viernes 13.12.2019
CULTURA

Miera solicita la puesta en valor del anillo artístico y arqueológico del Alto Miera

Destacan la iglesia de Nuestra Asunción, bien de interés cultural desde 1987 y el abrigo de El Puyo, zona de alto valor arqueológico

Interior de la Cueva del Salitre
Interior de la Cueva del Salitre

El alcalde de Miera, Tarsicio Gómez, ha solicitado al consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín, la puesta en valor desde el punto de vista turístico del "anillo artístico y arqueológico del Alto Miera", donde destaca la iglesia de Nuestra Asunción, bien de interés cultural desde 1987 y el abrigo de El Puyo, zona de alto valor arqueológico, también considerado de interés cultural desde 2013.

Martín ha manifestado el enorme potencial turístico y cultural que posee el municipio de Miera y todo el entorno, destacando no sólo sus yacimientos arqueológicos y vestigios prehistóricos. El consejero también ha valorado el interés geológico y paisajístico, "tan desconocido incluso para la mayor parte de los cántabros".

El Gobierno de Cantabria ya ha comenzado a potenciar esta zona con las obras para convertir en albergue el edificio de las antiguas escuelas municipales en La Solana, a lo que se añade como infraestructura para el conocimiento del visitante el Ecomuseo Alto Miera, dirigido por Nuria San Millán y situado al lado de la iglesia, que alberga la exposición permanente 'Miera y los merachos: de los inicios al futuro', y en donde se explica la evolución desde el Paleolítico la historia del lugar y su importancia desde el punto de vista económico, cultural y medioambiental.

La iglesia de Santa María se alza sobre un monasterio medieval del siglo XI que fue centro religioso del alto Miera. Tuvo gran influencia y veneración en los valles vecinos y cuenta con la tradición de apariciones marianas.

La iglesia actual data del siglo XVII y tiene claros elementos barrocos, como la portada, aunque conserva elementos góticos en su interior. Alberga en su interior varios retablos, de los cuales destaca el retablo mayor, dedicado a la Virgen gótica sedente que datada en los siglos XIII-XIV.

El alcalde también ha invitado a Martín a conocer el viejo molino harinero del siglo XVIII, ubicado a la orilla del río Miera, cerca del cruce de la carretera que sube hasta La Cárcoba, con el fin de plantear su restauración y algún tipo de utilidad que pueda suponer un valor añadido a los atractivos del término municipal, según ha informado el Gobierno regional en nota de prensa.

VISITA A LA CUEVA DE SOPEÑA

Martín, acompañado por el alcalde y la guía turística Paula Ríos, ha visitado la Cueva de Sopeña (Salitre II), a unos cuatro kilómetros del museo, donde puede apreciarse la recreación de la vida y costumbres del hombre del paleolítico, además de conocer las técnicas de pintura y lo que pintaban, ya que se exponen en la misma cueva, con las estalactitas, estalagmitas y coladas, las réplicas de las pinturas rupestres originales de la cueva de El Salitre que se protegen de las visitas del público.

La cueva del Salitre es conocida desde principios el siglo XX por sus pinturas rupestres. Aparecen cérvidos, una cabra, un uro, un caballo y otros grafismos del Solutrense y Magdaleniense. En las últimas excavaciones en esta cueva se han evidenciado usos humanos.

Es una de las estaciones con arte rupestre paleolítico situada a mayor altitud en la vertiente cantábrica, hacia el límite de las nieves perpetuas en el último glaciar (hace aproximadamente 20.000 años). Las réplicas de la Cueva de Sopeña, que admite visitas numerosas y arqueología experimental, evitan el peligro del deterioro del arte original de la cueva del Salitre.

VALOR ARQUEOLÓGICO

Las cresterías situadas al sur de Miera, entre La Palenciana y El Puyo, y su continuidad en la margen opuesta del río (cuevas del Salitre y La Puntida) poseen evidencias del paso continuo de las culturas por el valle medio del Miera.

La zona del Puyo tiene un perímetro de protección de siete kilómetros de circunvalación y algo más de un kilómetro de longitud con diversos puntos de interés arqueológico, como los de la cueva de La Palenciana, el Abrigo de la Veguilla, La Cuevona, La Soterraña, la cueva de El Puyo y los caminos Crucero-Puyo-Soterraña, Crucero-La Toba y el de La Palenciana.

Las cavidades contienen restos que demuestran la presencia humana en el Paleolítico Superior, Mesolítico, Neolítico, Calcolítico, Bronce y Hierro. El último uso prehistórico de la cueva del Puyo estuvo destinado a ritos funerarios.