jueves 16.07.2020
LITERATURA

Luisgé Martín considera que el mal de nuestra sociedad es la “estupidez humana, que no se puede combatir de ninguna manera”

El escritor Luisgé Martín | Foto: Esteban Cobo
El escritor Luisgé Martín | Foto: Esteban Cobo

El escritor Luisgé Martín ha señalado que, frente a la creencia de que los "males que afectan a los seres humanos" son aquéllos que están "pegados a las tecnologías", el mal de nuestra sociedad es la "estupidez humana", que a su juicio, "no se puede combatir de ninguna manera. En una rueda de prensa con motivo de su participación en los 'Martes literarios' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), el escritor ha afirmado que las cosas que "se creía que nunca volverían a pasar porque habíamos aprendido" tras la Segunda Guerra Mundial, como la vuelta de los nacionalismos, la xenofobia o la "resistencia del machismo", "están volviendo a ser".

A su juicio, estos males son consecuencia de la estupidez humana que sólo se verá solventada en un futuro dominado por la robótica, la manipulación genética y la farmacología adaptada que hagan que las personas "seamos capaces de controlarnos" ya que, por el contrario, "la historia no sirve para mejorar la especie". Por otro lado, Martín ha valorado que el "exceso de información ni mejora ni empeora lo esencial de la felicidad humana" porque, si bien las tecnologías "narcotizan" y producen una serie de "efectos químicos", este tipo de males "se combaten solos".

Martín ha valorado que el "exceso de información ni mejora ni empeora lo esencial de la felicidad humana"

En su última obra 'El mundo feliz', Martín reflexiona sobre la vida que, "en su esencia es un sumidero de mierda", al tiempo que medita sobre las nuevas tecnologías, "el futuro que viene" y la "ideología romántica que ha llenado la historia de la literatura". El escritor, que aboga por la censura y la ridiculización de "ese romanticismo que impregna la historia de la literatura y el arte", así como el discurso de "ser auténtico", ha reconocido sin embargo que ese tipo de cosas son las que "nos hacen sobrevivir". "La literatura es una forma de defenderme de los males de la vida pero forma parte de lo ridículo del mundo", ha matizado.

En este sentido, Martín, que parte de la novela de Aldous Huxley que divide a la sociedad en un mundo feliz y tecnologizado, frente a un mundo salvaje, ha señalado que lo que busca con su obra es "reivindicar la felicidad". No obstante, el escritor ha matizado que "no existe la felicidad" como concepto amplio sino que tenemos "momentos de felicidad" que deben potenciarse en lo que supondría una suerte de "felicidad con minúsculas". Según el escritor, esta felicidad surge cuando se acaba con la "miseria" y la "infelicidad" que tienen que ver con asuntos como "la muerte" pero también "el desamor" o "las enfermedades". Y se ha referido al Elias Canetti al afirmar que "toda la literatura tiene que ver con la muerte y que cuando ésta desaparezca lo hará la literatura".

De este modo, se ha incluido en el grupo de escritores a los que ha definido como "tarados con alguna brecha emocional" que procede del "enfrentamiento al mundo" que ocurre durante la infancia o la adolescencia en la que los escritores, según ha considerado, tienen una suerte de "resistencia a suspender la incredulidad". "Los escritores, los artistas somos siempre adolescentes", ha apostillado.

Asimismo, en esta concepción del futuro de Martín "va a desaparecer el arte", sobre lo que ha asegurado que él personalmente "estaría encantado" de que sucediera. "Sería el síntoma de que el mundo ha cambiado", ha aseverado. Por último, el escritor se ha referido sus próximos proyectos y ha relatado que, a raíz de leer la novela 'Ordesa' de Manuel Vilas, en la que el autor se lamenta por no haber podido preguntar "tantas cosas" a su madre tras la muerte de ésta, decidió "preguntar ahora que está viva" con la idea de escribir un relato. Además, ha revelado que se encuentra trabajando en un proyecto, que lleva por título 'Rompecabezas', que plasma "pequeños recuerdos inconexos" que forman parte de la trayectoria de la vida del escritor. "Son pequeñas viñetas con las que cuento esa especie de pintura impresionista que es mi vida", ha valorado.

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