevistas y limitara sus apariciones hasta nueva orden. “Yo se lo advertí hace 15 días: era un regalo envenenado”, ha asegurado a Vanity Fair Van den Eynde, que envió a Beitia “un correo electrónico en el que le contaba lo que estaban ofreciéndole: un partido dividido, malas expectativas electorales, el aparato en contra…”. Y es que “ser la candidata era una decisión suicida, porque estaba en juego su prestigio personal”. “Ruth quería creer que la iban a apoyar desde dentro, pero la han masacrado”, lamenta el portavoz parlamentario del PP sobre su todavía compañera de escaño, que en su opinión “ha salido del PP asqueada, ha visto que aquí dentro era donde tenía a sus peores enemigos”.

La revista de sociedad asegura que Beitia tomó la decisión de abandonar la política la semana pasada, y que sólo una visita de urgencia de Javier Maroto –hombre de confianza de Casado– a Santander el pasado 15 de enero hizo retrasara el anuncio hasta pasado la Convención Nacional del PP, que se celebraba los pasados 18, 19 y 20 de enero en Madrid. La entonces todavía candidata cumplió su palabra de disertar el día 19 durante tres minutos sobre deporte y retos y en cuanto pudo “salió de allí por piernas” –apunta Van den Eynde– camino de la fiesta de cumpleaños de una amiga en un pub de Santander, curiosamente propiedad de un hijo del expresidente del PP de Cantabria y exalcalde de Santander Gonzalo Piñeiro, afín a Buruaga y no a Diego. El perfil de Facebook del pub publicó una foto de Beitia de fiesta en Santander mientras el PP celebraba su Convención Nacional en Madrid y las críticas hacia la todavía candidata arreciaron de nuevo. “Al principio les llenó de orgullo que el partido la reconociera de esa manera, pero enseguida vieron que los que más iban a atacarla eran precisamente sus compañeros”, dice Van den Eynde sobre el marido y los padres de Beitia. “Ruth estaba hecha polvo a nivel anímico, no se podía esperar algo así”, añade su compañero de escaño dieguista.

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