jueves 22.08.2019
EXPOSICIÓN

El Museo Marítimo acoge una charla relativa a ‘La mar de cartas’

Museo Marítimo del Cantábrico
Museo Marítimo del Cantábrico

El Museo Marítimo del Cantábrico (MMC), organismo de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria, propone este lunes, 6 de mayo, una nueva actividad encuadrada dentro de su programa de exposiciones temporales, en esta ocasión asociada a la actual exposición 'La mar de cartas' que permanecerá abierta al público hasta el 5 de junio. Bajo el título enigmático de 'Una carta en malas manos. Drake y el portulano de Santander, 1589', Luis Jar Torre hablará este lunes, a partir de las 19:30 horas, de cartográfica y su importancia, como elemento de conocimiento, planificación y con los años un patrimonio marítimo, especialmente de un caso concreto con su propia historia.

El puerto de Santander es, posiblemente, el mejor puerto natural del Cantábrico, y esta peculiaridad le ha otorgado un innegable protagonismo a lo largo de los últimos ocho siglos. De la mano de este protagonismo ha venido una rica historia cartográfica, pero cualquier aficionado a la historia local sabe que, si viajamos hacia atrás en el tiempo, la cartografía náutica de Santander se interrumpe bruscamente a partir del Siglo XVIII. La existencia de un portulano inglés del siglo XVI muy poco conocido entre nuestros paisanos, ha venido a cubrir una parte importante de este hueco.

Luis Jar Torre, natural de Comillas (1955), navegó desde 1974 en buques de CAMPSA y Pereda. Capitán de la marina mercante en 1978. Ingresa en la Reserva Naval Activa, embarcado otros diez años en los empleos de Alférez de Navío y Teniente de Navío. Le correspondió ser el último Ayudante Militar de Marina de Laredo y Castro Urdiales. Desde 2004, fue Segundo Comandante Naval de Santander antes de ser nombrado Gestor del Área de Reclutamiento de la Delegación de Defensa en Cantabria, hasta pasar a situación de Reserva el año 2011.

Luis Jar ha publicado más de cuarenta trabajos, casi todos en la Revista General de Marina, buena parte de ellos, generalmente relacionados con accidentes marítimos que han sido posteriormente publicados por: la Revista del Colegio de Prácticos de Puerto, Ingeniería Naval, etc.

Por estos trabajos, en el transcurso de los últimos 20 años, la Armada le ha concedido en dos ocasiones el premio "Álvaro de Bazán" y en cuatro ocasiones el premio "Roger de Lauria", así como los premios "Antonio de Oquendo" y "Francisco Moreno". Está en posesión de la Placa, la Encomienda y la Cruz de San Hermenegildo, así como dos Cruces del Mérito Naval y una Cruz al Mérito de la Guardia Civil.

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