martes 22.10.2019
CULTURA

La biblioteca Central acoge la muestra “La Tinaja de Diógenes”

El autor de la exposición es el reinosano Nacho Zubelzu y se podrá visitar hasta el 30 de septiembre.

La exposición de Zubelzu puede verse en la Biblioteca regional
La exposición de Zubelzu puede verse en la Biblioteca regional

La Consejería de Educación, Cultura y Deporte ha programado en el patio de la Biblioteca Central de Cantabria (BCC) una gran exposición individual del artista reinosano Nacho Zubelzu (1966), que sintetiza su trabajo de los últimos años. Titulada “La tinaja de Diógenes”.

La metáfora de la tinaja que servía de habitación a Diógenes de Sínope (412-323 a.C.) en Atenas es una referencia a la aspiración defendida por los filósofos de la escuela cínica a la autosuficiencia. Vivir en una tinaja es reducir los límites de lo individual al máximo, de modo que esta austeridad desemboque en una vida satisfactoria.

La exposición es una reflexión sobre la finitud del mundo y sobre el contexto físico y cultural en el que se desarrollan las vidas humanas. Concebida por un artista con mucha experiencia viajera y un amplio trabajo sobre la naturaleza y la cultura rural, Zubelzu  propone en esta ocasión la noción de cosmopolitismo cuyo origen también se atribuye a Diógenes.

Un ideal que reúne a todos los hombres y mujeres, miembros de una comunidad mundial de carácter moral que acepta el cambio y la legitimidad de la diferencia y pone en cuestión la validez de tradiciones y costumbres adquiridas.

La muestra, que podrá visitarse hasta el 30 de septiembre, está integrada por más de un centenar de trabajos, entre dibujos, esculturas, instalaciones y el video inédito titulado “Límite, viaje, tinaja” (2015), incorporando en ocasiones objetos cotidianos de diversas partes del mundo, adquiridos por el artista en sus viajes.

Entre estas obras destacan la serie Estacas, 2013-2015, compuesta por veinte dibujos de tinta sobre papel que Zubelzu ha dibujado en lugares como Arlés (Francia), las Gargantas del Todra (Marruecos), Janjamburé (Gambia) o la Isla de Skype (Escocia).

Utilizando algunas de las técnicas que le son características, tales como pintura acrílica sobre acetato, resina de poliéster o skay cosido sobre madera, Nacho Zubelzu interpreta plástica y espacialmente la idea de límite, protagonista en las instalaciones “Muros” (2015) y “Ágora” (2015), de aspecto sólido y sin embargo de estructura liviana por su composición de cajas de cartón y envases.

De esta forma, en las series pictóricas e instalaciones de lenguaje escultórico, el límite se interpreta como refugio personal o como confín del pensamiento que puede ensancharse tanto como se desee, en un viaje permanente al conocimiento del Otro.

La instalación “Busco un hombre” (2015) está compuesta por 90 pequeñas piezas antropomórficas de plomo instaladas sobre el muro, como una reclamación de honestidad, tan vigente en nuestra época como en la Atenas de la Antigüedad. El individuo aparece nuevamente en los dibujos de tinta, aceite de lino, betún y pan de oro, de las series “Retratos” (2015), “Bípedos implumes” (2015) y “Oro parece” (2015), en donde el artista muestra los rostros de seres humanos de todo el planeta.

Este proyecto, comisariado por Mónica Álvarez Careaga, ha contado con la colaboración de la galería Estela Docal de Santander, donde tendrá continuidad con una exposición y se completará con la presentación en el mes de octubre de un catálogo en inglés y en español, editado por el Gobierno de Cantabria.

NACHO ZUBELZU (REINOSA, 1966)

Nacho Zubelzu comenzó a exponer en 1995 y, desde entonces, ha forjado una carrera multifacética en la que ha aunado su talento como artista visual y su pasión por la naturaleza y la cultura rural.

Su anterior proyecto “Trashumancias” (2014) ha sido mostrado en el  Pabellón Villanueva del Jardín Botánico de Madrid, en la galería Guillermina Caicoya en Artesantander y en la Sala Robayera , en Miengo.

Ha participado en numerosas exposiciones colectivas, entre las que destacan El “Puente de la Visión” (2000), Museo de Bellas Artes de Santander; en 2007 British Birdwatching (Rutland Water, Gran Bretaña) y en 2014 El claro en el bosque, Art Beijing (Pekín, China) e Instituto Cervantes de Tokio (Japón).

Editor y dibujante de varios volúmenes sobre la fauna de la Cordillera Cantábrica y las personas de los países africanos que frecuenta, es invitado habitualmente para impartir cursos sobre dibujo naturalista.

Entre los numerosos premios y distinciones obtenidos por Nacho Zubelzu, destaca la doble selección en la convocatoria “Generaciones” de Caja Madrid, en 2000 y 2001, en las disciplinas de pintura y escultura; el título de Mejor Artista Cántabro, otorgado por el Gobierno de Cantabria en 2004, o su reciente selección como  finalista en el Premio Goya al mejor Corto Documental por “La Cueva Encendida”, en 2014.

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